El suicidio suele ser un tema tabú del que apenas se escribe y analiza. En este caso se hace un recorrido por los ajedrecistas que se dieron muerte, en la gran mayoría de las ocasiones sin tener relación con el juego, influyendo otros síntomas.

La pasión por el ajedrez no produce, por lo general, desajustes mentales. Lógicamente los datos se inician a partir del siglo XIX cuando se empieza a profesionalizar el juego, se crea oficialmente el campeonato mundial hasta ser considerado finalmente un deporte y se crea la FIDE, potenciando los grandes torneos.

El escritor Vladimir Nabokov juega una partida con su esposa
El escritor Vladimir Nabokov juega una partida con su esposa

El primer caso se popularizó gracias a la literatura. En concreto, es la persona en la que se basa la conocida novela ‘La defensa Luzhin’ de Vladimir Nabokov (1899-1977), una obra que publicó en ruso en Berlín en 1930 y se editó en inglés muy posteriormente. Se realizó una adaptación cinematográfica muy libre en el año 2000.

Dos de las obras del escritor, ‘La defensa Luzhin’ –traducida en español como ‘La defensa’- y ‘Poemas y problemas’ –también editada en español- se centran en el ajedrez. El escritor afirmó: “los problemas de ajedrez exigen del compositor las mismas virtudes que caracterizan a todo arte digno de este nombre: originalidad, inventiva, concisión, armonía, complejidad y una magnífica falta de sinceridad… Los problemas son la poesía del ajedrez”.

El libro se basa en la figura de Curt Carl Alfred Von Bardeleben (1861-1924). Fue ajedrecista y periodista. Se casó y divorció tres veces. Era de origen aristocrático, conde, y tuvo una gran fortuna, pero la perdió tras las consecuencias de la Primera Guerra Mundial. Se arrojó por la ventana del segundo piso de su casa de huéspedes en Berlín y murió de sus heridas siendo enterrado en una fosa común. Nabokov se encontraba entonces en Berlín en 1924.

Se da la circunstancia que Von Bardeleben conoció en Leipzig a Rudolf Swiderski (1878-1909) natural de dicha ciudad y que fue definido como “el jugador de ajedrez más extraño jamás conocido”.

Ajedrecistas alemanes en una foto donde aparece Carl Schlechter, primero por la izquierda de pie, Rudolf Swiderski tercero por la izquierda de pie y Curt Von Bardeleben sentado, empezando por la derecha, el tercero, tras los dos con sombrero.
Ajedrecistas alemanes en una foto donde aparece Carl Schlechter, primero por la izquierda de pie, Rudolf Swiderski tercero por la izquierda de pie y Curt Von Bardeleben sentado, empezando por la derecha, el tercero, tras los dos con sombrero.

Ganó, junto con Curt von Bardeleben y el austríaco Carl Schlechter, el campeonato alemán en Coburg en 1904, en el 14º Kongresse des Deutschen Schachbundes (Congreso de la DSB, torneo que empieza a organizar desde 1879 la Federación Alemana de Ajedrez, creada en 1877 tras la reorganización de las diferentes federaciones existentes anteriormente) aunque no tenía carácter oficial. Esta tríada de jugadores tuvo un final trágico.

Swiderski murió en su ciudad natal a los 31 años. Se había envenenado, pero como no surtía rápido efecto, se pegó un tiro en la cabeza con su revólver. El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición cuando lo hallaron. La fecha del suicidio se pudo determinar por una nota que dejó. Había sido recientemente condenado por perjurio en un proceso con una historia de amor de trasfondo, que lo involucró en un desagradable escándalo. Otras fuentes dicen que tenía una enfermedad incurable de la que no le dieron esperanzas.

Por su parte, Carl Schlechter (1874-1918) no se suicidó pero tras ganar en cuatro del medio centenar de torneos en que participó, murió en soledad en un hospital por neumonía y desnutrición. Pudo llegar a ser campeón del mundo, perdió ante Lasker en una dramática partida que se prolongó tres días ya que le valían unas tablas pero se lanzó a ganar y, tras perder una clara posición ganadora, finalmente llegó a perderla al igual que su esperanza de conseguir el campeonato. Era un jugador caballeroso que además inspiró un libro en 1998, ‘El amor de Carl Haffners por las tablas’, del escritor austríaco y aficionado al juego Thomas Glavinic –aunque no está traducido al español a pesar de haber sido premiado como Libro del año-.

El primer puesto cronológico de este club sería William Henry Russ (1833-1866). WR Henry, como firmaba, era un conocido experto en problemas de ajedrez, vivió en Nueva York. Le disparó a su hija adoptiva cuatro veces en la cabeza tras rechazarlo, después de que le propusiera matrimonio, cuando ella cumplió 21 años. A continuación, saltó a un río para ahogarse, pero la marea estaba baja. Se disparó en la cabeza, fue detenido, pero murió diez días más tarde. Su hija adoptiva sobrevivió. Su libro, recopilatorio de problemas de ajedrez, se publicó póstumamente en 1868.

