Jóvenes que entran a tomarse algo a un lugar en donde todo es atractivo. Las Vegas en pleno barrio popular de cualquier ciudad o pueblo de España. Chicos que apenas tienen 20 años y que ya se sienten enganchados a eso que parecía lejano: la ludopatía; el control irrefrenable por jugar y por ganar.
De manera  involuntaria, chicos que no llegan a la veintena se ven inmersos en el mundo del juego atraídos por personajes como Cristiano Ronaldo, paradigma del éxito y ahora del juego. Casas de apuestas, locales cerrados en donde solamente se ve un campo de fútbol, esconden la más triste de todas las adicciones: la incapacidad por controlar el impulso que nos lleva a perder dinero cada día.

Mientras eso sucede, en cualquier pueblo, por pequeño que sea, abren locales de este tipo defendidos por la libertad de mercado, que ha hecho que en menos de un año se haya abierto el 300 % de locales, frente a los 40 que existían hace cinco años. Servicios recreativos que ofrecen máquinas tragaperras, juegos de azar, apuestas de fútbol, entre otros espectáculos, destinados, solo y exclusivamente, a captar adictos y convertirles en ludópatas.

Bar de apuestas deportivas

Normalmente, las víctimas son varones entre 18 y 40 años con un bajo nivel cultural y pocos ingresos; algo que lo hace verdaderamente sórdido. La acumulación de deudas, comenzar a hurtar para pagar las mismas, o menudear con droga para obtener algo de dinero para apostar, hace que muchos chicos, sin saberlo, sean adictos al juego y digan a todas luces que lo controlan.

El nuevo ocio de los chicos pasa por la entrada en estos locales antes de irse de fiesta para ver un partido o tomarse algo. Mientras ellos están ahí, se crecen ante las expectativas de ganar dinero. Muchas veces les regalan comida o bocatas para que permanezcan dentro; ese lugar que se ha convertido en su sitio favorito.

Estos chicos, que también juegan online en sus respectivas casas, allí son personas reconocidas porque llegan a ganar alguna vez. Las apuestas deportivas son el riesgo, porque está en juego el fútbol, que para ellos es el vínculo con el éxito y la realidad. Ese jugador múltiple, que ya ha estado enganchado a las apuestas online, ahora acude cada día a su local de referencia.

Actualmente existe un registro de prohibidos, el registro general de interdicciones de acceso al juego, que impide que un ciudadano que quiera jugar necesite identificación previa porque ellos han pedido que se les vete la entrada de forma que eviten la ludopatía. Censurados de casino, bingos, y ahora de casas de apuestas, son personas que han conocido la ludopatía en todas sus formas y, supuestamente, están en periodo de rehabilitación.

Juegos accesibles desde cualquier dispositivo las 24 horas del día

Estas conductas adictivas deben tratarse cuando el paciente nota su vinculación al juego y su deseo irrefrenable a jugar cada día. Normalmente comienza todo con webs de juego sin dinero que atraen y animan a los chicos a entrar a modo de prueba. Jugar sin dinero no les permite notar que entran en el cuadro de la adicción y es entonces cuando se someten al arriesgado mundo de la apuesta.

Los datos son demoledores si nos referimos a menores de 18 años que aprenden a jugar así, sin dinero, a partir de los 12 años. Famosos que han hecho del juego un icono a ser imitado.

Las conductas adictivas como toda adicción se tratan, pero hay que evitarlas desde el comienzo. Aprender desde pequeños que el dinero no se gana fácil, que no existe el juego en el que siempre se acierte y que, todo ello, implica una enfermedad a largo plazo, les apartará en cierta forma siempre y cuando en el grupo en el que se identifiquen alguno no juegue. Cuando ya se ha convertido el ocio en un juego compulsivo y, por ello, patológico, tenemos que llevar al menor, si lo fuera, o aconsejar al mayor de edad, que acuda a un servicio de adicciones dentro del área de psiquiatría y psicología de su centro de salud más cercano. Las pérdidas son inmensas, pero las consecuencias de ser adicto al juego a veces, son para siempre. La responsabilidad sin duda parte de las administraciones públicas, pero es muy importante la prevención que se realice en el hogar.

Una mayor regulación por parte del estado, evitar la publicidad como se ha hecho con el tabaco o el alcohol, y evitar que los iconos del fútbol sean los ejemplos a seguir, hará, junto con la formación de la persona, que estas conductas se eviten y no se caiga en la trampa de ser ludópata a los veinte años; sin duda, un drama para la familia, no solo por las pérdidas enormes, sino por las conductas que la persona adoptará para poder seguir en ese duelo con el juego; situaciones que no le llevarán a ninguna parte.

 

PhD, Doctora C.C. Información. Periodista. Editora Adjunta de Periodistas en Español.- Divulgadora Científica. Profesora Universitaria. Fotógrafo. Consultora de Comunicación Médica - Comprometida con la Discapacidad, los Derechos Humanos, la infancia y la tercera edad. Miembro Consejo Asesor de la Fundación Juan José López-Ibor. Miembro del Comité Asesor de Ética de Eulen Servicios Sociosanitarios. Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland), Presidenta de D.O.C.E .- (Discapacitados otros Ciegos de España) - www.asociaciondoce.com Autora del Libro Fotografía Social.- Editorial Anaya. Consultora de Comunicación Médica. www.consultoriadecomunicacion.com.-

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.