Minería y sostenible son conceptos incompatibles

La pandemia COVID-19 ha impulsado medidas extraordinarias de casi todos los gobiernos, el confinamiento de -al menos- la mitad de la humanidad y un replanteamiento inesperado de la globalización. Pero no ha detenido la avaricia de sectores responsables de la quiebra de la biodiversidad, ni de las amenazas medioambientales. Es el caso de los miles de proyectos de minería a cielo abierto en varios países. Se multiplican en la península Ibérica. Sobre todo en el eje fronterizo que va desde Galicia, pasando por Zamora, Salamanca, hasta Extremadura. Último ejemplo de hace dos días: a primeros de mayo, la empresa Lithium Iberia puso en marcha el procedimiento administrativo de un proyecto de explotación minera a cielo abierto en Cañaveral (provincia de Cáceres). Además de la mina de lítio, dicen, situarían dos plantas anexas para transformar el mineral en hidróxido de litio y carbonato, elementos básicos para la fabricación de baterías de litio.

En una segunda fase, los promotores del proyecto del lugar llamado Las Navas de Cañaveral, afirman que crearían una fábrica de baterías de litio en Extremadura. O al menos, eso es lo que «venden» los impulsores del controvertido plan. Y ahí debemos incluir a las autoridades regionales que parecen apuntarse sin rechistar al cuento de hadas de «la creación de numerosos puestos de trabajo». Un señuelo fácil en una región en la que la falta de puestos de trabajo, la despoblación y la emigración son endémicas.

Hay que recordar también que entre los planes de esa minería a cielo abierto está asimismo explotar yacimientos de litio en un espacio natural, Valdeflores, situado en laSierra de la Mosca, muy cercana Cáceres. La empresa australiana Infinity Lithium está presionando a las autoridades regionales y locales para obtener absoluta vía libre a sus proyectos extractivos casi en el límite de una ciudad, Cáceres, declarada Patrimonio de la Humanidad.

Recreación del proyecto de la mina a cielo abierto prevista por Infinity Lithium casi en el límite de la ciudad de Cáceres, según la Plataforma Salvemos la Montaña.

Sin embargo, las experiencias de enorme contaminación de grandes áreas en torno a esas explotaciones mineras, el desprecio de la opinión de muchas poblaciones potencialmente afectadas y la destrucción de recursos agrícolas y medioambientales ya existentes, no son tenidos en cuenta. Tampoco las experiencias de otros lugares confirman el cuento de hadas. Es decir, anuncian puestos de trabajo hipotéticos, a cambio de la eliminación de los ya existentes, basados en la agricultura, la ganadería, las industrias vinculadas al sector agroganadero, así como en los recursos naturales y en un creciente turismo rural.

Por otro lado, el claro agotamiento estratégico del sector automovilístico tradicional, entre otras cosas por su impacto negativo sobre el cambio climático, está ayudando a presentar proyectos de minería a cielo abierto como indispensables para tener una atmósfera más limpia. Esa destrucción anunciada utiliza lemas «ecológicos». Nos dicen que no puede haber transporte no contaminante sin baterías de litio. Pero no se habla para nada de los dilemas entre la continuidad de la producción de vehículos privados, familiares o individuales, y el necesario aumento de los transportes públicos.

De modo que esa minería buitre, especulativa, apunta no sólo a la descarbonización del transporte. Mantiene los esquemas de explotación precedentes y amenaza áreas agrícolas imprescindibles, así como zonas de gran riqueza natural, donde los recursos hídricos son delicados, muchas veces escasos e imprescindibles para un desarrollo económico a escala humana, sostenible. Los especuladores y la minería global no tienen en cuenta los necesarios equilibros de nuestro planeta, ni las necesidades de sus habitantes.

Por todo ello, en el Día Mundial del Medio Ambiente, las plataformas ibéricas que luchan contra esos proyectos mineros, han precisado los detalles de esa amenaza en un comunicado conjunto de gran interés:

El día 5 de junio de cada año desde 1974 está dedicado a recordar la necesidad del cuidado del medio ambiente, con acciones de sensibilización en temas ambientales, encaminadas este año a destacar la importancia de la biodiversidad.

Muchas partes del mundo se encuentran al límite de recursos esenciales como el agua, sin posibilidad de acceso a agua potable suficiente para cubrir necesidades básicas.

Estamos viviendo tiempos difíciles, en medio de una pandemia mundial que ha demostrado que las actitudes cambiantes sobre los problemas medioambientales pueden variar y mejorar el medio ambiente, tiempo éste en el que hemos podido verificar cuáles son las actividades reales y esenciales como las relacionadas al cuidado de la salud y el suministro de alimentos, unido al cuidado del medio que los produce.

La destrucción de nuestro medio ambiente, a través de actividades devastadoras como la minería, causa serias alteraciones eliminando recursos básicos y esenciales para nuestras vidas y nuestro medio económico.

Podemos afirmar así, que el COVID-19 ha llegado para demostrar cuánto destruimos y un mensaje claro de la naturaleza de que no hay retorno, a menos que las relaciones humanas e industriales cambien, reorganizando prioridades.

Las plataformas que formamos parte de la red antimininas a cielo abierto en la Península Ibérica, queremos aprovechar este día para señalar los principales impactos que puede causar la minería en nuestro medio ambiente, en nuestra biodiversidad y también denunciar las prácticas abusivas que se ejercen en las comunidades por parte de las multinacionales, que parecen no tener vigilancia de las leyes y de quienes las deben hacer guardar.

