En Barbacoa de amigos (Barbecue), el francés Eric Lavaine (Poltergay, Bienvenido a bordo) ha dirigido a un buen número de caras conocidas de la cinematografía francesa: Lambert Wilson (De dioses y hombres, Molière en bicicleta), Franck Dubosc (Astérix en los juegos olímpicos, Camping), Guillaume de Tonquedec (El nombre), Lionel Abelanski (El Concierto) y Florence Foresti (Hollywood); esta última más popular por sus apariciones en la televisión donde se ha hecho un cartel como estrella del humorismo.

Una de las especialidades más logradas del cine francés más actual son las historias de grupos humanos: amigos, familias…, que sus realizadores resuelven con no poco ingenio, excelentes diálogos y muy dignas interpretaciones. Pero, lamentablemente, no es el caso de Barbacoa de amigos donde al final, como escribía un crítico francés, el espectador acaba teniendo el mismo problema que el protagonista Antoine: resulta que a esos amigos ya los ha visto demasiado y está deseando perderles de vista. Porque, a lo largo de la narración –más parecida a una obra de teatro que a un guión cinematográfico-, lo que en principio parecía buenas ideas se van transformando en estereotipos y no apetece nada que le inviten a uno a esa barbacoa que se estrena en los cines españoles el 25 de julio de 2014.



