Cuando en Viena se caminaba con violines bastón

Aconsejo -tal como acabo de tener el gusto de hacer-, a todos cuantos viajen a la siempre visitable capital austriaca (no dejen de apreciar la buena calidad del agua de los grifos de Viena) y lo hagan fundamentalmente por razones musicales, la entrada en el Weltmuseum, bajo cuyo nombre se encuentra el Museo de Etnología de Austria.

Bastón musical. Weltmuseum, Viena
Bastón musical. Weltmuseum, Viena

Deberán echar muchas horas dentro o hacerlo en varias sesiones porque el itinerario requiere tiempo y mucha observación.

Ubicado en la espaciosa Holdenplatz, en el Hofburg de la Ringstrasse, se trata de uno de los museos etnológicos más importantes del mundo. Allí no sólo se encontrarán con lo propio de una institución de estas características (un cuarto de millón de objetos etnográficos y arqueológicos de Asia, África, América y Oceanía, acumulados a lo largo de los cinco siglos de historia del imperio de los Habsburgo), sino con una muy importante colección de instrumentos musicales históricos, que quizá no sea superada -hablo sin certeza y todavía bajo el efecto de la gran impresión que me causó-  por ninguna otra.

Habría motivo para incluir en sucesivos artículos no pocos de los instrumentos que se exhiben a lo largo de las diversas salas que llevan por nombre los de los más destacados compositores, con una temperatura interior que aconseja no despojarse del abrigo, quizá por exigirlo el material expuesto. De entre todos, me ha llamado sobremanera la atención este singular bastón-violín del siglo XIX, expuesto en una de las múltiples vitrinas y del que no me he resistido a tomar nota. Quédense con el nombre: Spazierstockgeige.

Para saber del mismo es necesaria la breve nota[1] que se puede leer al pie de este peculiar bastón de paseo con cuerdas y que también incluyo en alemán por si mi traducción es mejorable. De su contenido se desprende hasta qué punto la música forma parte de la andadura histórica de los vieneses y hoy en día constituye, también, una abusivo despropósto a la hora de disfrutarla en determinados lugares: ¡ 49 euros por escuchar un concierto de música de cámara en la evocadora Mozarthaus de Singerstrasse ! (59 si la entrada es de categoría A y 39 si el oyente es estudiante).

Dice la nota en cuestión sobre el bastón-violín: Durante el Biedermeier[2], los viajes al campo eran muy populares y la gente no quería abandonar la música en estas ocasiones. Por lo tanto, los instrumentos portátiles eran muy populares e incluso hubo intentos de construir instrumentos de cuerda en forma de bastón. El violín bastón es una curiosidad cuya calidad musical sigue siendo cuestionable.

  1. Im Biedermeier waren Ausflüge in die ländliche Umgebung sehr popular und man wollte auch bei  diesen Gelegenheiten nicht auf die Musik verzichten. Tragbare instrumente erfreuten sich daher grober Beliebtheit und es gab sogar Versuche, Streichinstrumente in Form eines Spazierstocks zu bauen. Die Spazierstockgeige ist ein Kuriosum  dessen musikalische Qualität fragwürdig bleibt
  2. Aunque el origen fue en el campo del mobiliario, el Biedermeier se convirtió en un estilo absolutamente multidisciplinar: ropa, música, pintura, joyas y moral. Podríamos decir que era una especie de “pack” completo, de ahí el título de esta sección: el Biedermeier no sólo fue un estilo artístico, sino un modo de vivir, una forma de vida. La clase social que llevaría este estilo de vida fue, por supuesto, la burguesía, que intentaba emular la vida de la nobleza y cuyo modelo era la familia real austriaca.

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