5000 tropas para Colombia

La situación económica, política y social de Venezuela sigue siendo el centro de las miradas del mundo, y por eso desde el 10 de enero de 2019 un alto porcentaje de las informaciones que publican las agencias internacionales de noticias, los medios impresos, televisivos, radiales y las redes sociales, son de esta nación sudamericana, que vive una de las peores crisis de todos los tiempos.

Las opiniones sobre lo que ocurre y lo que habrá de ocurrir están divididas, pues los partidarios del oficialismo señalan que todo es culpa del “imperio norteamericano”, en tanto que los opositores consideran que el meollo del asunto está en el fracaso del denominado “socialismo del siglo XXI”, puesto en práctica desde la llegada de Hugo Chávez al poder. Vale destacar que en el caso del imperio, en aras de llamar las cosas por su nombre,  lo adecuado sería estadounidense, dado que norteamericanos también son los nacidos en México y en Canadá.

Lo cierto del caso es que la situación de Venezuela es sumamente difícil, toda vez que los precios de los productos de primera necesidad suben casi a diario, los servicios básicos funcionan de manera muy irregular, no se consiguen medicamentos, y el salario mínimo alcanza para muy poco.

Pero como este espacio está dedicado al análisis gramatical y lingüístico, solo les hablaré de la palabra tropa, que ha comenzado a aparecer en los medios, luego de que, sin querer queriendo, John Bolton la mostrara en su libreta de anotaciones. No se puede soslayar lo que ocurre en mi país, que es bastante preocupante y afecta al común de los habitantes de esta nación que otrora fue próspera y floreciente; pero eso es un asunto que se debe tratar en otros espacios y por otros actores.

En el blog del asesor de seguridad de la Casa Blanca, de forma manuscrita había una nota en la que le daba la bienvenida a Afganistán a las conversaciones, más una relación del personal militar que sería o ya fue enviado a Colombia.

La mencionada palabra siempre se la usa de forma inadecuada, e incluso la Real Academia Española incurre en despropósito en una de las acepciones que del mencionado vocablo muestra en el registro lexical. No hay dudas de que tropa es una palabra colectiva, es decir, alude a grupo, conjunto, tal como lo sugieren las acepciones 4, 5, 6, 7, 8 y 9. Es básicamente un término de la jerga militar, aunque no exclusivo.

Una tropa es un conjunto de individuos que conforman un ejército, una división, una guarnición, etc., siempre en singular. Podrá usarse en plural cuando se trate de varios ejércitos, varias divisiones o varias guarniciones, que por supuesto están integradas por individuos que conforman la tropa.

La acepción cinco del DLE (Diccionario de la Lengua Española) dice textualmente: “Toque militar que sirve normalmente para que las tropas tomen las armas y formen”. En esta definición es en donde estimo que hay algo irregular, pues si tropa es un sustantivo que a alude a muchedumbre, lo correcto sería que dijera: “Toque militar que sirve normalmente para que la tropa tome las armas y forme”, en singular.

En Venezuela es costumbre que en la presentación del parte del personal  militar que tomará parte en un desfile, el comandante se dirija a la autoridad que preside, y diga, por ejemplo: “Participan cincuenta oficiales superiores, trescientos oficiales subalternos, quinientos cadetes, dos mil tropas profesionales, tres mil tropas alistadas, cincuenta vehículos de combate y veinte helicópteros artillados”.

Lo adecuado sería “dos mil individuos de tropa profesional y tres mil individuos de tropa alistada”; pero al parecer aquí priva la necesidad de abreviar, una necesidad que en muchos casos conduce a equívocos y a vicios que se tornan casi indesarraigables.

Lo que quiero destacar con el ejemplo anterior, es que a la palabra tropa se le da un significado que no posee. No debe haber dudas de que es tropa es un grupo, un conjunto, una unidad formada por varios elementos. En el caso de lo que mostró Bolton en su libreta, lo correcto sería 5000 soldados, marines, individuos de tropa u otra expresión análoga; pero eso de confundir tropa con individuo es una impropiedad que debe evitarse, incluso, la Real Academia Española debe corregir.

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David Figueroa Díaz (Araure, Venezuela, 1964) se inició en el periodismo de opinión a los 17 años de edad, y más tarde se convirtió en un estudioso del lenguaje oral y escrito. Mantuvo una publicación semanal por más de veinte años en el diario Última Hora de Acarigua-Araure, estado Portuguesa, y a partir de 2018 en El Impulso de Barquisimeto, dedicada al análisis y corrección de los errores más frecuentes en los medios de comunicación y en el habla cotidiana. Es licenciado en Comunicación Social (Cum Laude) por la Universidad Católica Cecilio Acosta (Unica) de Maracaibo; docente universitario, director de Comunicación e Información de la Alcaldía del municipio Guanarito. Es corredactor del Manual de Estilo de los Periodistas de la Dirección de Medios Públicos del Gobierno de Portuguesa; facilitador de talleres de ortografía y redacción periodística para medios impresos y digitales; miembro del Colegio Nacional de Periodistas seccional Portuguesa (CNP) y de la Asociación de Locutores y Operadores de Radio (Aloer).

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