″El inicio del torneo se retrasó debido a las protestas” es la única y mínima referencia oficial de la organización del torneo de Ajedrez de Tata Steel, que se desarrolló en la pequeña localidad holandesa de Wijk Aan Zee –perteneciente al municipio de Beverwijk- y que concluyó el pasado domingo 1 de febrero.
Pero todo empezó el sábado 17 de enero cuando los activistas de la organización Extinction Rebellion bloquearon el lugar y arrojaron más de dos mil kilos de carbón a la entrada. El torneo celebraba su 88º edición, estando programado para comenzar a las 2:00 en el centro comunitario del pabellón De Moriaan, y se retrasó hora y media, por lo que finalmente comenzó, 90 minutos después de lo previsto.
Este movimiento social por la lucha climática explicó que la acción estaba destinada a simbolizar su rechazo al patrocinio de combustibles fósiles, citando la falta de progreso de la empresa Tata Steel hacia la neutralidad climática. Una pancarta indicaba lo mismo que un portavoz: “No hay ajedrez en un planeta muerto” (No Chess on a Dead Planet).

Las imágenes de la protesta mostraban a activistas golpeando tambores en la entrada y también se encadenaron a las puertas. El grupo explicó que la acción tenía como objetivo llamar la atención sobre el historial ambiental de la empresa Tata Steel y oponerse a lo que describió como ‘lavado deportivo’.
Tata Steel es una empresa india, que tiene una gran planta de acero en IJmuiden, y prometió alcanzar la neutralidad climática en 2025. Sus filiales holandesas se enfrentan a una demanda en los Países Bajos debido a los daños relacionados con la salud, causados por las emisiones producidas por la compañía.
En este sentido, explicaron que Tata Steel da la bienvenida a grandes maestros del ajedrez mientras ″causa daño cerebral en los niños”. La compañía es el mayor emisor de plomo en los Países Bajos. Los niños en Wijk aan Zee están creciendo bajo los gases tóxicos. El plomo ″siempre es dañino” señalan.
Tata Steel emite 11,3 megatoneladas de CO2 cada año, lo que representa el 8 por ciento de las emisiones totales de los Países Bajos. Según los ecologistas, las emisiones reales son ″más altas de lo que la compañía informa. El daño social asciende a más de mil millones de euros al año. La esperanza de vida en Wijk aan Zee es 2,5 meses más corta. El torneo es el lavado deportivo».
Entre los jugadores hubo distintas reacciones, el estadounidense Hans Niemann subió por encima de una valla mientras el hindú Arjun Erigaisi, por otro lado, se quedó rodeado de policía y seguridad y no se atrevió a subir por encima de la citada valla. Las imágenes mostraban a cientos de jugadores y espectadores varados afuera mientras las autoridades evaluaban la situación.
La organización falló estrepitosamente en las relaciones públicas durante el fin de semana después de que los activistas climáticos interrumpieron el día de apertura del prestigioso evento.
Luego, los organizadores del torneo dijeron que el retraso se decidió en consulta con las autoridades locales para garantizar la seguridad de los jugadores, personal y visitantes.
Si bien hicieron hincapié en su respeto por el derecho a la protesta, pidieron que se permitiera que el evento deportivo y cultural internacional prosiguiera sin interrupciones.
Esta no es la primera vez que Extinction Rebellion protesta en este escenario. El grupo lo hizo hace dos años al bloquear las carreteras que conducen al lugar del torneo.
La competición ajedrecística comenzó en 1938 como un evento de empleados para el productor de acero holandés Koninklijke Hoogovens, adoptó su nombre actual en 2011.
Se da la circunstancia que la compañía también patrocinó al equipo del SC Telstar, hoy en Primera División (Eredivisie) y su estadio se denominó de 2009 a 2014, Tata Steel Stadion, hoy BUKO Stadion (5.300 asientos). Por cierto, en 2017 jugaron ajedrecistas un partido, entre ellos, el entonces campeón mundial Magnus Carlsen.
Competición
En cuanto a la competición deportiva se dividía en dos grandes torneos, el principal denominado Masters (torneo A) y el Challengers (torneo B). Dos jovenes uzbekos coparon el podio, Nodirbek Abdusattorov, de 21 años, y Javokhir Sindarov, de 20 años. Ambos formaron parte del equipo de Uzbekistán que ganó la Olimpiada en India en 2023.
Abdusattorov consiguió el título tras haber obtenido el tercer puesto en 2025 y 2024 y subcampeón en 2023. Ambos fueron recibidos con todos los honores a su llegada a Tashkent, la capital uzbeka.
El holandés Jorden Van Foreest, el último ganador local en 2021, quedó tercero.
El torneo A contó con cuatro indios que decepcionaron, el campeón mundial Gukesh Dommaraju, R. Praggnanandhaa, Aravindh Chitambaram y Arjun Erigaisi que acabaron correlativamente en los puestos 10 al 13.

En el Challengers, el campeón fue el estadounidense Andy Woodward, de 15 años, el título quedó en sus manos lo que permite participar en el torneo Masters el próximo año, mientras el segundo puesto, con 9,5 puntos, fue para la leyenda ucraniana de 56 años, Vasili Ivanchuk.
En esta categoría había un español, de origen ruso, el gran maestro Daniel Yuffa que acabó en el puesto décimo, cuatro por abajo del niño prodigio argentino Faustino Oro, que tuvo todo el protagonismo.
Fausti o el Messi del ajedrez o ‘Chessi’ como le denominó Kasparov, consiguió cuatro triunfos, seis tablas y tres derrotas subiendo en diez sus puntos Elo hasta los 2526 puntos.
No obstante, la posibilidad de conseguir la tercera norma de gran maestro antes del martes 10 de marzo para conseguir el récord mundial de precocidad en este apartado, el más joven de la historia, se antoja muy complicada. Las dos primeras las obtuvo en el torneo Leyendas y Prodigios (Madrid) y en el Magistral Szmetan–Giardelli (Buenos Aires).
Por último, y aunque ya van numerosas ediciones, es muy curioso como se repite que la prensa internacional en habla inglesa siempre lo denomina el ‘Wimbledon’ del ajedrez, término bastante propagado, otros medios fuera de ese ámbito lo citan como el ‘Roland Garros’ de los 64 escaques. Ni en la comparación tenística hay acuerdo.



