El saludo de «Los juegos del hambre», un gesto adoptado por la oposición tailandesa

En Tailandia, un reino donde existe el delito de «lesa majestad» castigado con penas que llegan hasta la muerte, la oposición al régimen monárquico militar, salido de un golpe de estado de 2014, tiene como uno de sus gestos distintivos el saludo con tres dedos levantados popularizado en la serie de novelas y películas de «Los juegos del hambre», según la información publicada en la web de France Télévisions.

Saludo tres dedos
Saludo tres dedos

Para quien no conozca la trama, se trata de una distopía futurista escrita por la estadounidense Suzanne Collins y llevada a la pantalla por Gary Ross, narrada en primera persona por una adolescente que habla de la pobreza y el hambre.

En los libros y las películas de «Los juegos del hambre», los habitantes de Panem, una ciudad situada en los Estados Unidos del futuro, están obligados a participar en un juego televisado, en el que solo queda vivo uno de los participantes.

Los condenados a morir hacen el gesto de alzar la mano con tres dedos levantados para despedirse de alguien a quien quieren; pero el gesto «se transforma en un signo de rebeldía contra sus ricos opresores, que viven en una capital protegida por el ejército».

El movimiento de oposición de Tailandia –antes Siam, único país del Sudeste Asiático que nunca fue colonizado por europeos, con algo más de 64 millones de habitantes de mayoría religiosa budista y donde reina una monarquía que fue absoluta hasta 1932, después constitucional y ahora sometida lo mismo que el pueblo a una Junta Militar salida del último putsch- encuentra un paralelismo entre los relatos de la saga y lo que ocurre en su país, donde una pequeña minoría de la capital, Bangkok, posee la mayor parte de la riqueza al amparo de los generales que se renuevan en los sucesivos golpes de estado, que comenzaron con el inicio de la Guerra Fría.

El gesto de la oposición tailandesa es una muestra de apoyo al movimiento en favor de la democracia en el país y  de repulsa al régimen militar que, liderado por el exjefe de los ejércitos Prayuth Chan O-Cha, hoy primer ministro ratificado en unas dudosas elecciones en 2019, llegó al poder mediante el último hasta la fecha golpe de estado.

La oposición, que se manifiesta regularmente pese a  la creciente represión pide, además de la abolición de la censura y la devolución de los derechos fundamentales, una reforma de la monarquía.

Según la información de la televisión pública francesa, el saludo de los tres dedos ha saltado la frontera tailandesa y también en Hong Kong y Taiwan se está usando en manifestaciones contra el autoritarismo del Partido Comunista Chino.

Militantes pro-democracia de los tres países han dado vida a un movimiento en las redes llamado «alianza del té con leche». Según algunas fuentes, entre otras «La Vanguardia», la Junta Militar tailandesa estudia prohibir el saludo de los tres dedos.

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Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

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