Panamá, el canal, artistas panameños y Paul Gauguin

Panamá es uno de los países de Centroamérica más apasionante. Un país que se dividió en dos para dar la posibilidad al mundo de un paso marítimo entre Occidente y Oriente. Es además, un país creado a partir del Istmo geográfico, asumiendo esa ruptura y configurando una identidad. 

Panama city desde Taboga
Panama city desde Taboga

Visité Panamá, en 1998, para hacer una serie de reportajes que se publicaron en el Diario La Prensa de Nueva York, fue una estancia prolongada que me permitió conocer políticos, escritores, artistas, directores y vivir la euforia de los preparativos para el traspaso del Canal de manos norteamericanas a panameñas. 

Al llegar a Panamá me esperaban tres ciudades: Panamá Viejo, Panamá Colonial o Casco Antiguo y Panamá moderno. Panamá moderno sorprende por sus rascacielos, sus hoteles y avenidas y la dinámica comercial, en cambio, el Panamá fundacional guarda secretos, es el sitio arqueológico donde fue fundada el 15 de agosto de 1519 la primer ciudad española sobre el Pacífico, destruida por el pirata Henry Morgan en 1671.

Conversé con Beatriz Rovira, en ese momento arqueóloga del Patronato Panamá Viejo, quien me comentó la creación de la  Dirección de Patrimonio Histórico para impulsar las investigaciones arqueológicas de la zona y crear conciencia del legado. Ese interés lo comprobé en el cuidado de esas ruinas, en su mantenimiento y restauración.

Al día siguiente, fui a recorrer el Casco Antiguo, el Panamá Colonial, que se encuentra en el otro extremo y es parte del Patrimonio de la Humanidad. Allí me encontré con la Casa Presidencial, el Teatro Nacional, la Catedral Primada Basílica Santa María la Antigua, el Paseo de los Arcos, para desembocar en la Plaza Francia con una vista panorámica de la ciudad y del Océano Pacífico, desde allí, pude ver los barcos que pasan por el Canal. 

Panamá antiguo casco urbano
Panamá antiguo, casco urbano

El caso histórico tiene mucho encanto con sus callecitas de adoquines, sus farolas, las casas con balcones, entre ellas la del músico Rubén Blades. En esa zona se encuentra el  Museo del Canal donde me atendió su directora Ángela Ramos Barquero quien me dijo algo muy revelador:

 «El Museo del Canal es cercano al corazón panameño porque la historia del canal es el comienzo de la Independencia de la nación y es el momento que asumimos nuestra vocación canalera. Nacimos país ístmico, el Canal es nuestra geografía y nuestra historia, esta fractura geográfica es también nuestro sacrificio y honor como un servicio al mundo, uniendo los mares y creando una ruta interoceánica.»

Canal de Panamá
Canal de Panamá

El Canal

Comprendí el extraño destino de Panamá y cómo su geografía y la presencia de los dos mares determinó su historia. Esa ruta también fue investigada en la época española. En 1514 Vasco Núñez de Balboa fue el primer explorador en contemplar el Océano Pacífico y construyó un camino que se fue ampliando con el tiempo, llamado Camino Real.

En el siglo diecinueve, ante la fiebre del oro en California, se construye el ferrocarril y la construcción de un canal se afirma. El científico alemán Alexander Von Humboldt concibió un proyecto de excavación entre Panamá y Chagres y el francés Fernando de Lesseps emprendió la epopeya. Las enfermedades, el clima y la falta de recursos hicieron que la empresa francesa fracasara.

Panamá formaba parte de Colombia, pero este país rechaza la propuesta de Estados Unidos de la construcción de un canal transoceánico, esta negativa provoca la separación de Panamá de Colombia, constituyéndose en país independiente el 3 de noviembre de 1903. Panamá firma, entonces, el acuerdo con Estados Unidos para ejecutar  el canal que se inaugurará el 15 de febrero de 1914. A partir de los años setenta, la presión de Panamá para que el Canal pase a manos panameñas es muy fuerte; y con el Tratado Torrijos-Carter se llega al traspaso definitivo en el 2000.

