Juan Ramón Jiménez en Miami

El 29 de enero de 1939, el barco Numargo atraca en el puerto del sur de la Florida, llegan el poeta Juan Ramón Jiménez y su esposa Zenobia Camprubi, desterrados de España, en plena Guerra civil, para vivir en Miami, entonces una aldea anglosajona, con flores, mar, pájaros y sol, ese paisaje le recordará al poeta su tierra española y volverá a escribir. Asi, nació Romances de Coral Gables, un bello libro de poesía y soledad.

El matrimonio se hospeda primero en un hotel pero luego buscan una casita modesta en el número 728 de la calle 2 del suroeste de Miami, para finalmente mudarse a 140 Alhambra Circle, en el corazón de Coral Gables. Allí, superando el dolor del exilio, o tal vez, a pesar de él, vive una época inspiradora en su vida.

Entrada al antiguo barrio de Coral Hables en Miami
Entrada al antiguo barrio de Coral Hables en Miami

Quise hacer la ruta del poeta por Coral Gables, un municipio del Condado de Miami, para revivir los romances de su libro. Llegué a la calle Alhambra pero no hay vestigios de la pequeña casa, sí en cambio, se ven los cercos de piedra coralina y el gran portal que determina el barrio, los canteros y una plazoleta sombreada. En donde estaba su casa, hay ahora, un edificio bancario.

El poeta solía caminar por este vecindario, llegar hasta los manglares de Coral way, o adentrarse en la zona arbolada y más antigua, donde se encuentra el Hotel Biltmore y los jardines. En este ámbito arbolado, con canales de agua, de casas solariegas, con árboles, pájaros y flores, Juan Ramón concibe Romance de Coral Gables ( 1939-1942), dedicado a sus queridos amigos perseguidos en Europa, siempre con la mente en España. Romances de Coral Gables esta también dedicado, al diálogo que el poeta inicia con el paisaje floridano.

Juan Ramón Jiménez con Zenobia Camprubí
Juan Ramón Jiménez con Zenobia Camprubí

Extrañamente, esa naturaleza fue la que atrajo a pioneros americanos en el siglo XIX y XX, que se instalaron en Coral Gables. Fue el sueño de gente que buscaba paz y un lugar de cultivos. El ministro religioso Solomon Merrick llegó en 1906, con su esposa y cinco hijos, compró varias tierras y plantó árboles frutales. Su hijo George Merrick heredó la plantación y creó un imperio inmobiliario diseñado según el estilo floridano español, con glorietas, fuentes y avenidas con nombres de ciudades españolas. El éxito de esta urbanización fue total, mandó a construir el Hotel Biltmore y la Universidad de Miami, pero en 1926, un huracán devastó la región y Merrick murió endeudado. Con la Segunda Guerra Mundial, Coral Gables, se pobló de soldados y el Hotel ofició de Hospital; años después se produjó un resurgimiento económico del bello lugar. Actualmente, es un centro residencial, histórico, un lugar especial de arte y cultura.

Juan Ramón veía en la Florida los paisajes de su Moguer natal y estos recuerdos alentaban su vena poética. No solo escribe los Romances, el primer libro escrito en tierras de América, sino también el poema largo Espacio, y parte del poemario Animal de Fondo. Se une la nostalgia de la tierra española con la naturaleza americana, se enreda la soledad por dentro, con la soledad de fuera (no tuvo muchos amigos en este medio anglosajón), vislumbra la muerte y la experiencia de Dios en la libertad y el final.

El libro de Romances se editó en México en 1948, después de ciertas demoras y habiendo el poeta añadido cinco nuevos romances y dividido el libro en tres grupos poéticos.

En 2009, el Centro Cultural Español de Miami redita, en México y según la edición facsimile, este libro, como publicación independiente y con sentido conmemorativo de la llegada de Jiménez a Florida. En su tapa se respetó la idea del poeta de representar una palmera, el sol naciente y la línea del horizonte, en un dibujo creado por la pintora Elvira Gascón, también exiliada en América.

Bello y breve libro, Romances de Coral Gables, de un lugar donde el aire de remanso aun sobrevive, en la actualidad, en medio del trajín miamense.

La calle Miracle Mille, arteria principal, tiene cafés, librerías y boutiques dedicadas a trajes nupciales, considerada el centro de “shopping de bodas”. Otro tanto sucede con las galerías que han creado un circuito de arte.

Juan Ramón, en los Romances presenta al “yo” como una conciencia de la soledad, en una naturaleza nostálgica, va de la búsqueda de la belleza a una mística que se intensifica en el poema Espacios, pero es, en Animal de Fondo, comenzado en su viaje a la Argentina, continuado en estos parajes coralinos y publicado en 1949, donde estética y ética se engarzan con preguntas metafisicas, el “yo” del poeta se integra con Dios, en una suerte de Panteismo.

Xulio Formoso: Juan Ramón Jiménez y Platero
Xulio Formoso: Juan Ramón Jiménez y Platero
Puedes encargar un póster de este dibujo de Xulio Formoso a [email protected]

Son éstas, las obras del final de su vida, los libros de cierre de su obra poética. Platero y yo, obra de juventud, es el desdoblamiento del poeta en “animal de fondo”: el burrito; y en su madurez vuelve al concepto, en el libro Animal de fondo, el poeta- animal buscando una forma de conocimiento a través de la poesía.

Orlando Rossardi, poeta cubano, académico y conocedor de la obra jimeniana, comentaba en una reciente conferencia que Juan Ramón lo guió por el camino de la poesía, y que su influencia literaria en Latinoamérica y Cuba fue un importante legado.

Zenobia, velando por la salud del poeta, inicia una mudanza a Puerto Rico en 1951, pero los hechos se precipitan y Zenobia muere en 1956, en el mismo momento que le otorgan al poeta el premio Nobel de Literatura. Juan Ramón fallece dos años después, el 29 de mayo de 1958. Ambos estan enterrados en Moguer, aunque en Coral Gables, ronda su espíritu en las tardes soleadas del verano tropical.

 

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