  • Exigimos que se investiguen a fondo las actividades llevadas a cabo en las últimas década en los terrenos de las antiguas minas de cobre y wolframio de Touro y San Fins en Galicia.
  • Exigimos que nuestros municipios sean declarados libres de minería y se declaren como estratégicas las actividades de agricultura, ganadería, forestal, turismo, pesca y marisqueo.
  • Exigimos que los gobiernos dejen de llamar utilidad pública a proyectos mineros de multinacionales de capital extranjero, a lo que consideramos debe denominarse lucro privado, en el que se prioriza esta actividad antes que otras ya instaladas en los territorios como son la agricultura y la producción de alimentos, desde Salave en Asturias a Alconchel en Badajoz, pasando por Covas do Barroso en Portugal, Sierra de Ávila, Retortillo en Salamanca, la Montaña de Cáceres, Morón de la Frontera en Sevilla.
  • Denunciamos la falta de transparencia de las administraciones a la hora de facilitar el acceso a la información de los proyectos mineros y/o de investigación, favoreciendo la opacidad de los proyectos a la ciudadanía que habita el territorio lo que puede permitir obviar y saltar los trámites medioambientales e incluso la propia legislación a quien incumple como sucede en Alconchel, Touro, Cáceres, San Fins.
  • Denunciamos que espacios protegidos, como Las Villuercas en Cáceres, un entorno declarado Geoparque mundial de la UNESCO, dentro de la Red Natura 2000, o la comarca de Sierra de Gata, que basan su desarrollo sostenible en el turismo rural y en la agroganadería tradicional se vean continuamente amenazados por proyectos devastadores.
  • Queremos que se depuren responsabilidades y se sancionen los daños medioambientales ocasionados por la minería contaminante, que tras muchos años no se han asumido ni por las empresas ni por las administraciones en todo el territorio en especial a las aguas y al medio natural.
  • Reiteramos la necesaria protección de las aguas y las sanciones a quienes de manera constante y continua se aprovechan de este bien esencial, natural y público, que eliminan, acaparan y contaminan de manera irreparable, produciendo drenaje de mina ácido, contaminación a las aguas de metales pesados o enormes balsas de aguas contaminadas a perpetuidad, siendo múltiples casos de los que podemos dar cuenta desde Llano del Beal en Murcia a Santa Comba, A Gudiña, Monte Neme, Touro en Galicia.
  • No toleramos vivir ni un solo día más, – como es el caso de Salave en Asturias y van quince años, Corcoesto en Galicia ocho años- con la amenaza continua y diaria de que nos echen de nuestras casas, nos cierren nuestros negocios de toda la vida, que destrocen nuestros lugares de convivencia por generaciones, a cambio de la acumulación de riqueza de unos pocos que ya son muy ricos.
  • No toleremos que nos digan ya más, dónde, cómo y hasta cuándo tenemos que vivir.
Mineria contra medio ambiente
Mineria contra medio ambiente

Este comunicado está apoyado por las siguientes plataformas ciudadanas:

  • Asociación de Afectados por Metales Pesados de Cartagena, MURCIA
  • Asociación de protección medioambiental de la cuenca del Tamuja de CÁCERES
  • Guardiões da Serra da Estrela, PORTUGAL
  • No a la Mina de Uranio de SALAMANCA
  • Plataforma ciudadana Alconchel Sin Mina, BADAJOZ
  • Plataforma contra la fractura hidráulica de Campos de Montiel y la Mancha de CIUDAD REAL
  • Plataforma La Raya sin Minas de Valencia de Alcántara, CÁCERES
  • Plataforma No a la mina en la Sierra de ÁVILA Plataforma No a la mina en la Sierra de Yemas, ÁVILA
  • Plataforma No a la mina en el Valle del Corneja, ÁVILA
  • Plataforma No en mi Tierra de ZAMORA
  • Plataforma Oro No de ASTURIAS
  • Plataforma Salvemos Esparteros de Morón de la Frontera, SEVILLA
  • Plataforma Salvemos La Montaña de CÁCERES
  • Plataforma Salvemos las Villuercas de CÁCERES
  • Plataforma Sierra de Gata Viva de CÁCERES
  • Plataforma Tamuja de Plasenzuela, CÁCERES
  • Plataforma Vecinal Mina Touro o Pino Non de GALICIA
  • Plataforma Vida e Ria ou Minaria? de GALICIA
  • Red Contraminacción de GALICIA
  • Unidos em Defesa de Covas do Barroso de PORTUGAL.

Únase a más de 1100 personas que apoyan nuestro periódico

Podrás comentar, enviar sugerencias y además podrás acceder de forma gratuita a eBooks, póster y contenidos exclusivos de nuestros colaboradores.

Periodista. 1976, colaborador del diario "Hoy" (Extremadura, España). Hasta 1984, también de otras publicaciones de información general. Entre 1984 y 2008, estuvo en Televisión Española, siete años como corresponsal de TVE en Francia; varios más en la sección internacional. Cubrió la actualidad en diversos países europeos, así como de varios conflictos internacionales (Argelia, Albania, Kosovo, India e Irlanda del Norte, sobre todo). En la Federación Internacional de Periodistas ha sido miembro del Presidium del Congreso de la FIP/IFJ (Moscú, 2007); Secretario General Adjunto (Bruselas, 2008-2010); consejero del Comité Director de la Federación Europea de Periodistas FEP/EFJ (2013-2016); y consejero del Comité Ejecutivo de la FIP/IFJ (2010-2013 y 2016-2022). Es corresponsal del diario francófono belga "La Libre Belgique".

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.