La increible historia de la obra de teatro escrita por un niño en un campo nazi

“El texto, de un humor glacial, había desaparecido y ha sido exhumada y editada por una ciudadana de Estrasburgo, Claire Audhuy, apasionada del teatro”, escribe Mathieu Deslandes, en el digital Rue 89, resumiendo el reportaje aparecido en la edición local de la publicación.
En 2009, Claire Audhuy trabajaba en una tesis sobre el teatro en los campos de concentración nazis, que iba a presentar en la Universidad de Estrasburgo. Se dirigió a cientos de asociaciones de deportados, resistentes y antiguos combatientes, preguntándoles si durante el cautiverio habían presenciado alguna representación teatral. Tuvo pocas respuestas, porque «las víctimas de la Shoah no acostumbran a hablar mucho», hasta que un día recibió una llamada de Praga. “Era una anciana de voz apagada que recordaba una función presenciada en el campo de Terezin, en 1943″.
La universitaria fue a visitar el antiguo campo, que fue una especie de ghetto de tránsito donde los judíos esperaban el momento de ser enviados a otros lugares de muerte, como Auschwitz, y donde las condiciones de vida eran extremadamente precarias porque llegó a haber hasta 53.000 personas en un pueblo amurallado, donde habían vivido 5000 checos antes de que los nazis lo transformaran en prisión. El ministro de Propaganda del III Reich, Joseph Goebbels, envió a Terezin a la élite intelectual y artística judía, y ordenó la producción de todo tipo de obras de propaganda: “una estrategia que tuvo el efecto colateral de favorecer la creación clandestina. Un grupo de jóvenes editó un periódico, Vedem, que distribuía a escondidas”.

«Necesitamos un fantasma» es una pieza burlesca en la que un rey, Analphabète Gueule Iº, quiere conseguir que su pueblo “piense como él” , y para ello decide aterrorizarle decretando que se recojan los huesos de las personas de más de sesenta años, y se construya con ellos un “fantasma real”. Dicen los autores de los artículos que Hanus Hachenburg «desmonta el sistema concentracionario nazi, sus engranajes y sus vilezas, con un talento y un ingenio impresionantes”.



