Llega mayo, el calor, las piscinas y el lucimiento del cuerpo sano y lustroso. Ese que nos procuran los medios de comunicación cuando nos exhiben personas quizá de otro planeta. Entramos en Internet y todo lo que nos ofrecen las dietas milagro son escenarios posibles si calculamos que en dos meses perderemos veinte kilos, que digo 20, 20 o los que necesite, dice la publicidad. “¡Entre en cetosis!”

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En medio de un caos llamado Foro de la cetosis, hablan personas que no entienden y no tienen ni repajolera idea cuál es la función del hígado, qué son los cuerpos cetónicos o para qué nos sirve la glucosa. El caso es que todas, porque suelen ser mujeres, aconsejan a las nóveles a probar el milagro y a apuntarse sin más remedio al doctor de turno que le vende su forma eficaz de hacer perder peso; la suya, su varita mágica: entrar en cetosis. El doctor es la amiga, no se crean. No hay más datos que los que ella le procura. “Mira come esto, esto otro no y cómprate estos sobres”…

Existen dos teorías médicas; una, la del colectivo de endocrinos que no hacen que sus pacientes entren por esa opción, prefieren que éstos pierdan peso lentamente; un kilo al mes y que añadan un programa diario de ejercicio cambiando sus hábitos de vida y otra la de la opción exprés. Todas ellas, ambas, supervisadas por un médico endocrinólogo no la amiga de turno.

Las dos corrientes son válidas pero sabríamos explicar ¿qué hace el cuerpo cuando pierde peso gracias a la cetosis? ¿Entramos pues en cetosis? Si una vez que acuda al médico se lo sugiere él, vea lo que sucede en su organismo.

Los cuerpos cetónicos son compuestos creados por nuestro cuerpo cuando quema las reservas de grasa para obtener energía. Si se consume una dieta BAJA EN HIDRATOS DE CARBONO, el cuerpo responde a los niveles bajos de azúcar en sangre y opta por obtener otra fuente de energía; convierte los ácidos grasos del hígado en cuerpos cetónicos que se usan como principal fuente energética mientras el azúcar en sangre siga bajo. Existe una hormona en el hígado, la FGF21 esencial para la oxidación de los ácidos grasos del hígado que hace que éste se adapte. En la prueba que se hizo con animales alimentados con una dieta cetogénica, se mostró mayor expresión de genes relacionados con la oxidación de materia grasa y la reducción de la síntesis lipídica. Esto ha supuesto una forma de adelgazamiento natural en épocas de hambruna ya que el cuerpo se exponía a entrar en ese estado de cetósis obligatoriamente y curiosamente, también, no estaba dañado. Los mecanismos quemagrasa de regulación positiva hacen que se tenga una menor acumulación de la misma. Es decir, que ingerir entre 100 y  150 gramos de carbohidratos al día y algunas veces, 50-80 gramos puede ser beneficioso en algún momento dado.

Si esto se mantiene durante un tiempo se entra en cetosis de forma regular, aunque luego a los quince días se ajuste la ingesta de carbohidratos a 300 gramos para reajustar la insulina también.  Las críticas hechas a estas dietas, que repetimos, han sido tomadas a lo largo de la historia obligatoriamente, no son válidas cuando someten al cuerpo al estrés de ingerir menos de 20 gramos al día de hidratos de carbono además de la privación de otros nutrientes. Es decir, si de forma natural, se mantienen ingestas de 100 a 150 gramos no se entre en cetosis pero no se acumulará grasa porque no habrá picos grandes de insulina.

Es muy importante no confundir, CETOSIS con CETOACIDOSIS.

La cetosis no es peligrosa como dicen muchas personas inexpertas que comentan estas dietas milagro. La cetoacidosis sí, ya que es un estado metabólico muy peligroso que ocurre en las personas con diabetes tipo 1. El páncreas al no producir suficiente insulina, no será capaz de usar su glucosa como energía.

Ejemplo: si comemos un plato de pasta pero no se usa la glucosa como energía, aunque se coma suficiente comida, el cuerpo estará pasando hambre y como alternativa, comenzará a quemar grasa para obtener energía. El problema radica en que una de las hormonas más importantes que regulan la producción de cuerpos cetónicos es la insulina. Al no producir suficiente insulina los diabéticos tipo 1, no regulan bien la producción de cuerpos cetónicos y crean demasiados. Éstos al ser ácidos y estar en cantidades descontroladas se acidifica el cuerpo y se produce inflamación, deshidratación e hinchazón del tejido cerebral, lo cual es muy peligroso.

