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Letras al aire

Hay momentos en los que la vida se mantiene, textualmente hablando, sostenida por las letras. Así ¿de cuántas sinrazones hemos escapado al aferrarnos con pasión a un débil bolígrafo o al dejar que nuestros dedos se deslicen por un teclado como si en ello nos fuese la vida?

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Letras al aire. Ruiz

Dicen que las palabras son aves migratorias cuyo vuelo desaparece al pasar la página. Pero cuando son rotura del silencio cómplice, proclama esperanzada contra el horror, entonces sustentan la consistencia de lo que es y se hace, penetran los cuerpos y la historia. Digo.

Toca volver a las andadas y retomar los espacios escriturales porque, efectivamente, los textos importantes no son éstos que yo me empeño en arreglar con ropa de salir para que vayan a hacer visitas.

Andar. Nada ni nadie es inconmovible. Somos coherentes gracias a nuestras contradicciones. Somos permanentes debido a nuestras revoluciones. Nos arrodillamos sólo para arrancar la mala hierba o abrazar de tú a tú a los hijos e hijas, pequeños brotes de la humanidad. La soberbia es dogmática, la humildad comprende. Saberes en diálogo generando constelaciones.

Saber. Nos alejamos por un rato para tener la excusa de encontrarnos. No regresamos, no: nos vemos más adelante. Quien dibuja, quien escribe, quien danza, quien proclama, quien teje, quien confecciona, quien tantas cosas… nos unimos en un solo canto coral frente a quien ofende, quien vaga, quien destruye. Acciones que surgen de la necesidad y, también de los deseos: las aspiraciones colectivas son derechos.

Viendo cómo la espuma aparentemente efímera es en verdad (verdad, palabra que se debe utilizar siempre con cautela) resolución del impetuoso mar, ocurre que los textos cruciales son absolutamente invisibles, no se pueden descifrar: están presentes en cada escrito, danzan a su alrededor, susurran entre líneas, pareciera que quieren asomarse entre los signos de puntuación, son celajes de luna nueva que mengua en pleno creciente. Son escurridizos. Carecen de ceremonial y protocolo. Son textos rebeldes, anarquistas, se inventan sinalefas imposibles con tal de estar juntos manifestándose frente a academias y editoriales con pancartas amorosamente pintadas a pulso.

Y es que éstos que salen a la luz pública (escritos con palabras deshidratadas como verduras sometidas a un proceso criogénico que a pesar de estar bien aliñadas jamás tendrán el sabor y textura de las frescamente naturales) se imponen a los esenciales hasta convertirlos en adláteres insignificantes buscando algún resquicio por donde dejarse ver o, al menos, huir de la mano que progresivamente va sepultándolos bajo dos mil cuatrocientos caracteres de improcedencias fríamente pensadas.

Sin embargo, quiero ser caricia textual que conjure cobardías y oscuranas; quiero hacer posible que, al leerme, salte la chispa, desaparezca en el para siempre de un instante el nihilismo. Quiero brindar unas líneas que abran el sendero presentido (o el aún no imaginado) de lo que tal vez por no resuelto, no se inicia; de tan deseado, se teme; de tan avasallante, se posterga; de tan comprometedor, invoca la urgencia.

El texto verdadero no es, pues, el que labra mis manos sino el que vos construyes mientras paseas por mis letras.  Tal vez deba dejarme de tonterías y, en lugar de estar inventando textos, permitir que sean los invisibles los que te cautiven por la mirada.

Sobre Ileana Ruiz

Ileana Ruiz (Venezuela). Activista de derechos humanos, investigadora social y periodista. Asesora en resolución de conflictos, educación popular, participación ciudadana y derechos humanos y profesora de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad. Articulista en el semanario venezolano “Todosadentro” del Ministerio de la Cultura desde 2006. Premio Nacional de Periodismo de Opinión, 2013. Entre sus publicaciones: De la indignación a la implicación (2006); Pueblo de agua: Cuentos para la educación en derechos humanos sobre la identidad del pueblo warao (2009); Servicio de policía bajo la mirada ciudadana (2010); La clave del acuerdo. Practiguía para la resolución pacífica de conflictos (2011); Pasos dados poco a poco. Memoria y cuentos del proceso de constitución de los Comités Ciudadanos de Control Policial (2012).

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