El gran fraude del agua en Cuenca

La plataforma en defensa del agua de la provincia de Cuenca exige una tarificación progresiva y solidaria que incremente los precios de los consumos elevados de agua y combata el actual fraude hídrico, tanto industrial como recreativo, hasta el punto de proporcionar un consumo mínimo vital al que todos los vecinos de Cuenca, como meros seres humanos, tienen derecho sin coste alguno.

Alberto Martinez Cuartero

Aguas-de-CuencaActualmente, de los 3,9 millones de m3 facturados anualmente en Cuenca, solo medio millón se hace como uso industrial. Con la excepción de dos empresas (que consumen entre 20.000 y 35.000 m3 por trimestre cada una), el consumo medio de uso industrial de las 106 empresas que pagan esta tasa es de 335 m3/trimestre.

Sin embargo buena parte del consumo industrial o, al menos, abusivo, se camufla bajo consumo de uso doméstico, (con caudales incluso superiores a los 4.000 m3/trimestre por abonado). Hablamos de 461 abonados con tomas de agua de 30 mm o superiores y un consumo medio de 618 m3/trimestre, casi el doble que los abonados con tarifa de uso industrial. Se trata de menos de un 2% de los abonados para uso doméstico que, sin embargo, consumen un 28% del caudal total destinado a este uso.

(por comparar, los otros 23.203 abonados, con tomas de agua de 25 mm o inferiores, presentan un consumo medio menor de 32 m3/trimestre. Siendo un 98% de los abonados de uso doméstico consumen sólo el 72% del agua destinada a este uso) En estos grandes consumidores de agua destinada a uso doméstico, cuya tarificación debería ser por uso industrial, existe además otro gran fraude, ya que en ellos un 42 % del agua consumida se factura en tramos inferiores a los reales. Esta anomalía supone en ocasiones una facturación hasta un 13% inferior a la correcta y una reducción en la factura de 65 € de media por abonado, en conjunto, un fraude de 30500 € trimestrales, unos 122.000 € al año.

El otro gran fraude del agua facturada en la ciudad lo constituye la regresividad de las tasas aprobadas en la ordenanza municipal correspondiente. Pese a una pequeña progresividad en el precio del agua según el consumo y el uso al que vaya destinado, la existencia de unos importantes costes fijos y de una tarificación mínima, hace que en la práctica el coste real por m3 de agua consumida sea mucho mayor para los usos domésticos básicos que para los usos excesivos. De este modo mientras que el agua de uso industrial se está pagando a un coste real (costes fijos más variables por consumo de agua, alcantarillado y depuradora) de 1,50 € por m3 y el agua de uso domésticos de esos grandes consumidores se paga a partir de 150 m3/trimestre a menos de 1,47 €/m3, los usuarios domésticos que hacen uso solo del tramo inferior y consumen menos de 20 m3/trimestre están pagando un precio que oscila entre 2 y 10 euros por m3 de agua.

Peor es la situación del agua no facturada y que, por tanto, nadie paga.

Del agua distribuida y no facturada, 700.000 m3 anuales corresponden a usos municipales (instalaciones municipales, riego de jardines, limpieza de calles,…). Esta no contribución al sostenimiento de un servicio que utliza directamente es una forma impropia e ilegal de desviar fondos desde la empresa que gestiona el agua directamente a las arcas del ayuntamiento para ser destinados a otros fines. Con el cambio de gestión el propio alcalde se comprometió (buscar referencia en prensa) a que el Ayuntamiento pasaba a ser un cliente más de la empresa Aguas de Cuenca y pagaría las tasas correspondientes por el uso que hiciese del agua. A día de hoy el ayuntamiento sigue sin asumir dicho pago que, con las tarifas actuales, supone más de un millón de euros anuales que repercuten en la factura del agua de todos los conquenses. Realmente no de todos, porque por encima de los fraudes anteriores, no de escasa entidad, la situación más vergonzosa de la gestión del agua es que hasta 1,3 millones de m3 anuales son consumidos en la ciudad, para usos industriales o lúdicos, sin que se facture un solo euro por ellos. Una cantidad que, recordamos, es similar a la necesaria para cubrir completamente un caudal de agua básico y vital de 6 m3/trimestre a todos los vecinos de Cuenca y que alcanza casi los dos millones de euros anuales.

La plataforma en defensa del agua exige la necesidad de estimar ese caudal vital mínimo, de acuerdo a las exigencias de la ONU y diversas agencias del agua, entre 50 y 80 litros por persona y día (5-7 m3 por persona y trimestre) y consideramos que cualquier vecino tiene derecho a ese caudal mínimo garantizado y sin coste alguno por el hecho de residir y estar empadronado en la ciudad de Cuenca. Ampliamos dicha exigencia al derecho al saneamiento, lo que incluye la gratuidad a similar caudal mínimo de alcantarillado y depuradora (que, además, en el caso de ser gestionado mediante organismo autónomo en vez de como empresa mercantil estaría exento del 10% de IVA).

La plataforma en defensa del agua de la provincia de Cuenca está compuesta por ATTAC, Baladre , CGT CJC, Ecologistas en Acción, Equo, IU, No pagamos!, Por Un Mundo Mas Justo M+J , Los Verdes, UJCE y Zambra

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