El poder del perro, de Don Winslow: una farsa trágica y sangrienta

Traducida al español en 2009, la novela El poder del perro del escritor estadounidense Don Winslow es la primera de una trilogía completada en 2019 con La frontera, tras El cártel, del año 2015.

Don Winslow trilogia

Don Winslow
Don Winslow

El poder del perro impresiona, a veces apabulla, asusta, conmociona a menudo. Porque es una novela majestuosa, enorme, larga y tensa, sensiblemente dura, atenazadora, inteligente, tremendamente plástica. Cruelmente humana. Literatura para un siglo que pinta mal. Literatura de un siglo que pinta mal. Para que te hagas una idea de por donde van los tiros (no es un chiste… me ha salido sin querer) de la categoría de este libro primordial, de esta novela ¿negra?, he aquí una primera muestra:

“Es un traficante de coca de cuarenta y cuatro años con más recuerdos que posibilidades: ella tiene dieciséis años, con un cuerpo como la primavera”.

El narrador de la novela deja hablar a los personajes y les habla a ellos, también. A uno de sus protagonistas, Art Keller, le dice, por ejemplo:

“No, el pasado no te está alcanzando. Tú estás avanzando hacia él. Con determinación. Paso a paso, en dirección al abismo”.

Y eso es en gran medida El poder del perro, un descenso veloz al abismo, un recorrido excitante y doloroso por cuanto de infierno hay en las vidas vividas al límite, de esas que “dicen que un arponazo de heroína es como besar a Dios”. Dios, que es “el Dios que existe, el Dios que no existe”.

“Los teólogos tienen razón, piensa Art. Nos convertimos en lo que detestamos”.

Y el mal, claro… Ese mal que le hace a Keller sentir, ante el malvado jefe mafioso mexicano al que llaman Tío, “la presencia del mal en estado puro. El poder del perro”.

Ramos, un compañero de Keller en la cruel aventura profesional de la lucha contra el narcotráfico, le dice a éste (en una frase paradigmática de los derroteros vertiginosamente nihilistas de la novela):

“La justicia no existe y tú no tomas en serio la venganza”.

El ámbito de la novela de Winslow es aquel en el que un narco terrible con ademanes de persona, Adán Barrera, puede decirle a su hija enferma:

“Hola, sonrisa de mi alma”.

La Guerra contra las Drogas, elecciones robadas, golpes de Estado, la Guerra contra las Drogas, revoluciones, tráfico de armas, la Guerra contra las Drogas… México, Estados Unidos, Centroamérica, Colombia, Hong Kong… De cómo el Estado, el PRI, vendió México a los narcotraficantes. Y la Operación Cerbero. Y la Operación Niebla Roja. Cerbero, Niebla Roja, nombres inventados por Winslow que nos hablan de auténticas situaciones de ¿política? internacional. Historia del siglo XX. De la segunda mitad del siglo XX. De las últimas décadas del siglo XX. [Aunque en la página 448 de la edición que yo he leído, Winslow demuestra un desconocimiento gigantesco de la historia reciente española.]

La novela transcurre a lo largo de unas tres décadas… Vamos por ejemplo a México, finales de 1994, comienzos de 1995:

“Los narcos compran el país, vuelven a venderlo a un precio alto, lo compran de nuevo a precio bajo, reinvierten en él y vuelven a ver crecer las inversiones”.

El mal, ya digo… El mal tiene un impulso propio, piensa Adán Barrera. Un impulso el cual, “una vez puesto en marcha, no puede detenerse”. Es la ley de la física: “hasta que algo lo detiene”.

Porque lo más difícil del mundo “no es reprimirse de cometer maldades, sino hacerlas frente y frenarlas. Interponer la vida en el camino de un maremoto”.

En ausencia de Dios, sólo existe una cosa: la supervivencia”.

Las leyes de la Naturaleza no. La supervivencia.

En el universo de la novela El poder del perro la gran pregunta es: “¿plata o plomo?” En frente, la Guerra contra las Drogas. Y ambas facciones se retroalimentan. “No podríamos existir el uno sin el otro”, dice Adán Barrera.

“El Tratado de Libre Comercio (de droga), piensa Adán”, quien sabe decirle a su amante:

“Tienes mi alma en tus manos”.

El poder. Y el dinero. De eso va El poder del perro. Especialmente. Sobre el poder y el dinero, Adán Barrera le dice al líder guerrillero colombiano Tirofijo:

“Existe el dinero y la falta de dinero. El poder y la falta de poder. Y punto”.

Esa es la respuesta del narco Barrera cuando el dirigente guerrillero le explica de dónde le viene a él la conciencia política (de sufrir la violencia social, la violencia política en las carnes de su propia familia y sus amistades).

Una tragedia. El poder del perro es una historia siniestra. Es una novela durísima. Quedas advertido.

“Art es incapaz de decidir si la Guerra contra las Drogas es una idiotez obscena o una obscenidad idiota. En cualquier caso, es una farsa trágica y sangrienta”.

[Cuando empezaba diciendo eso de traducida al español en 2009… era una forma de hablar, porque la edición que yo he leído, la tercera reimpresión del año 2010, es una versión mexicana que se hizo pasar por castellana sin serlo. El hecho de que haya en la misma un traductor y un revisor de la traducción ya es concluyente.]

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Editor de material didáctico para diversos niveles educativos en Santillana Educación, historiador y escritor. Director de la revista digital de divulgación histórica Anatomía de la Historia, es autor de El franquismo, La Transición y ¿Qué eres, España? (publicados los tres libros por Sílex ediciones), fue socio fundador de Punto de Vista Editores y escribe habitualmente relatos (algunos de los cuales han aparecido en el blog literario Narrativa Breve, dirigido por el escritor Francisco Rodríguez Criado) y artículos para distintos medios de comunicación, como la revista colombiana Al Poniente o las españolas Nueva Tribuna, Moon Magazine y Analytiks. Tiene escrita una novela y ha comenzado a escribir otras dos.

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