Carl Theodor Goring (1841-1879), profesor, filósofo, y maestro de ajedrez alemán. Participó en diferentes torneos, se suicidó en la ciudad de Eisenach.

Walter Grimshaw (1832-1890) fue un conocido autor británico de problemas de ajedrez, que incluso da nombre a una cuestión del juego. Se suicidó cortándose la garganta con una navaja de afeitar.

George Henry Mackenzie (1837-1891). Nació en Escocia, comenzó a jugar al ajedrez en 1853, en 1863 llegó a Estados Unidos y en 1864 siendo capitán del regimiento de Colorado en el ejército de la Unión, fue detenido y encarcelado por deserción. Tras salir de prisión en mayo de 1865, se trasladó a Nueva York. Ganó cuatro campeonatos anuales, de 1865 a 1868 en el club de Nueva York. Jugó torneos en Europa, donde se enfrentó, entre otros al ya citado Curt von Bardeleben. Se suicidó con una sobredosis de morfina.

Norman Willem Van Lennep (1872-1897) fue un ajedrecista holandés, natural de Silvolde, pequeña localidad cercana a Alemania. Su padre le había repudiado a menos que dejase de jugar al ajedrez y encontrara un trabajo estable y una esposa. Tras ir a un torneo a Inglaterra, regresó a Amsterdam, ganó un torneo en 1897 pero después se mató, saltando del barco ‘Viena’ en el mar del Norte a la edad de 25 años.

Alexander Wittek (1852-1894) Fue maestro de ajedrez jugando en Berlín y Viena, además de arquitecto de profesión, hizo varias obras en Sarajevo, entre ellas inició las del Ayuntamiento, luego Biblioteca Nacional conocida por sufrir graves destrozos durante la guerra de los Balcanes. Murió en un manicomio en Graz, suicidado aunque otras fuentes citan que de tuberculosis.

La misma ciudad austríaca, Graz, donde se suicidó pocos años después Johanness Von Minckwitz (1843-1901). Jugador alemán en varios torneos, publicó varios libros. Se suicidó colocándose delante de un tranvía eléctrico, perdió ambos brazos y murió tres días después.

Josef Cukierman (1900-1941) Nació cerca de Byalistok en Polonia, país donde ganó el torneo de un club pero emigró a Francia donde jugó varios torneos. De origen judío, se suicidó después de la entrada de las tropas alemanas en Paris en 1941.

La Segunda Guerra Mundial tuvo un efecto devastador. La barbarie nazi acabó con las vidas de los ajedrecistas polacos David Przepiorka (1880-1940), Aquiles Frydman (1905-1940), Stanislaw Kohn (1895-1940) y Moishe Lowtzky (1881-1940) asesinados en Palmiry, cerca de Varsovia; el holandés, aunque nacido en Bochnia, la Galitzia polaca, Salo Landau (1903-1944); el alemán de origen judío Sammi Fajarowicz (1908-1940); el húngaro Andreas Steiner (1901-1944) –su primo Herman (1905-1955) quien vivió en Estados Unidos murió literalmente delante de un tablero en un campeonato en Los Angeles- además de la hermana del entonces excampeón mundial, Emmanuel Lasker (1868-1941), Teófila, quien murió en 1941.

Se puede citar también el caso del austríaco de origen judío, Rudolf Spielmann (1883-1942) quien tuvo que huir del avance nazi en Europa escapando a Suecia, donde moriría en 1942 en Estocolmo inmerso en una gran pobreza.

Pero volviendo a los ajedrecistas suicidas, ya más recientemente se puede citar al armenio Karen Ashotovich Grigorian (1947-1989). Hijo del poeta Ashot Grashi (1910-1983). Gran maestro, ganó tres campeonatos de Armenia cuando era aún república soviética en 1969, 1971 y 1972. Su hermano, Levon, (1947-1975) era también ajedrecista Fue uno de los formadores del gran maestro y actual número cinco mundial, Levon Aronian. Llegó a estar ingresado en un psiquiátrico. Se suicidó saltando desde el puente más alto en Ereván.

Grigorian era muy amigo del letón Alvis Vitolins (1946-1997). Tal vez por este motivo imitó su muerte ya que se suicidó al saltar sobre el hielo congelado del río Gauja desde un puente de ferrocarril. Nació en Sigulda y se había formado con Mijail Tal (1936-1992) pero nunca llegó a un alto nivel. Se disputa un torneo en su memoria en la ciudad letona de Carnikava.

