Terminó el ritual en Madrid de los diecisiete días: ¿Del libro o de los mercaderes?

No. La Feria es un escaparate para exhibir un puñado de libros -a los que rinden vasallaje numerosos acompañantes que ofician casi como esclavos para justificar aquella auténtica finalidad- ante los que se sientan pacientes y resignados o vacuos y estúpidos -también una minoría que cree en la posibilidad de conectar así con auténticos lectores- colocados en esas vitrinas o escaparates no para dialogar sino para vender y así procurarse algunos réditos a su trabajo -a veces sincero, las más espurio, publicidad martilleante sobre, las más de las veces, subproductos que imponen los dueños del capital y de la comunicación, pagados éstos para difundirlos, que la función del llamado crítico o comunicador literario hace tiempo desapareció de ellos, y para que las masas amaestradas y dirigidas, neo analfabetas en muchos casos, acudan a la llamada y colecciones firmas de sus libros como si fueran trofeos de caza.
En estos diecisiete días ningún periódico, radio, televisión, en ninguna caseta del Retiro, habrá escuchado hablar o incluso encontrado algún libro -siempre efectivamente existen excepciones, tanto en editoriales como en libreros o lectores- que contenga los pensamientos de Stanislaw Lec (1909-1966). No está demás que repita uno de sus aforismos, que tan a cuento viene sobre el Carnaval de la Feria:
Hoy los periódicos dicen que abren sus ventanas al mundo entero, que no hubo nunca tanta información. Y es cierto. Gracias a los periódicos y no digamos a las radios y televisiones, se cierra a los ciudadanos cualquier reflexión, exposición, no manipulada, puesta al servicio de los poderes económicos e ideológicos que se han propuesto destruir el pensamiento y la libertad.
Y reflexiono: qué difícil debe resultar a algunos escritores escribir hoy en día, ante analfabetos no reales sino virtuales, de la sociedad que grotescamente llaman del progreso y la libertad.




Sorel, que inteligencia!!! cuanta verdad, cuanta realidad, asî es, por desgracia para la cultura!!!!!!!