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Incidente entre Mauritania y Marruecos por el Sahara

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos ha tenido que emitir un comunicado de respeto a la integridad territorial de Mauritania

El secretario general del marroquí Partido Istiqlal (PI), Hamid Chabat, hizo unas declaraciones públicas el sábado 24 de diciembre de 2016 en las que se refirió a Mauritania como un país “filial, subsidiario” que históricamente “pertenecía a Marruecos” reivindicando lo que se llama el Gran Marruecos cuyo territorio incluye las “ciudades de Ceuta y Melilla, islas Chafarinas”, territorios pertenecientes a Argelia tras la guerra de las arenas de 1963 “hasta el río Senegal”.

Hamid Chabat dijo que hay una “conspiración” liderada por Argelia y Mauritania para “encerrar” a Marruecos por el apoyo de ambos países a los saharauis, sosteniendo que se ha “perdido nuestra dignidad”.

Montaje con una foto de Chabat, que anuncia una nueva ‘marcha verde’ marroquí.

Aunque estas declaraciones no son nuevas del líder del partido político más antiguo de Marruecos y que está a punto de entrar en el futuro gobierno presidido por Abdelilá Benkirán del Partido Justicia y Desarrollo (PJD), en esta ocasión sí han motivado la respuesta de Mauritania.

La respuesta ha venido del partido gobernante Unión por la República, del presidente mauritano, Mohamed uld Abdel Aziz, que señala que estas declaraciones “no tienen parangón y ponen en evidencia el aislamiento y el estado de tensión que tiene (Marruecos) con los países vecinos, así no es la mejor manera de llevar el conflicto del Sahara a una solución con estos métodos y declaraciones provocativas”.

En la declaración se hace un llamamiento a las autoridades marroquíes a presentar una disculpa ante Mauritania, cuestión que, hasta el momento, no se ha producido sino la contraria, una contrarréplica del Istiqlal.

Así, califican de “exagerada” la reacción de Mauritania de tres días de luto por la muerte del líder del Polisario Mohamed Abdelaziz y califican de “eco de Argelia”, y que dicho país los está “manipulando” en el conflicto del Sahara.

Por su parte, el Frente Polisario a través de su agencia de prensa, también ha respondido que, con estas declaraciones, no tiene lugar la aspiración de Marruecos de entrar en la Unión Africana ya que no respeta las fronteras heredadas tras la independencia, ni la Carta fundacional de la organización.

El Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí se ha visto obligado a sacar un comunicado este lunes 26 donde afirma haber seguido “con preocupación” la polémica y dijo respetar la integridad territorial de Mauritania, mostrando su “rechazo” a las manifestaciones efectuadas por el dirigente del Istiqlal.

Desde hace semanas, desde Marruecos se acusa a Mauritania de su falta de neutralidad y permitir al Frente Polisario moverse por su territorio con impunidad. Una foto del líder del Polisario, Brahim Gali, con el Atlántico de fondo, ha motivado los recelos.

También se ha publicado la posibilidad de que se instalen saharauis en la localidad fantasma de La Güera controlada por Mauritania y cuya aquiescencia es imprescindible para llevar esta propuesta que escandaliza en Marruecos cuyo falso mantra ‘De Tánger a La Güera’ para hablar de sus dominios, repiten sus dirigentes.

Más ejemplos, en un conocido festival hassaní retransmitido por la televisión pública mauritana-tv se ondearon banderas de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y la agencia de noticias mauritana abre la posibilidad de abrir una embajada saharaui en Nuackchot tal y como tiene en Argel, “si persisten los ataques y provocaciones contra Mauritania”.

Las tensiones entre Mauritania y Marruecos no son nuevas. Mauritania no tiene embajador en Rabat desde hace cinco años y la representación diplomática está reducida al mínimo. El presidente mauritano se ha reunido con representantes de la RASD –que reconoce desde 1984-, además de haber decretado tres días de luto por la muerte de su anterior presidente.

También cuando Marruecos anunció su deseo de ingresar en la Unión Africana, el rey de Marruecos, Mohamed VI formó una delegación encargada de informar al presidente mauritano, Mohamed uld Abdelaziz pero este se negó a reunirse con la delegación. En la última cumbre de la Liga Árabe celebrada en Nuackchot, el logotipo marroquí no incluía el Sahara como parte de Marruecos.

Asfaltado de la carretera de Guerguerat al inicio de las obras, actualmente paradas.

Actualmente la tensión se encuentra en la construcción de un trozo de carretera de menos de cuatro kilómetros entre el sur de Sáhara, en concreto desde Guerguerat, el último puesto del muro marroquí y la frontera con Mauritania, zona controlada básicamente por el Frente Polisario.

Ya hace casi seis meses que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso) se mantiene entre los trabajos de asfaltado, vigilados por la Gendarmería marroquí, y que no avanzan desde agosto, debido a la presencia de fuerzas militares saharauis desplegadas. Se trata de un trozo de carretera de cuatro kilómetros de los que solo se han construido uno y medio.

En este tiempo incluso hubo una singular propuesta –que en principio contaba con la anuencia de España- en el Consejo de Seguridad de la ONU para que la Minurso hiciera la carretera y así evitar conflictos. Pero algunos países contestaron de forma gráfica que la Minurso estaba en el Sahara para organizar un referéndum y no para construir una carretera.

Por cierto, los efectivos de la Minurso siguen sin estar con el número que contaban tras la expulsión obligada de Marruecos, ya que tan solo volvieron 25 efectivos de los 80 expulsados.

La RASD, tras desplegar sus fuerzas, se encuentra a una distancia de unos 200 metros entre los trabajos de asfaltado y la presencia marroquí que se encuentra fuera del muro.

Recientemente hubo un desplazamiento de tropas marroquíes al sur del Sahara, tras una reunión celebrada en Guelmin, presidida por el general comandante de la zona sur, Buchaib Arroub. También el Polisario ha acercado tropas y armamento a la zona.

Para completar el panorama, la tensión ha provocado la subida de tasas aduaneras de Marruecos hacia Mauritania y resto de África, en productos como frutas, verduras y productos lácteos, a lo que hay que añadir la baja en la moneda marroquí, el dírham.

El último incidente ha sido el decomiso de dos todoterrenos con droga por parte de las fuerzas saharauis, de la que han informado a la Minurso. La incautación y lucha contra la droga fue una de los motivos esgrimidos por los marroquíes para asfaltar la carretera de la discordia y es un recurso empleado por ambas partes en su lucha mediática. Marruecos acusa a dirigentes del Polisario de connivencia con el tráfico de drogas.

Pero hay datos irrefutables, según informó la propia prensa marroquí el pasado noviembre, diez militares marroquíes fueron condenados a penas de cárcel por haber desactivado los radares en el muro del Sahara, con el fin de facilitar el paso de “contrabandistas”.

Para cerrar el círculo y tal como se inició, con el lenguaraz Hamid Chabat, añadir que este político marroquí tuvo a uno de sus hijos condenado por tráfico de cocaína y el propio Partido Istiqlal (PI) presentó una moción en el Parlamento marroquí para legalizar el cannabis.