Mujeres desaparecidas en Guatemala

La violencia es uno  los  males que  provoca efectos irreversibles en las vidas de muchas personas, en familias y en la sociedad; en esto sí tuvo razón el orador principal de Enade, aunque en Guatemala para muchas personas la sobrevivencia no está determinada por la inseguridad.

En el caso de las mujeres se ha llegado a extremos de saña, inquina y muestras de odio irracional, misoginia, que están poniendo de nuevo a Guatemala en la mira de entidades internacionales. Las estadísticas son espeluznantes: se desconoce el paradero de más de 4737 niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres, desaparecidas en el período de enero 2012 a enero 2014; entre el año 2012 y 2013 hubo un incremento del 28 %, equivalente a 556 mujeres.

Muchas son víctimas, además de la violencia intrafamiliar, de redes de trata de personas para explotación sexual, cooptación para pandillas juveniles, explotación laboral en maquilas, tiendas, tortillerías, trabajos domésticos, mendicidad, adopciones ilegales, vientres en alquiler, tráfico de órganos y, en el peor de los casos, muertes violentas, según datos de Convergencia Cívico Política de Mujeres.

Hojas de la Marcha silenciosa de la Asociación de Mujeres de Guatemala (Pablo Pascual)
Hojas de la Marcha silenciosa de la Asociación de Mujeres de Guatemala (Pablo Pascual)

Tres  casos pueden demostrar que no es necedad ni ánimo de victimizarnos, es que son cosas absolutamente inhumanas y fuera de toda imaginación, a las que debe ponerse fin.

Claudina Velásquez, una jovencita de 19 años, estudiante de Derecho, fue asesinada el 12 de agosto de 2005, su cuerpo fue hallado en la zona 11 de la capital al siguiente día. Las autoridades no procesaron debidamente la escena del crimen, por considerar que la chica era trabajadora del sexo o integrante de alguna pandilla. Fue violada y asesinada. Había ido a una reunión con sus amigos y amigas.

María Isabel Véliz Franco, de apenas 15 años,  secuestrada el 15 de diciembre de 2001, en la capital. Su cuerpo apareció antes de Navidad y según su madre, Rosa Franco, había signos de violación, sus manos y pies fueron atados con alambre de púas; presentaba heridas de arma blanca y fue estrangulada. Tenía el cuerpo lleno de pequeños agujeros y las uñas, dobladas hacia atrás. Su caso fue uno de los presentados en el informe de Amnistía Internacional: Guatemala: mujeres en peligro, Homicidios de mujeres y niñas. El 16 de diciembre de ese año su madre lo denunció a las autoridades, quienes no realizaron las diligencias para dar con su paradero, adujeron que debía esperar las respectivas 72 horas para iniciar una búsqueda por desaparición; el 18 fue encontrada en un terreno baldío.  La Corte Interamericana ya condenó al Estado por tan execrable crimen.

Y el de Cristina Siekavizza, cuya desaparición está envuelta en una nebulosa e increíbles versiones. A la fecha su cuerpo no ha sido encontrado. En todos los casos hubo negligencia y falta de un mecanismo efectivo para evitar estas irreversibles pérdidas.

Para impedir expresiones más graves de violencia y que mujeres desaparecidas sean trasladadas al extranjero o asesinadas, se hace necesario contar con un mecanismo legal que dé respuesta inmediata y efectiva en la búsqueda y localización de la víctima. Hay que evitar que se consumen más femicidios en el  tiempo que transcurre entre la desaparición de la víctima y el momento en que se lleva a cabo el hecho; urge que se apruebe dicho mecanismo.

En el Congreso hay algunas diputadas(os) que son consecuentes. El 18 de marzo de este año la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales emitió dictamen favorable a la iniciativa  la 4588, ley de búsqueda inmediata de mujeres desaparecidas. Aprobarla es urgente.

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Fallece en enero de 2018. Abogada, notaria, periodista. Presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG). Analista en temas de libertad de emisión de pensamiento y de prensa. Coordinadora del Observatorio de los Periodistas y Directora de la agencia Cerigua. Consultora de Agencias del Sistema de Naciones Unidas, de entidades de investigación y de Organismos no Gubernamentales. Miembra de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Genero y onsultora en temas de género.

1 Comentario

  1. Esto es igual a Ciudad Juarez en Mexico las Madres tienen que movilizarse rapido y pronto ante su Gobierno y todas las mujeres Atentas ante el peligro eminente que al los Politicos les vale,, no les importa el Pueblo que de menos las mujeres esto es terrible

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