El alma grande de García Lorca en El Público

Federico García Lorca renace en la ópera recién estrenada en el Teatro Real de Madrid, El Público, que nació en 1930 en forma de boceto para una futura obra de teatro que nunca completó, quizá porque pensaba vivir el tiempo suficiente para que un drama surrealista basado en la homosexualidad llegara a ser representable en una sociedad distinta. Lo escribió en Cuba, de regreso de su estancia en Nueva York, adonde había viajado en los últimos años veinte para olvidar un desamor.

El-publico-Director-y-Elena-con-sudarioAhora está impactando al público operístico del Teatro Real de Madrid, con el boceto original transformado en ópera por un deseo de Gérard Mortier  comunicado en 2010 a su amigo Mauricio Sotelo, compositor madrileño de fama internacional, quien a su vez encargó el libreto al escritor y músico Andrés Ibáñez, quien en todo momento ha sido fiel al texto del poeta granadino. La música es un entramado armónico que ha tenido en cuenta la tradición operística occidental, el flamenco y las técnicas electrónicas actuales. Las tres confieren a la ópera ese lenguaje de dimensión plural.

Rememoran el alma flamenca del poeta los cantaores Arcángel y Jesús Méndez y el bailaor Rubén Olmo. La puesta en escena y la coreografía sumergen al espectador de principio a fin en el mundo onírico –mágico de la obra lorquiana más surrealista, donde continuamente están jugando máscaras, pámpanos y cascabeles, caballos, arlequines y sombras, pijamas y duendes, estudiantes y damas, la dulce Julieta, un emperador, crucificados, Enrique, Elena y Gonzalo, en un teatro bajo la arena, impregnado de universos sonoros y símbolos dramáticos.

Acompañados por la prestigiosa Orquesta Klangforum de Viena, el Coro titular del Teatro Real, la guitarra solista de Juan Manuel Cañizares, la percusión de Agustín Diassera, que define tiempos y ritmos. Todos ellos están dirigidos por la excelente batuta de Pablo Heras-Casado, un granadino que ha crecido en el universo de Lorca escuchando el cante jondo en el Sacromonte. Como en su día dijera Francisco Nieva, Teatro Pánico, (teatro total) al servicio del profundo drama humano de la homosexualidad, expresado con la valentía de aquel gran espíritu libre que fue Federico.

El-Publico-Julieta-y-CaballoLa universalidad de García Lorca se reencuentra en un equipo artístico multicultural: un director de escena chicano, Robert Castro, un coreógrafo afroamericano de Harlem, Nueva York, Darrell Grand, un escenógrafo alemán, Alexander Polzin, un figurinista polaco, Wojciech Dziedzic, el bajo-barítono austríaco Thomas Tatzl, la soprano alemana Gun-Brit Barkmin, el tenor norteamericano Erin Caves…

El público es una auténtica joya con la que la producción del Real marca un auténtico hito. Tras el clamoroso éxito de su estreno mundial absoluto en Madrid, tiene asegurada su itinerancia mundial. Lorca es un personaje de culto y el hermetismo que tuvo que rodear esta obra en los años treinta se transforma en un drama en tiempo pasado. Hoy se comprende ampliamente el sufrimiento profundo que significaba ‘ser diferente’.

Él lo sabía. Cuando dejó Madrid a principios del verano de 1936, como si temiera la tragedia que le esperaba en su tierra, dejó el boceto original a su amigo Martínez Nadal. Pasaron cincuenta años antes de que El Público viera la luz en un teatro, hasta 1986 que se estrenó en Milán, producida y dirigida por  Lluis Pasqual y al año siguiente en Madrid, con gran reconocimiento de público y crítica. Un año más tarde, en 1988, se estrenó en Londres, donde el escándalo que produjo llegó hasta el Parlamento británico, cuando varios miembros conservadores pidieron la retirada de las subvenciones oficiales al teatro donde se representaba el drama. (¡!) El grito de desafío a la hipocresía burguesa en el terreno de la libertad amorosa y sexual puede que aún hoy conserve alguna resonancia.

En el Real, es imposible sustraerse a lo que ocurre en escena ni un solo minuto. Uno llega a sentirse parte activa, no ya un personaje más sino más bien una identificación con uno o varios personajes, una identificación con los aspectos ambiguos de los sentimientos que se viven en escena, hasta llegar a formar parte de ese mundo mágico, a veces flotante, de una escenografía que nos aísla del mundo exterior. Las resonancias de ‘Poeta en Nueva York’ se suceden. Walt Whitman, el mundo de Harlem, resonancias del propio sufrimiento de Lorca que le llevó a alejarse de España en esos últimos años veinte, casi duelen. Pero también se siente que el Lorca poeta y músico, músico y poeta, está muy presente y muy feliz en ese espacio onírico, en ese escenario que ya no es escenario. Es otro mundo real, un mundo ‘bajo la arena’ o quizá ya hoy, en pleno siglo XXI, rescatado de las sombras bajo la arena. Todo lo que nos queda, ayudados por esa especie de ensueño, es la imaginación. Imaginar a un Lorca exiliado de la España oscura del franquismo, un Lorca que hubiera vivido, probablemente en México o en Estados Unidos muchos años, casi cien años. Se pueden perdonar muchas cosas. Pero que le robaran la vida a ese hombre, –a muchísimos hombres, como en la crucifixión múltiple del segundo acto– NO.

Mauricio Sotelo
Mauricio Sotelo

La gestación de la ópera está rodeada de simbolismos dramáticos. Dedicada a Mortier en su setenta cumpleaños, un cáncer le ha impedido llegar a verla. Pensó en Mauricio Sotelo como compositor más idóneo para crearla. Pero poco después  de empezar a trabajar en los primeros bocetos de la composición, un infarto le obligó a una larga rehabilitación, que Sotelo utilizó para soñar en la versatilidad sonora de la ópera. Mortier, fascinado por la obra de Lorca, veía el teatro y la ópera en la tradición del teatro griego, en el sentido de cuestionar la condición humana en los aspectos existencial y social. En El Público veía el sustrato simbólico ideal para convertirla en el buque insignia de una España absolument moderne. Sotelo eligió a Andrés Ibáñez para que creara un libreto fiel al texto original y juntos han trabajado todo el tiempo en la gestación de la obra que hoy disfrutamos en el Teatro Real. Todo ha sido un trabajo en equipo, siempre armónico. Compositor, libretista, escenógrafo, coreógrafo, figurinista, iluminador, orquesta, coro, cantantes, bailarines… Un resultado inolvidable.

  • El  Público se representa, con un solo reparto, los días 24 y 26 de febero y 1, 4, 6, 9, 11 y 13 de marzo de 2015 en el Teatro Real de Madrid.
  • La grabación en DVD será distribuida internacionalmente y ofrecida en canales de televisión e Internet.

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Algunas cosas que he aprendido a lo largo de mi vida. Soy Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, master en Psicología del Deporte por la UAM, diplomada en Empresas y Actividades Turísticas, conocedora de la Filosofía Védica. Responsable de Comunicación y Medios en Madrid de la ONG Internacional con base en India, Abrazando al Mundo. Miembro de la British Association of Freelance Writers. Certificada en Diseño de Permacultura. Trainer de Dragon Dreaming, metodología holística para el crecimiento personal, grupal y comunitario en el amor a la Tierra. Colaboradora en Periodistas-es y en las revistas Natural, Verdemente, The Ecologist para España y América Latina. Profesora de inglés avanzado.

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