Guatemala: indígenas evangélicos queman vivo a un guía espiritual maya

Ollantay Itzamná[1]

Un numeroso grupo de personas relacionadas con iglesias evangélicas quemaron vivo el 6 de junio de 2020 a Domingo Choc, acusándolo de «brujo», en la Aldea Chimay, Municipio de San Luis, Petén, a 230 Km al norte de la ciudad de Guatemala.

Chimay es una Aldea maya quecuha empobrecida, conformada por unas 250 familias que hablan kekchí y castellano, en la que han llegado a estar abiertas seis iglesias evangélicas, aparte de la capilla católica. Hay más iglesias que escuelas.

En el video se aprecia que el asesinato se produce en el centro poblado, en presencia de varias personas corriendo en diferentes direcciones. Se miran equipos de celulares tomando fotos o grabando video del hecho.

La víctima, envuelta en llamas, corre varios metros hacia las viviendas, mientras varios hombres intentan impedir cualquier tipo de ayuda. Al final la víctima cae… El video lo publican con el título: «Lo quemaron por brujo».

Un día después, una colega de Domingo Choc, publica una nota narrando que: «Don Domingo Choc era un guía espiritual, médico maya, integrante de equipos de investigación científica sobre plantas medicinales». Además, detalla que don Domingo, junto a otros guías y médicos, redactaba un libro sobre medicina ancestral.

Vista aérea de la Aldea Chimay, en el municipio de San Luis, Petén, Guatemala. Google maps
Vista aérea de la Aldea Chimay, en el municipio de San Luis, Petén, Guatemala. Google maps

¿Por qué quemaron vivo a don Domingo?

Los asesinos son genéticamente maya quechuas, pero espiritualmente cristianos. Lo matan por «brujo». Es decir, por practicar su espiritualidad maya, y por promover su conexión con la Madre Tierra en defensa de la Vida.

En toda Abya Yala, y Chimay no es la excepción, los principales culturicidas en los últimos tiempos son y fueron los cristianos pentecostales (evangélicos y protestantes). Incluso, el genocidio cometido por militares, en Guatemala, en la década de los años ochenta del pasado siglo, tenía móvil religioso pentecostal (indios idólatras deben morir para salvar Guatemala para Cristo, era la consigna para el militar evangélico pentecostal E. Ríos Montt)

Si bien las teologías católicas progresistas incorporaron en su narrativa el concepto de la inculturación, a finales del pasado siglo, e incluso en los últimos tiempos hablan de la interculturalidad religiosa, en las teologías pentecostales (bibliólatras) no existe ninguna posibilidad para el reconocimiento o diálogo con el «otro» diferente (llámese espiritualidades indígenas).

El monoteísmo y el cristocentrismo llevan al creyente a matar al «Otro» diferente

Para el cristianismo pentecostal, el indígena para ser cristiano debe de matar su espíritualidad indígena y aceptar en plenitud a Cristo como su único Dios verdadero, como el único camino de salvación. …«Las prácticas espirituales indígenas despiertan la ira inclemente del Dios castigador, celoso»

En este sentido, el cristianismo pentecostal, al igual que el cristianismo de la cristiandad, en países multiculturales, está condenado a cometer las peores aberraciones sanguinarias como las que se cometió con el maestro y médico Domingo Choc. Su monoteísmo (un solo Dios) y su prepotencia cristológica (Cristo es el único camino para llegar a Dios) se constituyen en su traba y en su contradicción fulminante: predicar a Dios matando al que no profesa su fe.

En sociedades racistas, ante este dantesco suceso difundido en redes sociodigitales, se asume que son indígenas salvajes, primitivos, quienes quemaron vivo a otro indígena. Y esto no es del todo cierto.

Los asesinos, cual inquisidores (justicieros de la verdadera doctrina cristiana) lo hicieron en proclama y defensa de su fe cristiana. En ese sentido, la salvajada lo cometieron los cristianos pentecostales de habla kekchí.

  1. Ollantay Itzamná es el seudónimo de un nómada quechua. Hijo de la Pachamama. Activista y defensor reflexivo de los derechos humanos y de la Madre Tierra. Abogado, teólogo y antropólogo de formación en la ciencia occidental.

Únase a más de 1100 personas que apoyan nuestro periódico

Podrás comentar, enviar sugerencias y además podrás acceder de forma gratuita a eBooks, póster y contenidos exclusivos de nuestros colaboradores.

Los editores de Periodistas en Español valoran las informaciones y artículos recibidos en la redacción con criterios profesionales y tienen la obligación de cumplir y hacer cumplir las normas deontológicas que deben suscribir todos los colaboradores.

5 Comentarios

    • Efectivamente, en el original viene escrito kekchí, ha sido un fallo de edición que corregimos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.