Casi cuatro millones y medio de personas procedentes de Ucrania están acogidas en el territorio de la Unión Europea.
Son refugiados que se han beneficiado del mecanismo dispuesto por los países de la UE para protegerles, tras la invasión de su país por parte del ejército ruso. Sin embargo, la aplicación de ese asilo, así como el hipotético acceso al empleo, a las ayudas sociales o a los servicios de salud, corresponde a las distintas competencias de los Estados miembros.
El Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa (CdE), Michael O’Flaherty, acaba de decir que está «preocupado» por la desgana y el cansancio crecientes con la que se aplican esas formas de acogida, que en principio sólo llegarían –según lo previsto hasta ahora– hasta 2027.
Según el Comisario de Derechos Humanos del CdE, se puede estar produciendo una eliminación «lenta y fragmentada» del estatuto que protege a las personas más frágiles, entre los millones de refugiados ucranianos en el resto de Europa.
Esa fragmentación se puede estar abriendo paso mediante la sustitución del estatuto anterior por permisos de residencia, quizás más fáciles de cancelar individualmente en las diversas legislaciones nacionales. https://www.swissinfo.ch/spa/consejo-de-europa%2C-preocupado-por-posible-desmantelamiento-de-acogida-de-ucranianos-en-ue/91401590
Podrían servir para anular el acceso al trabajo, a la educación y a diversas ayudas sociales. Esas restricciones servirían sobre todo para presionar a los refugiados ucranianos e impulsar su regreso prematuro, siguiendo las líneas de los discursos antiimigratorios de la extrema derecha europea.
A pesar de las últimas declaraciones de Vladimir Putin diciendo que la guerra puede estar cerca de su fin, ningún dato concreto lo confirma, mientras algunos países están rechazando solicitudes de asilo de ciudadanos ucranianos procedentes de regiones que algunas autoridades europeas declaran por su cuenta «seguras».
Medios internacionales han descrito la reanudación de los ataques y bombardeos, al final de la reciente y breve tregua de tres días aceptada por ambas partes y que terminó el lunes.
Cientos de drones han sido lanzados desde entonces, con el resultado de la destrucción de infraestructuras, además de la muerte de más civiles. El diario The Guardian detalla la amplitud de esa reanudación de los bombardeos. https://www.theguardian.com/world/ukraine
Ante ese hecho, el comisario Flaherty ha declarado que «es hora de recuperar el espíritu de acogida y generosidad que fue tan evidente en 2022», cuando se establecieron las ayudas de emergencia para los refugiados ucranianos en Europa.



