Día Mundial del Glaucoma: vivir con baja visión

Sucede pero no lo hace de pronto. Esta enfermedad silenciosa de la vista se caracteriza por un aumento de la presión intraocular y es la segunda causa de ceguera en el mundo, la primera irreversible. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que cerca de 65 millones de personas en el mundo padecen glaucoma, una enfermedad que se puede prevenir en el 90 % de los casos.

Cada 12 de marzo se recuerda la importancia de las revisiones pasados los 40 años. Para 2020, la cifra de afectados por esta enfermedad alcanzará los 76 millones de personas en el mundo; en España, actualmente existen cerca de un millón de afectados, un 2,1 %. Pacientes que de haber acudido a un oftalmólogo una vez al año, digo bien, oftalmólogo y no óptico, pudieran haber evitado el cuadro que desemboca en esta enfermedad compleja.

En las ópticas puede suceder que exista un retinógrafo y que puedan medirle la presión intraocular mediante una tonometría, pero llegados a una edad, es conveniente la revisión por parte de un médico oftalmólogo, máxime porque no se nota nada, no tiene síntomas alarmantes y no duele nunca. Ser consciente de una enfermedad cuando no existe dolor es bastante difícil y no se es consciente si la presión es alta, y que puede existir una pérdida de visión que es irreversible.

Cerca de la mitad de los españoles no tienen el diagnóstico hecho y, lo que es peor, no lo saben. La aparición de estos síntomas puede significar que la enfermedad está en un punto avanzado de su evolución. Es inusual que exista dolor ocular en el glaucoma crónico, pero es frecuente en el glaucoma agudo (glaucoma de ángulo cerrado), el cual sí puede ocasionar intensos síntomas desde su inicio. El glaucoma se puede prevenir, la tensión se puede medir y la adaptación a la vida con baja visión es muy compleja en edades que superan los 40. Lo terrible de esta enfermedad es que puede padecerla y lo desconoce. Sin un tratamiento que evite esas subidas de presión intraocular, progresa y comenzará a tener una pérdida del campo visual que solo notará cuando ya sea tarde.

Actualmente el control de esta enfermedad una vez diagnosticada mantiene al paciente con una presión intraocular limitada, pero no puede hacerse mucho más. La falta de investigación lleva a este a una ceguera legal que le hace ser paciente de baja visión porque la pérdida es gradual y, en los primeros estadios, apenas lo nota. Existen ciertos avances en torno a trabajos publicados en ‘Acta Ophthalmologica’ que demuestran que el uso de la fotobiomodulación reduce el daño en las células ganglionares de la retina, las células afectadas en el glaucoma. Por otro lado, la Unidad de Genética de la FIO ha participado, junto con otros 35 países, en un estudio genético internacional publicado en ‘Nature Genetics’, que ha logrado identificar una nueva variante del gen LOXL 1, que protege a la persona de desarrollar ese síndrome.

Es importante señalar que esta patología está asociada a otras, como la miopía y la hipermetropía de alta graduación, y también debuta en pacientes con enfermedades metabólicas tipo diabetes. En algunos casos, si también ha padecido glaucoma uno de sus familiares es posible que tenga alguno de los descendientes un caso que acabe de la misma manera.

Existen diversos tipos de glaucoma que debe ver el médico especialista en oftalmología si se lo ha diagnosticado un óptico optometrista. Aunque el crónico corresponde al ángulo abierto, también podrían determinarle si es congénito, neovascular, facolítico, pseudoexfoliativo, de células fantasma, inflamatorio, postoperatorio, lenticular, traumático, o cortisónico. En cualquier caso, es necesario acudir siempre a un facultativo, porque también puede debutar en los niños y adolescentes aunque no es una enfermedad habitual de la vista. Una vez que cursa, ya se cataloga como enfermedad de la vista con baja visión.

Alrededor de un millón de personas en España sufre baja visión, un trastorno de gran impacto y poca comprensión por parte de la sociedad, dado que el paciente mira, parece que ve, pero realmente ve bultos o sombras y luces. En el caso del glaucoma, cuando ya ha comenzado se entra en el mundo de la baja visión y hay que pedir ayuda para reinventarse con los restos visuales que en ese momento tenga.

Ante una reducción importante de su visión le impedirá realizar su vida cotidiana de forma autónoma de manera normal y se encontrará en una situación de incomprensión, dado que no se entiende que haya personas que no son ciegas, pero tampoco ven bien, y no pueden mejorar su visión con gafas ni cirugía. Se considerará que una persona tiene baja visión cuando tiene una limitación visual que le dificulta o impide la realización de una o varias tareas de la vida cotidiana. Según la OMS una persona padece baja visión cuando su agudeza visual en el mejor ojo es de 0,3. Es entonces cuando debe pedir ayuda a organizaciones de Baja Visión con el fin de que le indiquen las pautas para continuar. Entre las diversas enfermedades que se vinculan a la baja visión, una de ellas es el glaucoma en el estadio medio y avanzado. El paciente tendrá los mismos restos visuales que otras patologías, como la degeneración macular asociada a la edad, retinosis pigmentaria, acromatopsia, stargardt, enfermedad de best, o el edema macular diabético, entre otras.

Si se quiere avanzar, debe acudir a la ONCE si se ha perdido la visión casi absolutamente, también. Se puede seguir porque se vuelve a empezar, pero sea consciente de ello y para que esto no suceda, prevéngalo con las revisiones oftalmológicas, máxime si tiene una cierta edad.

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PhD, Doctora C.C. Información / Periodista / Editora Adjunta de Periodistas en Español / Divulgadora Científica / Profesora Universitaria / Fotógrafo / Comprometida con la Discapacidad, los Derechos Humanos, la Infancia y la Tercera Edad / Miembro Consejo Asesor de la Fundación Juan José López-Ibor / Miembro del Comité Asesor de Ética de Eulen Servicios Sociosanitarios / Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland) / Presidenta de D.O.C.E .- (Discapacitados otros Ciegos de España) - www.asociaciondoce.com / Coautora del libro EL CEREBRO RELIGIOSO junto a la Profesora López-Ibor. Editorial El País Neurociencia https://colecciones.elpais.com/literatura/62-neurociencia-psicologia.html / Autora del Libro Fotografía Social.- Editorial Anaya / Consultora de Comunicación Médica. www.consultoriadecomunicacion.comContacto Periodistas en Español: [email protected]istas-es.org

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