La razón de la moda de entrar en cetosis es bajar de peso rápidamente. En varios estudios se justifica esta moda ya que da mejores resultados visibles sobre todo en personas con sobrepeso, con 20-40 kg de más, que las que necesitan perder 4-5 kg. La cetosis también tiene un efecto reductor de apetito debido al efecto de los niveles de azúcar en sangre. La persona se siente activa y no tiene hambre. Entre los beneficios de la cetosis, está ser una dieta terapéutica para varios desórdenes neurológicos; Alzheimer y Parkinson. Ha sido también efectiva en el tratamiento de la epilepsia y los científicos no están seguros aún, cuál es la bondad de esta dieta para estos enfermos pero es innegable que ha sido efectiva sobre todo en niños. Se cree que es debido al cambio metabólico de la glucosa a cuerpos cetónicos en el cerebro aunque todavía todo esto se esté investigando. Si se tiene un problema importante de peso y también se padecen episodios de epilepsia está muy recomendada por su efectividad que sumada a los efectos de aumento del autoestima, el efecto saciente y la visualización de los efectos reales, hace que el paciente, no abandone, lo que sí sucede en otras dietas.

Los riesgos, porque tenerlos, tiene, son los que se sugieren dietas cetogénicas sin que un endocrino haya visto el estado general del paciente. Repetimos, no se pueden recomendar dietas ni tampoco comenzarlas sin ver la anamnesis del paciente y sus enfermedades anteriores a esa obesidad.

Para algunas personas ni siquiera pudiera ser una opción ya que cualquier persona que tenga deficiencia de enzima piruvato carboxilasa, porfiria o cualquier desorden metabólico, especialmente aquellos que afecten al metabolismo de las grasas, deben evitar absolutamente esta dieta. No pueden ponerse a dieta los diabéticos tipo 1 ni las embarazadas por ejemplo. Tampoco es aconsejable para las personas que hacen entrenamientos de alto rendimiento, ya que este tipo de entrenamientos necesitan glucosa a partir de la grasa y las proteínas pero no a la velocidad que se necesita para un entrenamiento de cross fit por ejemplo. Si se trata de hacer mientras se realizan estos ejercicios, una dieta baja en carbohidratos hará que al instante se queme todo el glucógeno almacenado en los músculos y el rendimiento bajará.

También se han dado casos de riesgos de piedras en el riñón haciendo cetosis o riesgos de pérdida de densidad ósea; un problema que nos lleva a desarrollar osteoporosis. Entre los demás riesgos está el estreñimiento por la falta de fibra, la falta de vitamina C y los problemas de tiroides, que conllevan poca energía y cambios de humor. Entrar en cetosis de forma voluntaria es sencillo pero repetimos que es conveniente siempre que lo supervise un endocrino. Conseguir que el cuerpo entre en cetosis es hacer que la mayor parte de las calorías se cubran con grasas, proteínas de forma limitada y ningún hidrato de carbono; éstos solamente provendrán de verduras en ensalada. Básicamente es que el cuerpo no tenga otra alternativa que utilizar los cuerpos cetónicos como energía así que se necesita restringir todas las fuentes de energía que no sean grasas.

En cualquier caso hablamos de salud, hablamos de sobrepeso y hablamos de sentido común. Ningún consejo por bueno que este sea, ningún foro y ninguna persona está autorizada a sugerir que una dieta cetogénica es mejor para ti. La cetosis, entrar en cetosis o todas las sugerencias que te digan llegados al mes de mayo, solamente te harán pedir una cita con un médico endocrino que analice lo que le sugieres y valore si tú a tu edad, con tus condiciones físicas y con una análisis completo en la mano, puedes o no hacerla.

Todo lo demás pone en riesgo tu salud. Adelgazar es la meta pero solamente si adelgazar es sinónimo de tener salud también.

 

PhD, Doctora C.C. Información. Periodista. Editora Adjunta de Periodistas en Español. Divulgadora Científica. Profesora Universitaria. Fotógrafo. Comprometida con la Discapacidad, los Derechos Humanos, la Infancia y la Tercera Edad. Miembro Consejo Asesor de la Fundación Juan José López-Ibor. Miembro del Comité Asesor de Ética de Eulen Servicios Sociosanitarios. Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland) Presidenta de D.O.C.E .- (Discapacitados otros Ciegos de España) - www.asociaciondoce.com Autora del Libro Fotografía Social.- Editorial Anaya. Consultora de Comunicación Médica. www.consultoriadecomunicacion.com Contacto Consultora: info@consultoradecomunicacion.com Contacto Periodistas en Español: annadeluis@periodistas-es.org

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