Capitán detiene a activistas de Greenpeace por subir a bordo para protestar

Seis activistas de Greenpeace han sido detenidos este 17 de noviembre de 2018 en aguas del golfo de Cádiz, tras subir a bordo de un barco que transportaba aceite de palma procedente de la destrucción de los bosques de Indonesia para la multinacional Wilmar International, el mayor comerciante de aceite de palma del mundo, y que se dirigía a los Países Bajos.

Seis voluntarios de Greenpeace se preparan para abordar un barco petrolero gigante que transporta aceite de palma sucio de Indonesia a Europa en una protesta pacífica contra la destrucción de la selva tropical.
Seis voluntarios de Greenpeace se preparan para abordar un barco petrolero gigante que transporta aceite de palma sucio de Indonesia a Europa, en una protesta pacífica contra la destrucción de la selva tropical.

El capitán del barco Stolt Tenacity ha arrestado en un camarote a los activistas y ha cambiado el rumbo del barco una vez que ya había llegado a aguas portuguesas, para volver a España, a pesar de que había sido previamente informado de la naturaleza pacífica de la protesta por la tripulación del barco de Greenpeace Esperanza, que se encuentra en la zona.

El grupo de activistas, procedentes de Indonesia, Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá y Estados Unidos. ha subido a bordo para protestar contra la destrucción de la selva en Indonesia. Antes de ser detenidos desplegaron pancartas con mensajes en inglés que decían: “Save our Rainforest” y “Drop Dirty Palm Oil” (“Salvemos nuestra selva tropical” y “Abandonemos el aceite de palma sucio”).

“Tenemos un contacto limitado con los activistas del barco, y hemos pedido al capitán que los libere para que puedan continuar protestando pacíficamente contra compañías como Wilmar, que proveen de aceite de palma procedente de la destrucción de las selvas tropicales a los supermercados y consumidores”, ha declarado Hannah Martin, portavoz de la Campaña a bordo del Esperanza.

Wilmar es, por ejemplo, el principal proveedor de aceite de palma de la multinacional Mondelez, uno de los mayores compradores mundiales de esta materia prima, que lo utiliza para la elaboración de muchos de sus productos, como las galletas Oreo, los chocolates Cadbury, o las galletas Ritz. Una investigación reciente de Greenpeace desveló que los proveedores de aceite de palma de Mondelez han destruido 70 000 hectáreas de bosque tropical en el sudeste asiático en dos años, así como evidencias de trabajo infantil, explotación de trabajadores, deforestación ilegal, incendios forestales y acaparamiento de tierras.

“Se puede producir aceite de palma sin destruir las selvas tropicales. Cerca de un millón de personas alrededor del mundo están pidiendo a la industria que actúe. Ahora le toca el turno a Mondelez y otras grandes marcas que escuchen el clamor y dejen de comprar aceite de palma hasta que Wilmar no demuestre que su aceite está limpio de deforestación”, ha declarado Kiki Taufik, portavoz de Greenpeace a bordo del buque Esperanza de Greenpeace.

El carguero Stolt Tenacity transporta aceite de palma de las refinerías de Wilmar en Dumai, en la isla indonesia de Sumatra[1]. Según Wilmar, estas refinerías se suministran con aceite de palma de varias empresas productoras implicadas en la destrucción de la selva[2].

“Soy de Indonesia. He visto el devastador impacto de la deforestación producida por la expansión del cultivo del aceite de palma a costa de los bosques y del humo asfixiante en las ciudades procedente de los incendios provocados para despejar la selva. Estoy aquí para enviar un mensaje a Mondelez: el aceite de palma de Wilmar está destruyendo nuestros hogares y no lo queremos en nuestros supermercados”, ha declarado Waya Maweru, escaladora procedente de Sulawesi, Indonesia, quien ha participado en la acción.

La deforestación tropical produce más emisiones de gases de efecto invernadero al año que toda la Unión Europea, superando a todos los países excepto a Estados Unidos y China. En octubre de 2018, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático pidió el fin inmediato de la deforestación para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados.

“En definitiva, Mondelez debe asegurarse de que el aceite de palma que utiliza procede de productores que no están destruyendo las selvas tropicales ni explotando a seres humanos”, ha concluido Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace en España.

Notas

  1. [1] Wilmar tiene dos refinerías en Dumai: una en Pelingtung y otra en el mismo Dumai. Ambas son denominadas PT Wilmar Nabati Indonesia.
  2. [2] En septiembre de 2018, Greenpeace Internacional publicó una investigación sobre las 25 empresas productoras de aceite de palma más destructoras de los bosques de Indonesia. Wilmar confirmó que se había suministrado de aceite de 18 de esas empresas. Consecuentemente, detuvo la relación comercial con estos proveedores.
    Según los datos más recientes de la cadena de suministro de aceite de palma de Wilmar, que cubre el periodo julio de 2017-julio de 2018, al menos seis de estos grupos de productores suministraron aceite de palma a las refinerías de Dumai, incluyendo Anglo-Eastern, Bumitama, Djarum, the Fangiono Family, Gama and Trurich (una joint-venture de Felda-LTH).

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