Juan Bautista Vilar, un historiador de vanguardia, amigo de los protestantes

Juan Bautista Vilar Ramírez, catedrático de la Universidad de Murcia en el área de Historia Moderna, Contemporánea y de América, en la actualidad en calidad de emérito, es un historiador prolífico que ha dejado tras de sí una amplia producción bibliográfica compuesta por 40 libros y cerca de dos centenares de artículos científicos que han visto la luz en muy diversas publicaciones.

Juan Bautista Vilar Ramírez

Un historiador nada sospechoso ni de parcialidad ni de sectarismo, que ha mostrado un interés especial en temas socio-religiosos y una sensibilidad a flor de piel en asuntos que tienen que ver con la marginación social, como lo muestra en el trabajo que dedicó a la comunidad gitana en España poniendo su mirada en la Región de Murcia (cfr. Anales de Historia Contemporánea, nº 25, 2009), o su análisis de la mujer en los movimientos migratorios (cfr. Anales de Historia Contemporánea, nº 24, 2008) . Se ha ocupado de las migraciones españolas hacia la próspera Europa en el siglo XX a la luz de la Ley de Extranjería y ha centrado su interés, igualmente, en otros muchos temas de muy diversa etiología.

Desde su atalaya a orillas del mediterráneo, ha estudiado el mundo islámico contemporáneo, investigando en las fuentes españolas, francesas y magrebíes y buceando en torno a las relaciones de España con esos países norteafricanos, así como en el exilio español hacia el Norte de África. Es de señalar su trabajo sobre la Guerra Civil, resaltando la aventura del “Stanbrook” y su incidencia en el éxodo y exilio de muchos conciudadanos, 2638 pasajeros, que en 1939 tuvieron que huir para ponerse a salvo en el Norte de África. No falta en su bibliografía el estudio de las comunidades judías, de las que se ocupa con idéntica sensibilidad a la que muestra con otras minorías religiosas.

El tema religioso, desde el ángulo histórico-sociológico, ha ocupado una buena parte de sus afanes, bien sea mediante una aproximación global a la Iglesia católica contemporánea, o bien fijando su atención en parroquias o personajes de relieve, como es el caso del estudio sobre el obispo de la diócesis de Cartagena, Tomás José de Montes. De igual manera han sido analizados por el profesor Vilar tanto el liberalismo del siglo XIX como la revolución cantonal de Cartagena, siempre con el rigor que le ha caracterizado y utilizando esa habilidad propia de un forense, capaz de diseccionar el tema tratado hasta no dejar ningún cabo suelto en el objeto de su investigación. Podríamos seguir mencionando su trabajo sobre el franquismo y la descolonización española en África, o el que llevó a cabo en torno a los orígenes y conformación actual de los enclaves españoles de Ceuta y Melilla; un largo recorrido que acredita a Juan Bautista Vilar como un investigador metódico y minucioso.

Con todo, y aun siendo su campo de investigación tan diverso, vamos a poner nuestro punto de mira especialmente en su sensibilidad hacia las minorías religiosas, un tema que aborda a través de diferentes trabajos. Su incursión en el mundo evangélico la inició con Un siglo de protestantismo en España (Cartagena-Murcia: 1979), centrado en el estudio de campo de las congregaciones minoritarias de Águilas-Murcia entre 1893 y 1979. Su vinculación con el pastor Bautista García Arcos y los documentos que éste puso a su alcance, unido a su minuciosa investigación en los archivos locales, dio como resultado un volumen que, tanto por su rigor como por su neutralidad ideológica, se ganó el reconocimiento y el respeto del protestantismo español. A este trabajo seguirían otros, como Intolerancia y Libertad en la España contemporánea (Madrid: 1994), “Las minorías religiosas en España y Portugal”, publicado en Anales de Historia Contemporánea, nº 17 (2001), así como reseñas de libros de autores evangélicos y otros trabajos de divulgación, como el dedicado al editor y misionero alemán Federico Fliedner, o al compromiso metodista en el terreno de la educación (cfr. “Familia y escolarización en Gibraltar en el siglo XIX. Las escuelas metodistas y su proyección social (1832-1839)”, así como la aproximación que hace a la labor del cuáquero Luis Usoz y Río, uno de los filólogos españoles más destacados del siglo XIX, con su “La formación de una biblioteca de libros prohibidos en la España isabelina: Luis Usoz y Río, importador clandestino de libros protestantes (1841-1850)», o su investigación sobre Manuel Matamoros, así como otros muchos trabajos que le acreditan como un buen amigo de las minorías religiosas, en particular de los protestantes, trabajos a los que no podemos hacer referencia, por razón de espacio.

