Con esta entrega culmina la serie dedicada al reporterismo de sucesos en Venezuela, con base en palabras, frases y expresiones mal utilizadas en la referida fuente en este país, y que a lo mejor sean comunes en otros de habla hispana; pero he preferido no generalizar.
Esta seguidilla de artículos, que en principios no había pensado escribirla como tal, es, si se quiere, un repaso y continuación de un taller dictado el 26 de febrero de este año en San Carlos estado Cojedes, promovido por el gremio periodístico de la mencionada entidad. Quedan otros casos que los publicaré en un futuro no muy lejano.
Antes de entrar en materia, les aclaro que aunque parezcan sinónimos, los vocablos «frases» y «expresiones» no lo son, y por tal motivo conviene conocer la diferencia, en virtud de usarlos adecuadamente.
Una frase tiene o puede tener significado; pero no tiene sentido completo; en tanto que una expresión sí lo tiene.
La frase carece de verbo, y aunque la intención sea comunicar una idea, depende del contexto para ser entendida: «Buenos días», «Silencio, por favor», «La casa azul».
Por otro lado, la expresión es un conjunto de palabras que por lo general tiene sentido figurado: «Estar en las nubes»; «Echar una mano»; «Poner el grito en el cielo»; «Tener la sartén por el mango», etc. Les recalco: la frase carece de verbo; la expresión, sí lo tiene.
Epicentro, de la que he hablado varias veces, se ha convertido en el comodín de la mayoría de los redactores, cuando desean expresar que hay una situación que se ha convertido en atracción de multitudes, por muchos factores.
Pero hay un detalle del que muy pocos se han percatado. Es un termino de la geología que refiere el lugar hasta donde llega la onda expansiva de un movimiento telúrico, es decir, en donde causó mayor daño. El área en la que se produce la perturbación, no es el epicentro, sino el hipocentro.
Si se analizan ambos términos, podrá notarse que hipocentro es debajo de; y epicentro, encima de, a juzgar por los prefijos que contienen. Entonces, si de forma figurada se desea expresar el punto de partida del algo extraordinario y llamativo, lo adecuado será hipocentro. Y si a alguien esa palabra le parece extraña, la opción será centro, y no le busque tres patas a gato.
La frase «Gobierno Regional», que aunque no es propia del lenguaje de sucesos, estimo prudente analizarla, en virtud de que sea utilizada de forma correcta. En Venezuela no existe esa figura como división del poder ejecutivo, y para tal efecto, es prudente tener presente el artículo 136 de la Carta Magna: «El Poder Público se distribuye entre el Poder Municipal, el Poder Estadal y el Poder Nacional… Si esto es así, ¿para que seguir hablando de Gobierno Regional?
El secuestro ilegal, así como «Agresión ilegal» y «Guerra ilegal», se pusieron de moda luego de los sucesos del 3 de enero de este año en Venezuela y con el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Hasta donde yo sé, un secuestro es un hecho punible, y por lo tanto no es legal. Una agresión y una guerra tampoco podrán tener algo que las legitime, pues aunque se pretenda darles una justificación, jamás podrán ser legales.
En cuanto a lo gramatical, son formas redundantes que deben evitarse. Lo de agresión ilegal y guerra ilegal se lo oí al periodista Luis Guillermo García, el mismo que tuvo un impasse con el expresidente de Venezuela, Jaime Lusinchi, que le dijo a García: «A mi tú me jodes». ¿Lo recuerdan?
También en sucesos, de cuando en cuando aparece la expresión «Cadáver con síntomas de haber sido torturado». Debo admitir que ya ha ido desapareciendo, dado que muchos redactores se han percatado de la impropiedad que contine; pero no está demás decir que los cadáveres no presentan síntomas, sino signos. ¿Por qué? ¡Porque lo cadáveres no sienten!
Hay otra expresión que aparece muy frecuentemente y es utilizada para describir un hecho en el que una persona muere al recibir una descarga eléctrica, producida por un hilo conductor a intemperie (no interperie, como dicen algunos).
Es común leer títulos de informaciones, como: «Ciudadano muere electrocutado al caerle encima una guaya de alta tensión». De buenas a primeras podrá decirse que no hay nada incorrecto; pero si se precisa de utilizar los términos adecuados, entonces la cosa cambia.
El tendido eléctrico (transmisión, subtransmisión y distribución) está conformado por hilos conductores, que son sinónimos de cables o líneas. Pero la guaya, que también forma parte de los materiales utilizados, tiene otro uso. Por ser de consistencia fuerte (es de acero), se emplea «para contrarrestar las tensiones mecánicas de los conductores en las estructuras y así eliminar los esfuerzos de tensión en el o los postes».
De modo pues que, la forma correcta sería decir: «Ciudadano murió electrocutado al caerle encima una línea de alta tensión». Pero si lo prefiere, el redactor podrá usar las palabras conductor o cable. El asunto con cable, es que muchas personas piensan ese término es solo aplicable al que está recubierto de material aislante. Cable es un hilo que va de un punto a otro, sin importar si está revestido o no. ¡Así de sencillo!

