Concluye con éxito en París «Robot», de Blanca Li

Un espectáculo de danza ingenioso y poético

cartel-robotAcaban de terminar con gran éxito, en el Teatro de los Campos Eliseos de París -Theatre des Champs Elysees-, las trece representaciones de “Robot” el nuevo espectáculo de danza contemporánea de la compañia Blanca Li, que ha festejado así su vigésimo aniversario.

Lleno hasta la bandera y con la crítica especializada francesa viento en popa, “Robot”, décimo cuarta creación de Blanca Li en el mundo de la danza, se dispone a pasar del otro lado de los Pirineos, en el próximo mes de abril, con representaciones en los Teatros del Canal en Madrid, del 10 al 13 de abril 2014. La primera representación de “Robot” en Francia tuvo lugar en julio del 2013 en el Festival de danza de Montpellier

Bailarina y coreógrafa española afincada en Francia desde 1992, Blanca Li, nacida en Granada en 1964, es una artista polifacética, cuya actividad desborda el mundo de la danza, adentrándose también en el teatro, la ópera, las artes plásticas, el cine, la imagen, la música, la publicidad, o la creación audiovisual. Esta española de París, andaluza de profunda alma gitana, lleva a sus espaldas una larga carrera profesional desde que empezó sus estudios en Nueva York con la célebre coreógrafa Martha Graham.

Su primera compañia de danza en España fue seleccionada para la exposición universal de Sevilla de 1992. Poco después Blanca Li se instaló en París, en donde ha cosechado éxito tras éxito. Desde Avignon a los Estados Unidos, pasando por “La Opera cómica” de París, sus éxitos se acumulan. Bailarina y coreógrafa, Blanca Li ha dado sus primeros pasos como directora de cine también con películas como “El desafio” 2002, o “Paso a paso” 2010, sin olvidar su aparición como actriz en “El código cambió” de Danielle Thomson, o su trabajo de coreógrafa en numerosas películas. Entre las últimas “Los amantes pasajeros” de Almodovar.

Desde el flamenco al hip hop o la danza contemporánea, hemos ido siguiendo en estos últimos años la evolución y la maduración de esta artista, ingeniosa y trabajadora empecinada de múltiples recursos, que cuenta entre sus muchas cualidades la de buscar siempre en su obra un nuevo desafio vital y artístico. De su simpática y generosa personalidad se desprende vitalidad y alegría de vivir, que sabe trasmitir en su actividad artística.

A comienzos del 2013, me encontré con Blanca Li en el Museo parisino de Arts et Metiers, con motivo de la exposición “Y el hombre…creó el robot”. Llevaba la artista granadina mucho tiempo con la idea de hacer un espectáculo de danza con robots y en esa exposición encontró precisamente a Nao, ese robot humanoide que luego ha utilizado para su espectáculo.

Blanca-li-Nao“De todos los robots que he conocido, Nao es el que mejor baila” afirma Blanca Li. Una hermosa historia de amor.

“Robot” nace del encuentro de Blanca Li y su compañia de danza con el colectivo de artistas japoneses Maywa Denki. Geniales manipuladores de esos robots metálicos que se cruzan y se mezclan con los ocho bailarines, magníficos especialistas de la expresión corporal y la danza contemporánea. Mirar los temas graves de nuestra sociedad robotizada con ironia y buen sentido del humor , a través de la danza, la música y la tecnología, era el denominador común entre Blanca Li y los Denki.

Nao es un pequeño robot, que camina, se cae, se levanta sólo, baila, tiende sus brazos, sus manos y se relaciona con su entorno. De color blanco y azul, de ojos luminosos, este simpático humanoide baila con uno de los bailarines, ofreciendónos paradojicamente uno de los momentos mas humanos y poéticos del espectáculo. Pero también aporta su humor en una secuencia de seducción y erotismo con una de las bailarinas.

Construido por Adelebaran robotics, Nao es el robot humanoide mas utilizado en el mundo de la educación y de la investigación y el que Blanca Li designó en su casting para iniciarlo en el mundo de la danza. Las máquinas que componen la orquesta electromecánica de “Robot” forman parte de la serie de humanoides japoneses “Tsukuba”.

Juegos de luces, tecnología y robótica, video, música, danza, humor y parodia de nuestra deshumanizada sociedad contemporánea, se combinan harmoniosamente en la escenografía de Blanca Li, con un espectáculo que nos hace pensar por su humor en el mundo satírico de “Play time” de Jacques Tati, en su parodia de la vida moderna y digital, o del ritmo alocado del mundo de trabajo. Pero un espectáculo también que por su atmósfera fantástica, busca sus referencias en el mundo expresionista y futurista de “Metropolis” de Fritz Lang.

ROBOT! Chorégraphie de Blanca Li dans le cadre de Montpellier danse 2013 avec les danseurs de la compagnie Photo By Arnold
ROBOT! Chorégraphie de Blanca Li dans le cadre de Montpellier danse 2013 avec les danseurs de la compagnie
Photo By Arnold

En la danza, las contorsiones de sus bailarines buscan imitar el gesto preciso y metódico del robot, mientras que el humanoide es manipulado como una marioneta, haciendo todo lo posible para parecer humano. Sus movimientos se articulan al ritmo de la música electro mecánica, y una relación extraña, mágica y poética se establece entre humanos y humanoides.

En el mundo vanguardista de la danza, “Robot” busca también probablemente sus referencias en el ballet mecánico o triádico del pintor aleman Oskar Schlemer en la célebre Academia Bahuaus, en 1922, o también anteriormente en el teatro de marionetas fuente de inspiración del propio Schlemer.

Schlemer fue el primero en experimentar esa mezcla entre las nuevas tecnologías y el arte de la danza. Un espectáculo que oscilaba entre lo jocoso y lo serio, con una mezcla de danza, música, pantomimas y bailarines con vestuario de formas geométricas y vivos colores. El ballet triádico pretendía ser un “constructivismo coreográfico” en la linea de esa idea de un “arte total” reivindicado por Kandinsky.

Si sus fuentes de inspiración, son sin duda mútiples, conscientes o no, el mundo de “Robot”, en el que nos introduce Blanca Li, es sin duda propio, original y repleto de ideas. El desafio de “Robot” es sobretodo con su escenografía hacer nacer la emoción, la fascinación y el placer lúdico del espectador en ese encuentro musical entre bailarines humanos y robots metálicos.

Mientras el ser humano se robotiza y es dominado cada vez mas por la tecnología numérica, “Robot” se interroga a través de la danza sobre esa relación entre el hombre y las máquinas. ¿Llegará un día el robot a expresar sentimientos humanos? El mundo de la literatura y del cine hace tiempo que explora la cuestión en el género de la ciencia ficción, pero en esta ocasión es la danza contemporanea la que nos lleva a esa reflexión. Nao nos hace creer por momentos en esa ilusión. Evolucionando en es mundo robotizado el cuerpo de los bailarines, extraordinaria maquinaria humana, se articula en mil formas, para ofrecernos en todo caso un fascinante espectáculo.

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Periodista profesional en Francia desde 1976. Miembro del Sindicato Francés de la crítica de cine y de FIPRESCI, he cubierto desde 1979 sin interrupción los festivales de Cannes y de San Sebastián, así como otros festivales internacionales. En San Sebastián presento desde 2008, los “Desayunos horizontes” en la sección Horizontes Latinos.

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