Si le van a practicar una urostomía le van a procurar una desviación urinaria que consiste en la recanalización de la orina procedente de los riñones hacia un lugar distinto de la vejiga para que se evacúe hacia el exterior. Normalmente este tipo de intervenciones se realizan en pacientes con vejigas neurógenas, en uropatías obstructivas en neoplasias urológicas por cáncer de vejiga o uretra o por incontinencias severas debidas a traumatismos de las vías urinarias inferiores.
Las tres formas de llevarlo a cabo son distintas y su médico le indicará cuál es la más conveniente de acuerdo con la patología que tenga. Bien una ureterostomía cutánea localizada o en la fosa ilíaca, en el espacio costo-ilíaco o en la fosa lumbar, se exterioriza el uréter directamente a la piel.
La vesicostomía se localizará en la cara anterior de la vejiga y la técnica se utilizará construyendo un tubo con parte de la pared vesical y por ahí se abrirá un estoma (boca en griego) y se suturará la uretra del paciente. Y por último, la ureteroilesotomía (Bricker) que se localizará en el lado derecho del abdomen diseccionando parte del íleon y se anastomosa el intestino residual para poder restablecer la integridad intestinal. Posteriormente se separarían los uréteres de la vejiga y se anastomosan al segmento ileal que se suturará un extremo del segmento ileal y otro se dirigirá a la pared abdominal para formar el estoma.
Normalmente no existen complicaciones en estas intervenciones aunque sí se han dado algunos casos de prolapso, retracción, estenosis, hemorragia o infección en los días posteriores. La coloración normal del estoma será entre rosa y roja y existirá cierta inflamación del estoma que se irá reduciendo a medida que pasen los días tras el postoperatorio.
Los pacientes necesitan mucha comprensión y normalmente la familia tendrá que aprender a cuidar la ostomía y se les deberán explicar todos los procedimientos que haya que llevar a cabo incluidas las manifestaciones que expresará el enfermo. Es conveniente cuidar la parte psíquica y atender con alegría y mucha motivación al paciente que se notará raro en los primeros días. Utilizar ropa cómoda y sobre todo, volver a hacer actividades cotidianas le ayudarán a normalizar una situación que será la futura y no debe hacerle cambiar de planes. Si usted no sabe hacerlo solo existe la Asociación de Ostomizados de España que podrán integrarle con normalidad a la vida cotidiana y todos los pacientes le arroparán porque han experimentado esa u otras operaciones similares.