Chile: aumenta el riesgo de incendios por los cambios de uso del suelo

El avance del cambio climático y los cambios en el uso del suelo favorecerán que en el futuro se repitan los mortíferos incendios en el centro de Chile, indica un estudio de una red científica internacional, informa la IPS desde Oxford (Reino Unido)

«Los incendios tienen muchas causas, y para la zona estudiada –la ciudad costera de Viña del Mar, en el centro de Chile, cuyos cerros ardieron- encontramos que el cambio climático y la gestión del suelo pueden aumentar el riesgo del fuego», dijo al presentar el informe la climatóloga alemana Friedericke Otto.

El estudio fue elaborado por una veintena de científicos de Alemania, Brasil, Chile, Colombia, Países Bajos, Reino Unido y Suecia, agrupados en la red World Weather Attribution (WWA, Atribución del clima mundial).

Los recientes incendios que asolaron Viña del Mar y las comunas de Quilpué y Villa Alemana en la vecina ciudad portuaria de Valparaíso causaron la muerte de al menos 132 personas –decenas siguen desaparecidas-, quemaron 29.000 hectáreas de terreno y destruyeron más de siete mil viviendas.

Alimentados por fuertes vientos provenientes del sur y por las altas temperaturas del verano austral, los incendios se propagaron con rapidez a partir del 2 de febrero desde bosques cercanos a las ciudades y a pocos kilómetros de la costa chilena.

Aunque las condiciones de calor, sequedad y viento no están cambiando actualmente en la costa de Chile central, el estudio considera que «es probable que las condiciones meteorológicas que favorecen los incendios se vuelvan más intensas si el calentamiento global alcanza los dos grados centígrados».

El Acuerdo de París, adoptado en 2015 por casi todos los Estados del mundo, pauta reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, que calientan la atmósfera, de modo que la temperatura media del planeta no exceda en este siglo los dos grados centígrados sobre los promedios de la era preindustrial (1850-1900).

Adicionalmente está la meta, cada vez más evasiva, de que hacia el año 2050 la temperatura media no supere el umbral de 1,5 grados centígrados, para evitar que sean irreversibles los cambios debidos al calentamiento global.

Para cuantificar el efecto del cambio climático en las condiciones meteorológicas de calor, sequedad y viento que provocaron los incendios forestales, los científicos de la WWA analizaron datos y modelos matemáticos para comparar el clima actual con el resultante de un calentamiento global de 1,2 grados centígrados.

Esos datos mostraron que cabe esperar períodos similares de cuatro días de calor, sequía y viento aproximadamente una vez cada treinta años en el centro de Chile.

Ello a pesar de que la costa chilena es uno de los pocos lugares del mundo donde el cambio climático está provocando un ligero descenso medio anual de temperatura del aire, impulsado por un anticiclón en el sureste del océano Pacífico, a diferencia del interior de Chile y el resto de América del Sur.

Aun con ese enfriamiento, y sin influencia del fenómeno El Niño -vientos cálidos sobre el Pacífico ecuatorial central y oriental-, si el calentamiento global alcanza los dos grados centígrados es probable que aumente el riesgo de incendios en la zona central de Chile, sobre todo en el interior.

Los investigadores también señalan que los grandes monocultivos de pinos y eucaliptos que se han plantado en las últimas décadas, para explotación de sus maderas, «están aumentando enormemente el riesgo tanto de ignición como de propagación de los incendios en muchas regiones de Chile».

El estudio menciona éxitos en la prevención de incendios forestales en la región afectada, y destaca el caso de Villa Botania, pequeña localidad cercana a Quilpué, que se vio rodeada por las llamas pero apenas sufrió daños, gracias a un proyecto comunitario para plantar vegetación resistente al fuego y crear cortafuegos.

La investigación indica que las comunidades de riesgo, sobre todo en las zonas de contacto entre el campo y la ciudad, deberían emprender iniciativas similares, y recuerda que según la Corporación Nacional Forestal de Chile más de 99 por ciento de los incendios forestales se deben a negligencias humanas.

Campañas de seguridad y sensibilización podrían servir para aumentar los niveles de concienciación sobre la ignición negligente de incendios forestales, especialmente durante el verano, señalaron finalmente los investigadores.

Otto dijo que «los incendios deberían servir de advertencia para todas las regiones del mundo propensas a sufrirlos, pero también de ejemplo de la capacidad de las autoridades para salvar vidas y medios de subsistencia con una buena gestión».

«Si el mundo sigue quemando combustibles fósiles, el cambio climático seguirá convirtiendo muchos de los bosques del planeta en polvorines altamente inflamables», advirtió finalmente la experta alemana.

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