Georgy Ilitvitsky (1921-1989) nació en la actual capital de Kazajistán, Astaná. Fue un gran maestro y campeón de la URSS en 1948 y 1949.  Se suicidó en Sverdlovsk, hoy Ekaterimburgo, en 1989 arrojándose por una ventana.

Se abre un paréntesis. Otro jugador contemporáneo de los últimos citados fue Albin Planinc (1944-2008). Esloveno, nació en Brise, su último torneo fue en 1979 y estuvo en una institución mental en Liubliana desde 1993 donde murió olvidado y fue enterrado en una fosa común. Se dice que desapareció tan rápido como apareció por su rutilante actuación los años 1973-1974.

Los hijos de Lembit Oll, Aivost y Ovest, junto a la tumba de su padre, en 2007.
Los hijos de Lembit Oll, Aivost y Ovest, junto a la tumba de su padre, en 2007.

Para cerrar el círculo de nuevo en los países bálticos habrá que citar al estonio Lembit Oll (1966-1999) Nació en Kothla-Jarve, gran maestro desde 1990 y campeón juvenil de Estonia, ganó varios torneos. Se suicidó saltando por la ventana de su apartamento en la quinta planta en Tallin, su cadáver lo encontró un transeúnte. En ese momento, era el número 42 del mundo. Sufrió una severa depresión después de su divorcio. Está enterrado cerca del gran maestro e icono en Estonia del ajedrez, Paul Keres (1916-1975), hoy en las monedas de euro estonias.

Por cierto, de este club también forman parte mujeres. Jessica Laura Cori Gilbert conocida como Jessie Gilbert (1987-2006), una estrella en ascenso del ajedrez femenino británico, cayó del octavo piso de su habitación en el Hotel Labe, en Pardubice en la República Checa. Había ganado el Campeonato Mundial Amateur de la Mujer cuando tenía 11 años en 1999.

En noviembre de 2011, el joven estadounidense Quinton Smith, de 17 años, residente en Texas y buen estudiante estaba compitiendo en los denominados grados nacionales K-12 en el hotel Hilton Anatole de Dallas. Durante el torneo, se subió a la última planta del hotel y saltó. Estuvo tendido en el suelo durante varias horas, siendo atendido por testigos y la policía. Había perdido sus primeros cuatro partidas y se le dio una semana de descanso en la quinta ronda.

En otro continente, Shanker Roy (1976-2012) uno de los principales jugadores de ajedrez de la región india de Bengala, se inició al juego a los ocho años. Maestro Internacional ganó varios campeonatos locales y también jugó en el extranjero aunque sus últimos cuatro años no competía y solo daba clases particulares además de trabajar en el ferrocarril. Se suicidó dejando una nota. Se ahorcó en su casa, colgándose de un ventilador del techo con una bufanda de su esposa.

El último caso conocido es del año pasado, Craig Woolcock (1972-2015). Jugador galés, participó en los campeones de ajedrez británicos, así como el prestigioso Liga de Ajedrez Cuatro Naciones, la competición más importante de Gran Bretaña. Sufría severos cambios de humor, murió en Barry, dejando una nota, encontrado muerto en un sillón, tras desaparecer varios días.

Los cadáveres del escritor Stefan Zweig y su esposa Lotte.
Los cadáveres del escritor Stefan Zweig y su esposa Lotte.

Para terminar citar como al inicio la literatura y tal vez la mejor obra literaria publicada sobre el ajedrez realizada por el escritor austríaco Stefan Zweig (1881-1942), ‘Novela de ajedrez’ –titulada también ‘Una partida de ajedrez’ en su primera edición en español- que tuvo una adaptación cinematográfica alemana, poco conocida, en el año 1960. Su autor, se suicidó junto a su mujer, Lotte, un año después de escribirla. Fue en Petrópolis, Brasil, donde cuenta con una Casa Museo convertido en centro cultural.

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, rama Periodismo con cursos de doctorado, estudios sobre Marruecos contemporáneo y árabe dariya. Más de 30 años de periodismo, la mayoría en prensa escrita, ha trabajado a ambas orillas del Estrecho de Gibraltar, casi 13 años en el extinto diario El Faro Información, en Algeciras, donde empezó de redactor y del que fue su último director y en Tánger dos años en un diario digital, por lo que se considera un periodista del Estrecho. Además ha participado en la mayoría de los Congresos de Periodistas del Estrecho desde el inicial en 1993 hasta 2016. Ha impartido cursos de periodismo en la Universidad Abdelmalek Essadi de Tetuán y talleres de periodismo en Tánger. Autor del guión del video 'Cervantes cruzó el Estrecho' sobre el teatro Cervantes de Tánger. Gran aficionado al ajedrez y todo lo que le rodea. Ha publicado un libro, ‘Artículos periodísticos. Apuntes para la historia de la prensa de Algeciras’.

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