Un estudio realizado en la Universidad de Oulu en Finlandia ha descubierto la importancia de regular dosis de cannabis en las personas fumadoras. Con tan solo cinco dosis de cannabis se pueden desarrollar trastornos de la salud mental crónicos especialmente la psicosis durante la adolescencia.
Los jóvenes que comienzan a consumir tóxicos en edades tempranas aumentan la posibilidad de padecer enfermedades mentales e incluso, desarrollan estas si su base genética les predispone, frente a jóvenes sanos que nunca han tomado droga.
Los científicos comprobaron cómo adultos que habían consumido droga en la adolescencia tenían delirios, escuchaban gritos o tenían pensamientos suicidas incluso quince años después de haberlo dejado.

La investigación justifica que los jóvenes deberían ser informados antes de ingerir tóxicos y que sean conscientes de la gravedad de las enfermedades mentales que pueden desarrollar de por vida. Actualmente el consumo generalizado por estos de cannabis ha aumentado notablemente y el cultivo del mismo se ha procurado potenciar con una planta más eficaz que «les pone» antes; término que utilizan los adictos.
La enfermedad mental como la psicosis, produce una alteración global de la personalidad del individuo y siempre va acompañada de un trastorno grave del sentido de la realidad. Obsesiones irracionales, miedo, alteración de la percepción de lo que acontece además de brotes inesperados acompañan al adicto a lo largo de su vida. Cuadros que no siempre son fáciles de manejar que pueden llevar en un momento dado al suicidio.
Cuadros psicóticos que se pueden dar hasta quince años después de haber dejado el consumo activo recuerda el estudio.



