Anastasio de Gracia: Memorias de viaje y propaganda

Hubo un tiempo (breve, eso sí) en nuestra historia en que era posible que un albañil llegara a ser ministro del gobierno de la Nación. Fue en la Segunda República, y más en concreto cuando eran presidentes del mismo Francisco Largo Caballero primero y Juan Negrín después. Y la persona que consiguió ese logro fue un paisano de Castilla La Mancha, Anastasio de Gracia Villarrubia.

Portada del libro de memorias de Anastasio de GraciaHabía nacido en Mora de Toledo, en 1890. Trabajó en la construcción y vino a dar, como tantos otros paisanos, en Madrid. Aquí, además del oficio, adquirió conciencia de sus derechos como trabajador y como ciudadano y se inscribió en la UGT y en el Partido Socialista. Dentro del sindicato, viendo que no existía una rama de la construcción, logró crear con esfuerzo y tesón la Federación del ramo de la Edificación, a base de reuniones, proselitismo, organización y propaganda.

En 1921 fue nombrado secretario de dicha federación y esa función le llevó a recorrer toda España y varios países europeos. En España, para comprobar cuál era la situación de sus compañeros, propiciar nuevas organizaciones o reforzar las ya existentes, y en todo caso difundir la necesidad de agruparse para conseguir mejores condiciones de trabajo y de vida. Y en el extranjero para representar a los albañiles españoles sindicados en la UGT.

De todos esos viajes, Anastasio, como hombre metódico y responsable que era escribió unas Memorias que son las que ahora publica la Fundación que lleva su nombre (AGFITEL) que reúne las antiguas federaciones de Construcción y del Metal del sindicato socialista.

Con una magnifica introducción a cargo de José María Uría Fernández (quien ya había publicado una biografía del personaje, en la colección ‘Memoria de Hierro’, que edita esta misma Fundación y que apareció a finales de 2011) aparecen ahora estas Memorias de viajes y propaganda (1922- 25), en las que al hilo de estas visitas de Anastasio de Gracia podemos comprobar cuál era el estado de la clase obrera en esos años de la Dictadura de Primo de Rivera, cuáles sus condiciones de vida (ya se puede suponer que no muy buenas)

En estos viajes De Gracia estuvo acompañado en varias ocasiones por el secretario general de la UGT, Largo Caballero, en otras por el guadalajareño Lucio Martínez Gil (de la Federación de Trabajadores de la Tierra) y en otras por Manuel Cordero.

Además de los viajes dentro de España, De Gracia tuvo que viajar en esos años a Europa, para representar a sus compañeros españoles en diversos congresos sindicales. Esto le llevó a París, Estocolmo, Bruselas, La Haya o Viena. En algún informe relata como tenía que aprovecharse a través de los compañeros italianos para poder seguir los debates, ya que él -como es lógico pensar- no dominaba idiomas.

En las elecciones generales de 1931 De Gracia resultó elegido diputado por Toledo. Y seguidamente fue designado delegado del Gobierno en el Canal de Lozoya. En 1933 revalidaría su escaño en el Congreso, pero esta vez por Madrid y en las elecciones de febrero de 1936 lo obtendría por la provincia de Granada.

Largo Caballero lo nombró ministro de Industria y Comercio en septiembre de 1936 y posteriormente cambiaría de cartera pasando a ocupar la de Trabajo y Previsión hasta mayo de 1937. En el gobierno posterior, presidido ya por Juan Negrín, fue nombrado Comisario General de Armamento. Entre 1934 y 1938 fue presidente de la Unión General de Trabajadores.

Al terminar la guerra civil se exilió a México donde se relacionó con el presidente Lázaro Cárdenas. Murió en 1981 en ese país, en el que dejó a toda su familia.

  • Anastasio de Gracia: Memorias de viaje y propaganda (1922-25)
    AGFITEL, Madrid, 2015

Únase a más de 1100 personas que apoyan nuestro periódico

Podrás comentar, enviar sugerencias y además podrás acceder de forma gratuita a eBooks, póster y contenidos exclusivos de nuestros colaboradores.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.