Basada en la novela fantástica “The little Broomstick”, de la británica Mary Stewart, «Mary y la flor de la bruja” (Meari To Majo No Hana) es una estimable película de animación japonesa (aunque sus personajes son occidentales) firmada por Hiromasa Yonebayashi (“El recuerdo de Marnie”, “Arietty y el mundo de los diminutos”), que con esta película inaugura un nuevo y prometedor estudio de animación.

Cine de animación muy simpático y con una inocencia contagiosa, apto también para adultos que, un poco a la manera de Harry Potter y también de las aventuras de Alicia, trasgrede las jerarquías pasa de las nubes a las flores y se adentra en las espesuras del bosque donde los brujos y las brujas se surten de plantas que envenenan y curan.
Visualmente suntuosa, “Mary y la flor de la bruja” está elaborada con una maestría técnica que en algunos momentos hipnotiza, y a pesar de los esfuerzos de su realizador por alejarse del folklore japonés al uso, no lo consigue plenamente. En todo momento encontramos algo de las grandes producciones del género de animación japonés en esa niña inglesa y esos bosques poblados de animales familiares.
Recomendable para un buen rato de desconexión de este mundo.