Juan Bautista Vilar, ‘Intolerancia y libertad en la España contemporánea’

Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que Juan Bautista Vilar es una de las personas que mayor contribución ha hecho a la historiografía protestante española, superior, incluso, a la de muchos de los historiadores de confesión protestantes, sin menoscabo de ninguno de ellos. Si alguien merece el título de amigo de los protestantes ese es, sin duda alguna, el profesor emérito de la Universidad de Murcia, Dr. Juan Bautista Vilar Ramírez.

Acaba de ver la luz su último libro, en este caso dedicado a la Región de Murcia, La diócesis de Cartagena en el siglo XX, editado por la Biblioteca de Autores Cristianos (Madrid: 1914). Una pulcra edición, en la que presenta de forma pormenorizada los rasgos sociológicos de dicha diócesis. Su mirada principal está puesta en la actuación pastoral de sus obispos y clérigos y su actitud pastoral. Incluye un índice de fuentes, una bien seleccionada bibliografía y los correspondientes índices de tablas y láminas, otro onomástico-analítico y uno toponímico, herramientas muy de agradecer que facilitan la búsqueda de aquellos datos que resultan de interés prioritario para el lector. El autor insiste en que se trata tan solo de una síntesis pero, con independencia de la extensión narrativa de los hechos, aporta información suficiente, en una buena parte inédita debido a las fuentes primarias de las que se sirve, como para poder catalogarlo de documento de consulta ineludible para quienes estén interesados en seguir avanzando en el estudio de la materia o, simplemente, conocer la realidad socio-religiosa de la región.

El libro está estructurado en tres grandes apartados, dedicando el primero de ellos a delimitar el marco geográfico y el contexto histórico; señala que la actual configuración de la diócesis responde a los acuerdos con el Vaticano que hacen coincidir las sedes episcopales históricas, como es el caso de Cartagena, con la configuración civil de las provincias; se trata, pues, de la diócesis de la Región de Murcia en su totalidad. Entra en detalles de organización y ubicación territorial, así como en los cambios producidos en el desarrollo histórico. En el capítulo segundo se centra en la figura de los seis obispos que han ocupado la sede de Cartagena en el siglo XX, los procesos de selección y designación y su actuación pastoral. El tercer capítulo está consagrado a las instituciones, el clero y la proyección social de la diócesis, poniendo su mirada en la selección, formación y actuación pastoral de los sacerdotes y, consecuentemente, en el funcionamiento de los seminarios. Su dimensión sociológica le permite incidir en el fenómeno de la secularización y el impacto que este fenómeno social ha tenido entre el clero. Interesante la Tabla nº 4, en la que muestra el grado de perseverancia de los seminaristas aspirantes al sacerdocio, señalando el recorrido desde el ingreso en el Seminario Menor hasta la ordenación como sacerdotes. De interés, igualmente, la Tabla nº 6, en la que queda reflejado el número de sacerdotes, un total de 118, que fueron secularizados entre 1964 y 1999.

Un libro con un elevado interés sociológico, que ofrece una información objetiva y contrastada, de utilidad para todos cuantos quieran conocer la evolución de la Región de Murcia en el siglo XX, desde la plataforma que brinda la propia evolución de su diócesis católico-romana, con la garantía de haber sido escrito por un historiador de primerísimo nivel, al que desde estas líneas rendimos homenaje de gratitud por su amistad y respeto al sentimiento religioso, no sólo hacia la confesión mayoritaria en el país, sino de forma especialmente sensible, hacia las minorías religiosas.

 

Máximo García Ruiz
Nacido en Madrid, es licenciado en Teología por la Universidad Bíblica Latinoamericana de Costa Rica, licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctor en Teología por esa misma universidad. Profesor de Sociología, Historia de las Religiones e Historia de los Bautistas en la Facultad Protestante de Teología UEBE durante 40 años (en la actualidad emérito) y profesor invitado de otras instituciones. Pertenece a la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII; es uno de los dos únicos teólogos protestantes incluido en el Diccionario de Teólogos/as Contemporáneos editado por Monte Carmelo que recoge el perfil biográfico de los teólogos a nivel mundial más relevantes del siglo XX. Ha sido secretario ejecutivo y presidente del Consejo Evangélico de Madrid y ha publicado numerosos artículos y estudios de investigación en diferentes revistas, diccionarios y anales universitarios y es autor de 21 libros, y otros 12 en colaboración.

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