Mayte Martín en “Al Flamenco por Testigo”

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Clausura por todo lo alto del ciclo Andalucía Flamenca 2015/2016, esta vez en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Madrid llena hasta la bandera, el concierto “Al Flamenco por testigo”, en estreno mundial absoluto, una nueva “aventura” de la cantaora, compositora y coreógrafa catalana Mayte Martín, acompañada por uno de los grandes guitarristas del momento, Salvador Gutiérrez, el joven barcelonés Pau Figueres y Chico Fargas en la percusión.

Mayte Martín en concierto. Auditorio Nacional 17/04/16. Foto CNDM
Mayte Martín en concierto. Auditorio Nacional 17/04/16. Foto CNDM

En este nuevo espectáculo Mayte Martín rinde homenaje a los cantes clásicos con una estética propia, distinta y singular en su manera de interpretar el devenir histórico del flamenco, con su sensibilidad a flor de piel y su capacidad para comunicar y transmitir esencias de siempre actualizadas a este tiempo.

Su definición de esta nueva propuesta es que “está construida rescatando obras  clásicas con todos los elementos en los que me reconozco, con la música que escucho y me sobrecoge, con mi visión de la vida y el arte”. Y en efecto, Al Flamenco por Testigo, es una respetuosa indagación en los personajes históricos que han sido sus modelos para construir este personalísimo edificio. Y añade, “Permanece en mí la pasión por recrear lo creado, por rendir tributo al arte en sí mismo y al legado maravilloso del flamenco clásico. Es muy hermoso ser un vehículo que comunique el pasado con el presente”.

Hace la introducción al concierto, la guitarra del joven Pau Figueres, distinguido a sus veintisiete años por una trayectoria de lo más versátil, creativa e internacional. Mayte, esta mujer efébica, vestida de hombre, con su voz entre contralto y tenor, se presenta en escena desgranando las notas de la milonga La rosa cautiva, ese melodrama rural que hizo famoso su maestro Juanito Valderrama, derrochando sensibilidad y sentimiento. Alternan o se conjuntan las guitarras en el acompañamiento

A continuación ella, de pie, presenta el concierto como “el logro de una aventura emprendida junto a mis compañeros, un reto difícil que ha requerido meses de trabajo en equipo para llegar a esta primera representación de hoy, la culminación de la aventura”. Agradece al público el honor por el reconocimiento a su trabajo y al de sus nuevos compañeros de viaje y aventura. “Sois testigos y cómplices de esta andadura que ha comenzado con un recuerdo a mi maestro Juanito Valderrama”.

Como si fuera calentando se va creciendo en cada cante, alargando el tiempo de duración de sus quiebros hasta lo inverosímil. Sigue con un recorrido por fandangos, en sentido homenaje de recuerdo al maestro Porrina de Badajoz y al gran  Chacón, acompañada o alternada por sus dos guitarras y Chico Fargas con su habitual tocado de pañuelo negro a lo pirata en percusión sobre tablas. Los silencios son parte de la magia del cante de esta mujer, son silencios cargados con un peso que complementan los arpegios de su voz; ambos recuerdan los volúmenes y los espacios de muchas obras de Alberto Sánchez, Pablo Gargallo o el mismísimo Picasso. Mayte esculpe sus cantes. Al final de ese recorrido se va al Caribe con el fandango de ida y vuelta Carbonerito del inolvidable Gran Combo de Puerto Rico.

Después de los fandangos viene lo más grande. Ella se queda sola con Salvador Gutiérrez. Suma de cuerdas más cuerdas, sonidos magistrales a dúo, en complicidad arquitectónica. Tientos y tangos. En pie, para poder disfrutar de toda la amplitud de sus pulmones, diafragma y vientre, compone una figura de poder y tronío. Así es su figura. Ayes de voz y guitarra, prolongados, hablándose, contándose cuitas y pesares, en un diálogo dramático al que Mayte pone énfasis dejando salir tanto aire lleno de arte de sus pulmones, que la sala se olvida de respirar. El silencio es tan solemne que se corta. Remata un vibrante solo de percusión.

Se sienta, a solas con la guitarra, para templar por soleás, precedida de un emocionante solo de la guitarra de Salvador. Cuatro versos de ayes, entonados cadenciosamente, alargando la sílaba única casi eternamente, apoyados por el lenguaje de las manos en clave de la mismas cadencias y compás de la voz…Observar sus manos es un placer. La guitarra la ama, la acaricia, en su recorrido vocal, hasta llegar a esos agudos tan naturales, sin esfuerzo, porque ella domina magistralmente todos los registros de su voz, registros múltiples. Es la Barbra Streisand del cante.

Mayte-Martin-guitarrista

Llegan las bulerías y los romances y coplas por bulerías y nos hace viajar en el tiempo cuando entona ese Romance de la Reina Mercedes: Una dalia cuidaba Sevilla en el parque de los Montpensier/ Ataviada con blanca mantilla parecía una rosa de té…Poemas al viento de Manuel Machado,  El precio de tus ojos…Sin hablarnos ni mirarnos… Cuando ella pausa sobre un leve fondo de guitarra se oye el silencio. Un silencio lleno de protagonismo, que tiene su espacio, como espacios escultóricos, tan tangibles como los sonidos. Registros vocales asombrosos, indescriptibles con palabras. Hay que estar ahí..

Pues lo anterior no es nada  comparado a lo que sigue ahora . Tras pedir un aplauso para sus músicos, para agradecerles el largo primer viaje que han hecho juntos para construir lo que estamos disfrutando esta noche en primicia absoluta,  con un arranque de guitarras, ella en pie de nuevo, esta vez por seguiriya, y no es una seguiriya cualquiera, porque si antes nos asombró con sus quiebros, los de ahora no parecen de este mundo. Sentimiento, delicadeza, administración de aire que nunca se acaba, en cada cante se supera a sí misma. Estamos ante algo inigualable, crucial. No puede darse más hondura, alma y corazón. Mayte consigue esta noche la sublimación del cante.

Al Flamenco por testigo es algo diferente, que implica valor, conocimiento, amistad, labor en equipo, empatía, potencia, dulzura, enamoramiento de lo que se está haciendo; es algo que va construyéndose poco a poco, al paso de los años, las experiencias y los avatares de la vida afrontados con valentía, creyendo en lo que se es, en los recursos propios y en lo que se puede conseguir siendo fiel  a la libertad como opción de vida.

Y el broche de oro. Un homenaje a Atahualpa Yupanqui, que aunque no lo parezca, sí tiene mucho que ver con el flamenco. En una milonga  de hermosa melancolía van despidiéndose de este público entregado, emocionado, la voz enseñadora ahora, las guitarras con rasgueo amoroso y la percusión rotunda. Es la Milonga del solitario. Todo un símbolo.

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Algunas cosas que he aprendido a lo largo de mi vida. Soy Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, master en Psicología del Deporte por la UAM, diplomada en Empresas y Actividades Turísticas, conocedora de la Filosofía Védica. Responsable de Comunicación y Medios en Madrid de la ONG Internacional con base en India, Abrazando al Mundo. Miembro de la British Association of Freelance Writers. Certificada en Diseño de Permacultura. Trainer de Dragon Dreaming, metodología holística para el crecimiento personal, grupal y comunitario en el amor a la Tierra. Colaboradora en Periodistas-es y en las revistas Natural, Verdemente, The Ecologist para España y América Latina. Profesora de inglés avanzado.

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