‘El legado de Ruy López’ fotografía ganadora en el torneo ‘De la luna al...
La fotografía titulada ‘El legado de Ruy López’, consiguió el primer premio en la categoría ‘Blanco y negro’ de la novena edición del Torneo...
Alfred Stieglitz, cuando la fotografía es arte
El movimiento fotográfico Photo-Secession, que surgió como reacción al primer pictorialismo, buscaba una fotografía más realista, que sus autores reivindicaban como el verdadero objetivo...
La fotografía artística de Edward Weston
El arte fue el campo en el que el fotógrafo norteamericano Edward Weston desarrolló prácticamente toda su obra. Fue evolucionando desde unas primeras manifestaciones...
El ajedrez inclusivo premiado en el Concurso Fotografía y Discapacidad
Una fotografía sobre ajedrez inclusivo ha obtenido el premio a la foto más votada en la red social Facebook en el XVI Concurso de...
En la muerte de Martin Parr
El 28 de febrero de 1967 el MoMA de Nueva York acogió una exposición titulada New Documents que proponía la renovación de la fotografía...
Man Ray, el genio de la fotografía surrealista
Emmanuel Radnitzky, hijo de un inmigrante ruso que tenía una sastrería en Brooklin, nació en Filadelfia el 27 de agosto de 1890, hace 135...
Una fotografía sobre Ajedrez inclusivo en Zafra, segundo premio europeo
Una fotografía sobre ajedrez y discapacidad ha obtenido el segundo premio en el Concurso de fotografía del Foro de Discapacidad Europeo (EDF). Se trata...
Nadar, retratista de altos vuelos
Gaspard-Félix Tournachon, quien desde 1838 firmaba sus obras con el seudónimo Nadar, era escritor, crítico teatral, editor de revistas literarias y, junto a Honoré...
El ajedrez, primer premio del torneo fotográfico ‘De la luna al fuego’ de Zafra
La fotografía titulada ‘Ciudad del Ajedrez’, con una serie de tableros vistos en perspectiva en la calle y el fondo de la torre de...
Sorolla y la fotografía
Joaquín Sorolla Gascón y María Concepción Bastida Prat fueron los padres del pintor Joaquín Sorolla. Murieron durante una epidemia de cólera cuando Sorolla tenía sólo dos años, así que Sorolla no tenía recuerdos de cómo eran sus caras.










