El todavía presidente de Chile, Gabriel Boric, con el respaldo de los gobiernos de Lula da Silva (Brasil) y Claudia Sheinbaum (México) ha anunciado la oficialización de la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU).

La candidatura de la socialista Bachellet -exiliada durante la dictadura de Pinochet– y dos veces presidenta de Chile (2006-2010 y 2014-2018), será pues la candidatura de tres países para suceder en la Secretaría General de la ONU a Antònio Guterres.
De ser elegida, Bachellet, de 74 años, sería la primera mujer en liderar Naciones Unidas y la segunda persona de América Latina, luego del peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991) en ocupar el cargo de secretario general del organismo multilateral.
Bachellet ha manifestado sentirse «muy honrada». de ser la candidata de tres naciones, lo que demuestra la importancia de Naciones Unidas para América Latina, a pesar de las dificultades -provocadas también por la espantada de EEUU- y en la que tendrá que trabajar en fortalecer el multilateralismo, en modernizar la Organización como espacio de encuentro, diálogo y búsqueda de soluciones comunes.
Bachellet fue la primera directora de ONU Mujeres entre 2011 y 2013 y dirigió la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, con sede en Ginebra, desde septiembre de 2028 hasta junio de 2022.
«Tras ocho décadas de historia, ha llegado el momento de que la ONU finalmente sea liderada por una mujer»., ha manifestado Lula da Silva.
En la Asamblea de la ONU de septiembre de 2025, Gabriel Boric adelantó la candidatura de Bachellet porque «con su liderazgo, las Naciones Unidas podrán recuperar credibilidad, eficacia y propósito ante los desafíos de nuestro tiempo».
Magnífica labor del canciller chileno, Alberto Van Klaveren, del que tanto aprendimos en la Asociación de Investigación y Especialización sobre Temas Iberoamericanos (AIETI).
La de Bachelet es una trayectoria impecable y será ampliamente valorada en el mundo. Hace unos días Pedro Sánchez manifestó el apoyo de España a su candidatura.
Gabriel Boric ha afirmado: «Con este compromiso compartido por la defensa de la democracia, la gobernanza global, el multilateralismo y los derechos humanos, desde América Latina seguimos creyendo en un sistema internacional que puede y debe ser capaz de responder con mayor eficacia, legitimidad y humanidad a los grandes problemas del mundo global. ¡Un orgullo para Chile!».
La Unión Demócrata Independiente (UDI) presionará al presidente electo José Antonio Kast, del Partido Republicano, para que no respalde la candidatura de Bachellet. Posiblemente Kast no se manifestará al respecto hasta su toma de posesión el 11 de marzo.
Bachellet ha dicho: «Me parece muy importante destacar lo que significa que esta candidatura sea inscrita por tres países, porque refleja un compromiso compartido y renueva la esperanza de que podemos trabajar juntos por objetivos comunes».



