Un estudio publicado en la revista Social Neuroscience revela que el cerebro de las personas con TOC (Trastorno obsesivo compulsivo) es muy sensible al entorno social. El contexto social modula los mecanismos neuronales responsables de esta patología y, por ello, se abre la puerta a nuevas investigaciones sobre otras opciones terapéuticas.
La Universidad Pompeu Fabra revela en este trabajo que el contexto social en los TOC modula los mecanismos que subyacen en esta enfermedad y, en situaciones de superioridad social, ciertas alteraciones neurológicas de dicho trastorno se suavizan. Pensamientos obsesivos, preocupación por los errores, altas expectativas en las evaluaciones de otras personas, además de comportamientos repetitivos, representan la acitividad cerebral diferente a la de las personas que no lo padecen.
“Los escenarios sociales afectan a diversos procesos mentales y pueden mejorar o empeorar nuestro rendimiento a la hora de desarrollar distintas tareas”, comenta Hernando Santamaría, uno de los autores del trabajo. “Los resultados que hemos obtenido demuestran que los pacientes de TOC son particularmente sensibles al contexto social, tal vez debido a una mayor carga emocional relacionada con el escenario jerárquico”.
Mediante técnicas de electroencefalografía, un equipo científico ha monitorizado la actividad cerebral de las personas con y sin TOC en los distintos contextos sociales en donde existe una jerarquía. Si el paciente adopta un rol de dominancia, los TOC muestran una actividad cerebral equivalente al de una persona sana.