Éxodus, de dioses y reyes: un vestuario asombroso

El viernes 5 de diciembre llega a las pantallas españolas la nueva película de Christian Bale que, bajo el título Exodus: dioses y reyes. Un camino hacia la libertad, ha sido dirigida por Ridley Scott quien, además, junto a la figurinista Yanti Jates. ha diseñado el vestuario. Este hecho ha merecido que el Museo del Traje de Madrid le dedique una exposición que se podrá visitar hasta el día 17 de enero.

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Exodus-vestuario-tocado-egipcioUna exposición que, producida por Hispano Foxfilm y Sastrería Cornejo, exhibe 40 trajes escogidos de entre los 5000 que se han debido confeccionar para la película. una superproducción de Hollywood rodada en España en su práctica totalidad. La exposición está comisariada por María Ortega Cornejo.

En estos 40 trajes están contempladas todas las clases sociales, así como todos los rangos del ejército y de la realeza, los esclavos de etnias diversas que formaban el imperio egipcio hacia 1300 a. C., pues los trajes se complementan maravillosamente con los correspondientes tocados, joyas y alhajas, por no hablar del calzado.

Las 40 piezas de la exposición son únicas, realizadas completamente a mano y cuidando al máximo los menores detalles, como el repujado del cuero, o las marcas de suciedad necesarias para ambientar la película. Los trajes están producidos por Sastrería Cornejo, el mismo equipo que colaboró en el vestuario de El Reino de los Cielos, Robin Hood o Gladiator, siempre con Yanti Jates a la cabeza. Con Gladiator ganaron el Óscar al mejor vestuario.

Exodus. dioses y reyes es una superproducción que narra de nuevo (como ya hicieran en su día Los Diez mandamientos, con Charlton Heston en el papel de Moisés y Yul Brinner en el del faraón Ramsés, a las órdenes de Cecil B. de Mille). la peripecia de los israelitas en su camino desde Egipto hacia la tierra prometida “que mana leche y miel”, con los grandes y terribles castigos que aguardaban a quienes se opusieran a su avance. Estos conceptos bíblicos quedan expuestos de modo palmario y espeluznante en la nueva película que, con la ayuda de las nuevas tecnologías, gana en magnificencia y en horror.

Se puede decir abiertamente que no hay piedad, que ese concepto no existe, menos aún para con los vencidos, sean propios o ajenos, y que no se olvida jamás una injuria.

También que el sentido del humor está excluido por completo de las relaciones humanas, lo mismo en la intimidad que en la vida pública. Todo es grave y pesado, como sus ropajes.

Pero éste es precisamente un concepto también engañoso y astuto ya que, debido a las nuevas tecnologías, resulta que, cuando se tiene ocasión de tocar esos ropajes tan aparentemente pesados, esas escamas de acero brillante que cuelgan con tanta majestuosidad en la coraza del traje de un general, resulta que son ligeros y suaves como una pluma. Todo es puro atrezzo.

Como guinda de la película, e incluso sin ella, la exposición Exodus: dioses y reyes es extraordinaria.

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Doctor en Filología por la Complutense, me licencié en la Universidad de Oviedo, donde profesores como Alarcos, Clavería, Caso o Cachero me marcaron más de lo que entonces pensé. Inolvidables fueron los que antes tuve en el antiguo Instituto Femenino "Juan del Enzina" de León: siempre que cruzo la Plaza de Santo Martino me vuelven los recuerdos. Pero sobre todos ellos está Angelines Herrero, mi maestra de primaria, que se fijó en mí con devoción. Tengo buen oído para los idiomas y para la música, también para la escritura, de ahí que a veces me guíe más por el sonido que por el significado de las palabras. Mi director de tesis fue Álvaro Porto Dapena, a quien debo el sentido del orden que yo pueda tener al estructurar un texto. Escribir me cuesta y me pone en forma, en tanto que leer a los maestros me incita a afilar mi estilo. Me van los clásicos, los románticos y los barrocos. Y de la Edad Media, hasta la Inquisición.

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