Feliz día de las madres

Estando próximo el Día de las Madres me pareció oportuno recordar que, aunque algo hemos avanzado, la dominación masculina sigue presente en casi todos los aspectos de la vida femenina.

Por ejemplo, en que las mujeres generalmente den a luz estando acostadas de espaldas.

Y se ha hecho así porque es más fácil para los médicos, escribió Lucy Sherriff en reciente artículo para la BBC, en el que explica que está posición más peligrosa para ellas y el bebé, se debe a un francés que decidió que era más conveniente… para los hombres.

Coincide Janet Balaskas, fundadora del Centro de Parto Activo del Reino Unido y autora de varios libros que detallan la forma en que las madres pueden tomar el control de su parto.

«Ninguna otra especie adopta una posición tan desventajosa en un momento tan crucial», sostiene Balaskas, quien en 1982 publicó el Manifiesto del parto activo; principio fundamental de su organización, que precisa que sin importar raza o cultura en todo el mundo y durante miles de años, las mujeres daban a luz espontáneamente en alguna forma de posición vertical usando taburetes y sillas de parto o en cuclillas.

Ponerse en cuclillas para parir, como se dice lo hacía Cleopatra, aumenta el diámetro pélvico al menos dos centímetros y medio; lo que favorece el proceso.

No tuve hijos, pero pienso que tienen razón; porque vi nacer al bebé de una mujer que estaba trabajando en la milpa y de repente se agachó, hizo un mínimo esfuerzo y recogió un bultito llorón que colocó en su rebozo para empezar a alimentarlo.

Y a decenas de cachorritos y varios potrillos, yeguas, borregos y chivos y sus madres siempre estaban paradas.

El que tantas mujeres den a luz de espaldas, se debe a ignorancia generalizada entre médicos y embarazadas, sobre la fisiología del parto.

Y hace de ese proceso natural, algo innecesariamente complicado y costoso que convierte al médico en protagonista y a la parturienta en paciente pasiva.

Pero no siempre fue así, se empezó a hacer hace solo tres o cuatrocientos años y se debe al médico francés François Mauriceau, quien consideraba el embarazo como «enfermedad» y afirmaba que la posición reclinada, sería más conveniente para ellas y el médico que las atendía.

En 1668, en su libro Las enfermedades de las mujeres embarazadas y en el lecho de parto, Mauriceau aconsejaba: Lo mejor y más seguro es dar a luz en la cama, para evitar las molestias y los inconvenientes de tener que ser después, trasladada a una cama.

Empezó entonces a surgir un movimiento para prescindir de las parteras, que eran entonces las que ayudaban en los nacimientos y contar con cirujanos varones en los partos.

Otros investigadores sostienen que el cambio en la postura de parto podría deberse a otro francés que vivió en la misma época que Mauriceau: el rey Luis XIV, quien disfrutaba viendo a las mujeres dar a luz y se sentía frustrado cuando no alcanzaba a contemplar el parto bien, porque las mujeres estaban inclinadas o en cuclillas.

La diversión real promovió la nueva postura acostada, escribió Lauren Dundes profesora de sociología en el McDaniel College de Maryland, EEUU, en un artículo de 1987 sobre la evolución de las posturas de parto.

Otra investigación hecha en 2011, reveló que las mujeres en los centros de maternidad instintivamente preferían adoptar posturas verticales al dar a luz.

Lo que es mucho más adecuado, porque la Ley de la Gravedad facilita que el bebé baje por el canal del parto y más si durante el proceso las mujeres se inclinan hacia adelante y no hacia atrás.

Por su lado, Hannah Dahlen, profesora de obstetricia en la Universidad de Western Sydney (Australia), advirtió en un artículo publicado en 2013 en The Conversation, que parir acostadas es un fenómeno relativamente moderno.

Y veinticinco estudios de 2013 hechos a más de 5200 mujeres, concluyó que las mujeres que dieron a luz de pie y en movimiento en lugar de acostadas en una cama, redujeron el riesgo de parto por cesárea, necesitaron menos epidural para aliviar el dolor y sus bebés tuvieron menor probabilidad de ser ingresados en unidades neonatales.

En fin, independientemente de cómo surgió la práctica de dar a luz de espaldas, la tendencia se ha mantenido para comodidad de los médicos y en detrimento de opciones como el parto en agua o en casa, más conveniente para mujeres que desean un parto fisiológico o natural.

Teresa Gurza
Periodista. Soy mexicana, estudié la carrera de Historia y soy Locutora, Cronista y Comentarista y Licenciada en Periodismo, pero ante todo reportera. Me inicié en televisión en 1970 y fui reportera, conductora y productora de programas noticiosos; reportera de asuntos especiales de los diarios El Día, UnomásUno y La Jornada, y corresponsal en la Unión Soviética, Checoslovaquia y Michoacán. Por razones familiares, mi marido era chileno, viví en Chile más una década. He recibido muchos premios y reconocimientos, entre ellos el Nacional de Periodismo en Reportaje y ahora radico en México y escribo artículos para Periodistas en Español y otros medios.

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