Indignación por el asesinato de dos periodistas en Malí

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha recibido con consternación la muerte de dos periodistas franceses, que estaban trabajando en Kidal, en el norte de Malí. Ghislaine Dupont y Claude Verlon eran enviados especiales de Radio France Internationale (RFI). Fueron secuestrados el día 2 de noviembre y encontrados muertos más tarde.

Ghislaine Dupont y Claude Verlon, foto aportada por RFI
Ghislaine Dupont y Claude Verlon, foto aportada por RFI

Fuentes contactadas por la FIP, así como por la propia RFI y diversas agencias de prensa, confirmaron la muerte poco después. El presidente de la Unión Nacional de Periodistas de Malí (UNAJOM, según siglas en francés) también obtuvo pronto distintos indicios que apuntaban a la muerte violenta de ambos periodistas.

“Saludamos con respeto la memoria de nuestros dos colegas muertos en el ejercicio de su función profesional. Los autores de este acto muy grave no deben quedar impunes. Las nuevas autoridades malíes tienen la obligación de investigar hasta detener a los culpables. Asimismo, tienen que reforzar la seguridad en el norte de ese país para que los periodistas de Malí y de otros países puedan seguir trabajando allí, con la mayor tranquilidad posible. Así lo exige el derecho público a una información veraz”, ha declarado Gabriel Baglo, director de la Oficina de la FIP en África.

En su sitio digital, RFI ha colocado un artículo en el que se explican algunas circunstancias de la muerte de Ghislaine Dupont y Claude Verlon. Los secuestraron a la salida del domicilio de Ambery Ag Rissa, un destacado representante del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) en Kidal: “Ambery Ag Rissa oyó un ruido sospechoso en la calle, que eran golpes de culatas de armas de fuego contra el vehículo de los reporteros. Entreabrió  su puerta y vio a los secuestradores obligando a ambos a entrar en un vehículo 4×4 color marrón claro. Los secuestradores amenazaron a Ambery Ag Rissa con sus armas para obligarle a volver a entrar en su casa. Es la última vez que alguien los vio con vida”, afirma RFI.

Según Baglo, ”el cobarde asesinato de Claude y Ghislaine desposee y priva a sus familias y amigos de la profesión de dos periodistas que eran respetuosos con los principios éticos de la profesión. Expresamos nuestro más sentido pésame tanto a las familias como a sus compañeros de RFI”.

El doble asesinato tiene lugar en vísperas de la campaña electoral de las elecciones legislativas previstas el 24 de noviembre próximo. La FIP llama a todos los periodistas de Mali y a los corresponsales de la prensa internacional que puedan viajar a ese país que redoblen su vigilancia y a que no olviden los códigos de seguridad habituales para prevenir  posibles peligros, cuando se ejerzan profesionalmente y esten cubriendo una zona de conflicto como aquella. A pesar del retorno a la legalidad constitucional, la FIP estima que los problemas de seguridad persisten en el norte de Malí. Los periodistas tienen que ser conscientes de ello.

El último golpe de Estado militar contribuyó a tensar el clima mediático en Malí. Numerosos periodistas han sido agredidos en la capital y en medios públicos controlados por el ejército.  Los ataques a la integridad física de los periodistas constituyen un freno enorme al libre ejercicio profesional del periodismo. La relativa vuelta a la normalidad legal, no impide que quede mucho por hacer en lo que se refiere a la prevención de ese tipo de ataques. La FIP estima que no se han resuelto las causas profundas que impulsan la violencia contra los periodistas. .

En víspera de las últimas elecciones, la FIP contribuyó a formar a periodistas para que pudieran enfrentarse a determinados ataques y agresiones físicas, así como a llevar a cabo la cobertura responsable del proceso electoral. “Está claro que el ejercicio del derecho a la información no puede hacerse en un clima de inseguridad. Compete a las nuevas autoridades de Malí hacer frente a ese problema, concluye Baglo.

Condena de Reporteros Sin Fronteras

“La ejecución sumaria de dos periodistas de Radio France Internationale (RFI), Ghislaine Dupont y Claude Verlon es un acto atroz y repugnante”, ha dicho Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras: “El que periodistas que tienen el coraje de cubrir un área como la región Kidal sean encontrados asesinados a sangre fría tras salir de una entrevista, no sólo suscita indignación, sino también un profundo asco”.

“Nos sentimos extraordinariamente tristes por ellos, nos apenamos por sus familias y sus compañeros de RFI, y sentimos inquietud por los habitantes de Ifoghas, cuya situación debe recibir cobertura. Condenamos en los términos más enérgicos este doble asesinato, que muestra lamentablemente el estado de anarquía que sigue existiendo en el norte de Mali. Este asesinato no es sólo un acto criminal, sino también un acto terrorista destinado a intimidar las miradas externas”, señala RSF.

El doble asesinato de este 2 de noviembre es otro ejemplo, terriblemente desdichado, de la cada vez más cruda violencia contra los periodistas, agrega RSF. En 2012 fueron asesinados 88 periodistas mientras cumplían con su obligación. Nunca, desde que en 1995 se publicase por primera vez, había sido tan grave el balance anual de Reporteros Sin Fronteras. En lo que va de 2013, 43 periodistas han sido asesinados en el cumplimiento de su deber. En Siria han muerto cuatro periodistas franceses desde comenzase el levantamiento en marzo de 2011.

Mali se encuentra en el puesto 99 de la Clasificación Mundial 2013 de la libertad de prensa de RSF, una caída de 74 puestos en la lista, en comparación con 2012.

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