No sé ustedes, pero yo ando agotada con lo sucedido en lo que va de enero.
De todo, lo único que me ha gustado, es que tras el anuncio de Donald Trump de que aceptaría el Premio Nobel de María Corina Machado si ella se lo ofrece, el Comité Nobel se apresuró a aclarar que sus premios «no son transferibles».
El resto fue de terror.
Justo en año nuevo, un incendio en un bar suizo mató a cuarenta personas y dejó 119 heridas; en su mayoría, jóvenes.
La madrugada del tres, tropas gringas secuestraron al dictador de Venezuela, Nicolás Maduro en la operación Determinación Absoluta que vio Trump por televisión como si fuera show; murieron 90 personas, entre ellas 38 guardias cubanos.
Y este 11 de enero, se autoproclamó «presidente encargado de Venezuela».
Temeroso por lo sucedido a Maduro, que se había burlado de Trump bailando y gritándole «ven por mí cobarde», deseo que le cumplió, el presidente colombiano Petro se amansó y verá a Trump en Washington, la primera semana de febrero.
Otro asustado es el dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, ya liberó decenas de presos.
No queremos ser estadounidenses, dijeron los habitantes de Groenlandia a Trump.
Les respondió que se quedará con esa isla, la segunda más grande del mundo después de Australia y plena en recursos naturales, «por las buenas o por las malas» y se mofó «se defenderán con dos trineos tirados por perros».
Por lo que no han faltado los memes, sugiriendo que el hijo menor de Trump, Byron, se case con la princesa Isabella, segunda hija de Federico y Mary reyes de Dinamarca, y se la den de dote.
La que está aterrada, pero parece no entender, es la presidenta Claudia Sheinbaum.
A la molestia de Trump que asegura que no gobierna ella, sino los cárteles porque su combate a los narcotraficantes no es como debiera, se añade que pretextando que México es soberano y ella humanista, regala a Cuba 12.284 barriles diarios de petróleo y más de tres mil millones de dólares en alimentos, enseres domésticos, refacciones, libros y divisas.
Los analistas aseguran que su actitud pronto traerá consecuencias.
Y como a Trump nada parece detenerlo, periodistas del New York Times le preguntaron cuál es su límite respecto a intervenciones y recalcó «Mi propia moralidad…»
Que no la tiene, quedó nuevamente claro cuando mintió afirmando que Rose Good, balaceada por un oficial de ICE en Mineápolis, estaba agrediéndolo.
Como los videos evidencian lo contrario, hay reclamos en todo EEUU; y en los Globos de Oro, Mark Ruffalo dijo que «es un delincuente convicto».
Y ese convicto delincuente es más peligroso ahora, que anda irritado porque las petroleras estadounidenses se negaron a invertir cian mil millones de dólares en Venezuela.
En otros rumbos y asuntos, las noticias no fueron mejores.
A las ocho de la mañana del día 4, hubo cerca de Acapulco, en San Marcos, un sismo de 6.5 grados.
Trump bombardeó Siria.
El ayatola Jamenei, de 86 años, sigue reprimiendo en Irán las protestas en su contra que se iniciaron el 28 de diciembre; hay cientos de muertos, los médicos aseguran que los hospitales no tienen cupo para tantos heridos.
Y el hijo del sha Reza Pahlavi, depuesto durante la revolución de 1979 y de cuyo derrocamiento nació la República Islámica, quiere liderar una transición hacia la democracia y Trump parece apoyarlo.
En Filipinas murieron decenas al desplomarse un basurero donde trabajaban cien empleados, a los que cayeron encima cincuenta toneladas.
Altas temperaturas y fuertes vientos, causaron incendios en la ciudad australiana de Victoria.
Y en la Patagonia argentina el fuego ha consumido más de 5500 hectáreas.
En Hawái erupcionó un volcán y en Nueva Zelanda murieron seis ballenas varadas en una playa.
Y en otra playa, pero ecuatoriana, la policía encontró cinco cabezas humanas.
El polo magnético de la Tierra se desplazó y tendrá impacto en la navegación y diaria tecnología.
La Guerra de Putin contra Ucrania, que Trump prometió terminar de un plumazo, lleva cuatro años alterando hasta los noviazgos y como consecuencia, han bajado los matrimonios y nacimientos.
En México, las autoridades aun no entregan resultados sobre el descarrilamiento el 28 de diciembre del Tren Interoceánico, que dejó quince muertos y decenas de heridos.
Y fue ocasionado por la corrupción de López Obrador, que nombró a su hijo Gonzalo supervisor de su construcción y funcionaba con vagones de hace más de setenta años que hicieron pasar por nuevos, rieles inadecuados y balastro de pésima calidad.
Siguen los hallazgos de cuerpos embolsados en Guerrero, Jalisco y Michoacán y aumentan los desaparecidos.
En Badiraguato, Sinaloa, fueron detenidos seis militares por asesinar a las niñas Alexa y Leidy.
En departamentos de Coyoacán y la colonia Condesa, hubo explosiones de gas con muertos, heridos y varios miles de evacuados.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ordenó trasladar más 931 perros y gatos de un refugio a otro, y como todo lo hacen mal, se perdieron más de 300.
La censura y represión de Sheinbaum contra periodistas se acentúa, ha habido colegas asesinados y despedidos.
Y el Servicio Meteorológico Nacional alertó por segunda tormenta invernal y baja de temperaturas, en algunos lugares a cerca de diez grados bajo cero.
Por favor febrerito, apresúrate en llegar…



