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Manolete en el Camino de Santiago: Tiempo de luz

El pintor dominicano Manolo Romero Solano, Manolete, ha presentado en Madrid su última exposición, Tiempo de luz, que está dedicada a los caballeros de la Orden de Santiago y a cuantos hacen hoy en día el camino.

Destaca en sus pinturas la luz, que juega en ellas un capital protagonista, pues Manolete ama pintar paisajes donde el verdor y los fuertes contrastes sean la nota característica. Acostumbrado por su nacimiento a la luz del Caribe, siempre quiso captar con sus pinceles la variación que suponen nuestras cuatro estaciones, de las que es un buen reflejo la ruta jacobina, que va desde Navarra a Santiago de Compostela pasando por las sedientas llanuras de los Campos Góticos y la Tierra de Campos.

Manolete: mujeres con perro
Manolete: mujeres con perro

Pero al lado de los deslumbrantes paisajes cuya técnica va desde el naturalismo más fiel a las bruscas pinceladas del arte abstracto, ocupan un lugar destacado las maternidades, preciosas, entrañables, y esas composiciones grupales de mujeres que tanto recuerdan a los grandes maestros del impresionismo francés.

Y como no podía ser de otra manera, entre los personajes que pueblan el Camino de Santiago, también hay reyes con corona, especialmente uno muy destacado en quien se pueden ver los rasgos de Alfonso VI, rey de León, de quien se declaran deudores los caballeros de la Orden de Santiago que siguen llevando con orgullo su capa.

Todas las exposiciones de Manolo Romero son fruto de una larga investigación hasta conseguir un estilo propio, con un cierto surrealismo muy personal que plasma la realidad y la naturaleza de ambos continentes.

Manolete: paisaje nevado
Manolete: paisaje nevado

Manuel Romero Solano nació en Cambita, San Cristóbal, en 1966. Se trata de una importante cuenca hidrográfica del Rio Nigua en la República Dominicana. De origen humilde, inicia su carrera de artes plásticas de forma autodidacta, graduándose de Bachiller en el 1991. Graduado en Bellas Artes e Ilustración en la Escuela de diseño, en el año 2003 curso estudios del color con los maestros Ángelo y Miguel Valenzuela y Ezequiel Taveras en Santo Domingo, República Dominicana.

En el 2004, continuó con un Máster en Territorios Expandidos del Arte, en la Galería Arte Actual, RD. Ha recibido clases de pintura con el maestro Alberto Bass, y la pintora Katia San Millán.

En el curso de su carrera, ha participado en más de 38 exposiciones colectivas, también en San Cristóbal, y en la Bienal de artes visuales museo de Arte Moderno RD. En el período 1999-2000, participó en el concurso Internacional de las Américas en la Casa del Teatro RD.

Llegó a España en 2009 para continuar su preparación, fascinado por la rica historia artística del país, donde es visitante asiduo del Museo del Prado. En 2007-2008, fue premio al Mejor Muralista por la American Art Society de Altos de Chavón, RD, afiliada a la Parsons School USA.

El pintor, quien ya en 2016 expuso en el Circulo de Bellas Artes de Madrid y también en el Colegio de Médicos de Madrid, contó en esta ocasión con la presencia del embajador de la Republica dominicana en España, Olino Rodríguez Huertas; la cónsul dominicana en Alemania, Mercedes Brito; el cónsul dominicano en Valencia, Jorge Cordero, diversos representantes del Círculo de Bellas Artes y del Ateneo de Madrid, miembros de asociaciones culturales dominicanas en España ACUDEBI, así como un numeroso séquito de caballeros de la Orden de Santiago, a quienes va dedicada la exposición.

  • Sala de Exposiciones del Ateneo de Madrid (Prado 19)
  • Hasta el 31:07:2017

Sobre Nunci de León

Doctor en Filología por la Complutense, me licencié en la Universidad de Oviedo, donde profesores como Alarcos, Clavería, Caso o Cachero me marcaron más de lo que entonces pensé. Inolvidables fueron los que antes tuve en el antiguo Instituto Femenino “Juan del Enzina” de León: siempre que cruzo la Plaza de Santo Martino me vuelven los recuerdos. Pero sobre todos ellos está Angelines Herrero, mi maestra de primaria, que se fijó en mí con devoción. Tengo buen oído para los idiomas y para la música, también para la escritura, de ahí que a veces me guíe más por el sonido que por el significado de las palabras. Mi director de tesis fue Álvaro Porto Dapena, a quien debo el sentido del orden que yo pueda tener al estructurar un texto. Escribir me cuesta y me pone en forma, en tanto que leer a los maestros me incita a afilar mi estilo. Me van los clásicos, los románticos y los barrocos. Y de la Edad Media, hasta la Inquisición.

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