Storywalker, o cómo transformar el barrio en un escenario

Storywalker (Historias del barrio de Usera) o cómo transformar el barrio en un escenario es un proyecto liderado por Kubik Fabrik con el que se busca crear una identidad cultural entre los vecinos.

app-storywalker-teatro-3Para ello han creado una aplicación con 7 historias teatralizadas que el paseante puede seguir en el móvil mientras camina por los escenarios donde se enmarcan, en una nueva manera de disfrutar del teatro y de hacer turismo cultural. La aplicación ya se puede descargar desde el móvil al precio de 1’70 euros.

Kubik Fabrik, la sala de referencia para espacios alternativos asentada en el barrio de Usera con el que está firmemente comprometida, es quien tuvo la idea. Para llevarla a cabo, se rodeó de amigos interesados por el tema y con capacidad creativa, directores y actores destacados de nuestra escena (María Adánez, Pepe Viyuela, José Sacristán, Ariadna Gil, Asier Etxeandía, Gerardo Malla, Gloria Muñoz entre otros) y, para enseñárnosla una vez concluida y lograda, nos invita a hacer de turistas una mañana siguiendo los pasos que nos marca la storywalker.

Dicha presentación, con el consiguiente paseo por los escenarios donde suceden las historias, tuvo lugar el martes 20 de mayo y la aplicación ya se puede descargar desde el móvil al precio de 1’70 euros.

Porque Storywalker (Historias del barrio de Usera) ha sido rodada en diferentes emplazamientos del barrio (bares, azoteas, comisarías, calles, plazas y teatros) que, como una madeja, van desgranando historias sacadas de la memoria viva del barrio, recopiladas en muchos casos con la colaboración de sus gentes para ser recreadas por un guionista teatral y sacadas del olvido para la posteridad.

El proyecto va dirigido en primer lugar a los visitantes y turistas, pero también a los propios vecinos que, por su juventud, no llegaron a vivirlas, a las generaciones futuras y, cómo no, a los mayores que, con sus recuerdos, han colaborado de manera entusiasta en el proyecto. Porque no sólo de teatro se trata sino que Storywalker es una mezcla de géneros donde el teatro, el cine y la literatura se alían y se disfrutan por igual.

Algunas de estas historias se dividen en apartados con diferentes localizaciones, de manera que componen un fresco muy completo de la historia y la vida actual del barrio.

Hay historias negras, macabras, con un componente brutal que parecen sacadas de La colmena, como la del sereno que apareció ahorcado de un poste de la luz, por lenguaraz. Otras que remiten a la memoria viva de los grandes eventos sucedidos en escenarios que ya no son lo que eran, como el concierto de Lou Reed en el Moscardó, recreado por Del Arco. Hay finalmente otras historias pintorescas que hunden su esencia en la actualidad del barrio y las aspiraciones de los nuevos habitantes, como la del chino vampiro que soñaba con un rincón en la biblioteca del barrio (esta de José Hierro en la que iniciamos el periplo). Todas ellas componen un fresco de lo más pintoresco y variado que da una idea rica e imaginativa de la realidad o realidades pluriculturales del barrio.

El proyecto cuenta con el apoyo del Teatro Español, del Ayuntamiento de Madrid y de la revista GODOT.

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Doctor en Filología por la Complutense, me licencié en la Universidad de Oviedo, donde profesores como Alarcos, Clavería, Caso o Cachero me marcaron más de lo que entonces pensé. Inolvidables fueron los que antes tuve en el antiguo Instituto Femenino "Juan del Enzina" de León: siempre que cruzo la Plaza de Santo Martino me vuelven los recuerdos. Pero sobre todos ellos está Angelines Herrero, mi maestra de primaria, que se fijó en mí con devoción. Tengo buen oído para los idiomas y para la música, también para la escritura, de ahí que a veces me guíe más por el sonido que por el significado de las palabras. Mi director de tesis fue Álvaro Porto Dapena, a quien debo el sentido del orden que yo pueda tener al estructurar un texto. Escribir me cuesta y me pone en forma, en tanto que leer a los maestros me incita a afilar mi estilo. Me van los clásicos, los románticos y los barrocos. Y de la Edad Media, hasta la Inquisición.

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