Discapacidades invisibles: ellos no lo son

Salen a la calle entre patinetes, empujones y malas caras; esas que se gasta mucha gente cuando va a lo suyo sin preguntarse quién está al lado. Entre el devenir está sortear no solo los obstáculos de la vida sino esos otros intangibles que tienen que ver con las personas. Son las discapacidades invisibles, esas que no vemos pero que hacen invisibles a las personas que las tienen y ellas, no lo son.

Asociamos porque el ser humano es así de necio, que una abuelita octogenaria no oye y quizá tampoco ve, ergo, va con la edad y no tenemos que ayudarla, pero tampoco nos cabe en la cabeza que un niño haya perdido la vista y quizá el oído. No alcanzamos a pensar cómo estas personas con discapacidades sobrevenidas o congénitas, llegan a sobrevivir y utilizo correctamente ese término, en ese maremágnum llamado vida.

Faltas de respeto, faltas de consideración, discriminación entre iguales y lo que es peor, ninguneo por parte de muchos que saben qué les pasa pero prefieren cruzarse de acera porque si no, se ven obligados a ayudar. Esas personas necesitan de los demás para poder coger un autobús, para entender qué número dice si es un turno si no oyen, para comprender lo que pone si tienen una discapacidad intelectual. Y el resto, los que van a su bola, no reparan en las necesidades del otro hasta que llega el tío Paco con las rebajas. Las personas con discapacidad no se acostumbran a haber perdido. No superan, no logran, no alcanzan, no están habituados a estar así como una conocida me espetó una vez; ya se habrá acostumbrado, ¿no?.

Ciertamente no les queda más remedio que sobrevivir y por ello, lo que otros llaman costumbre o superación para ellos es normal levantarse y no distinguir, no escuchar, no poder hacer lo que tú y yo, ni siquiera reparamos. Porque en las cosas de la vida, si tienen que ver con la salud y a mi no me toca ni a los míos tampoco, ¡ande yo caliente, ríase la gente!

Alguna vez hemos podido estar transitoriamente en una silla de ruedas en algún momento de la vida, por una caída, porque nos han puesto una escayola, y hemos necesitado de los otros para poder seguir. Entonces reparamos y nos damos cuenta de los escalones del portal, de la falta de ascensores del metro o de la inaccesibilidad de los trenes, por ejemplo. En este caso que es muy complejo la discapacidad física se ve y por ello, no reparamos; no nos preguntamos si esa persona tiene que buscar un ascensor, no nos importa si le da tiempo a subir, simplemente, no lo vemos aunque lo tengamos delante pero, ¿qué pasa con las otras discapacidades?

En relación a la discapacidad sensorial cuando una persona pierde la vista, cuando deja de oír, cuando poco a poco va perdiendo facultades, estas no se ven, nadie las nota, pero ellos siguen sobreviviendo con las dificultades que presenta la vida y el ninguneo de quienes desconocen lo que está pasando. Esas discapacidades invisibles hacen que las personas sufran, se vean distintas y sobre todo, luchen en cada minuto por no estar peor; no es falta de capacidad, es dificultad y supervivencia.

Definitivamente lo complejo es saber que esas discapacidades sobrevenidas a las que asistiremos todos conforme va pasando la vida, formarán parte de nuestra vida y moriremos habiendo perdido la vista, el oído y quizá también la movilidad.

Entonces, y solo entonces, entenderemos qué sucede, qué les sucedía y cursaremos la empatía como asignatura pendiente.

Esas discapacidades invisibles son aquellas por las que las personas con baja visión, los sordos, las personas con discapacidad intelectual, piden sensibilización, una no discriminación y sobre todo, empatía.

Seamos capaces de ser iguales, solamente eso; tan solo eso. Gracias por entenderlo.

 

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PhD, Doctora C.C. Información / Periodista / Editora Adjunta de Periodistas en Español / Divulgadora Científica / Profesora Universitaria / Fotógrafo / Comprometida con la Discapacidad, los Derechos Humanos, la Infancia y la Tercera Edad / Miembro Consejo Asesor de la Fundación Juan José López-Ibor / Miembro del Comité Asesor de Ética de Eulen Servicios Sociosanitarios / Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland) / Presidenta de D.O.C.E .- (Discapacitados otros Ciegos de España) - www.asociaciondoce.com / Coautora del libro EL CEREBRO RELIGIOSO junto a la Profesora López-Ibor. Editorial El País Neurociencia https://colecciones.elpais.com/literatura/62-neurociencia-psicologia.html / Autora del Libro Fotografía Social.- Editorial Anaya / Consultora de Comunicación Médica. www.consultoriadecomunicacion.com Contacto Periodistas en Español: [email protected]

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