Cuando estuve en Panamá, viví esos preparativos, la euforia ciudadana y las conversaciones sobre el tema y su responsabilidad. Tuve ocasión de conversar con Ricardo Arias Calderón, vicepresidente de la República durante el gobierno de Guillermo Endara, quien me resumió el concepto nacional: «Debemos abordar el traspaso, tomar decisiones y ejecutarlas fuera de sectarismos políticos. El Canal no pertenece a un partido político, es de todos los panameños». Esa consigna se llevó a cabo en el 2000 cuando se retiraron las bases militares norteamericanas de la zona canalera.

Sin duda, visitar el Canal fue una de las más interesantes experiencias del viaje. Vi llegar un enorme buque a la esclusa de Miraflores, vi descender el nivel del agua mientras las grúas monitoras maniobraban para que la nave saliera por las compuertas hacia el Océano Pacífico, ese momento fue de gran emoción, el grupo de gente que asistía desde el mirador, aplaudió. Naturaleza, tecnología y hombre se asociaban para crear la octava maravilla del  mundo, una de las obras de ingeniería más importantes del mundo.

Olga Sinclair
Olga Sinclair

Artistas panameños

«Somos el Canal y el Canal es Panamá» me confesaba un taxista que me llevaba a visitar los estudios de artistas. Así me encontré con Isabel de Obaldía y sus trabajos en vidrio, con la pintora Teresa Icaza, el pintor y videoartista Brooke Alfaro y sus personajes.

Con la pintora Olga Sinclair, quien estudio arte en España, hija de uno de los precursores del arte moderno, el maestro Alfredo Sinclair y fundadora de la Fundación Olga Sinclair que alienta el arte en los niños y jóvenes.

Recuerdo el encuentro con el maestro Guillermo Trujillo, su valiosa obra tanto docente como pictórica y sus afanes junto con la artista Coqui Calderón para fundar el Museo de Arte Contemporáneo-MAC, hoy importante espacio de cultura y arte.

Panamá cuenta con más de cincuenta galerías de arte, tiene un activo movimiento pictórico con tradición. Fue Coqui Calderón, precursora y renombrada pintora internacional, quien me habló de la historia de su país en su estudio, mientras yo veía por los amplios ventanales los buques en fila esperando ingresar al Canal, visión que la artista plasmó en algunos de  sus cuadros.

Esa temática canalera se impuso en el artista Fernando Toledo quien realizó una serie sobre el Canal cuando se celebró el centenario. Me comenta por teléfono:

«El tema comenzó a interesarme y actualmente continuo con la idea del istmo profundizando  la idea del ‘viaje’ y ‘unión’ entre personas, países y mares» 

Paul Gauguin

Nifea Foa ipaipo

En búsqueda del paraíso y de la utopía canalera, el artista francés Paul Gauguin, en el siglo diecinueve, deambuló por esta tierra de destino ístmico. Los artistas y profesores me confirmaron que Gauguin no pintó ni dejó obra en Panamá, porque las circunstancias no se lo permitieron, pero sí vivió en la isla Taboga. Tomé el ferry y llegué a la bella isla de flores y playas, allí hay una plaza donde se recuerda la estancia de Gauguin, que desilusionado y sin dinero, termina trabajando en la construcción del Canal, enferma y sale de Panamá  hacia el Caribe para luego continuar hacia la Polinesia. Taboga fue un sueño en época de Gauguin y continua siéndolo, un lugar encantador para el turismo local e internacional. 

Panamá en su historia moderna ha acogido a célebres personajes: el general Perón, quien vivió en el exilio en la ciudad de Panamá y luego en Colón donde se unió a Isabel Perón. El sha de Persia Reza Pahlevi, a quien conocí y entrevisté en México, vivió en exilio en la isla Contadora. La bailarina clásica Margot Fonteyn se enamoró de Panamá (lugar donde murió en 1991) y del diplomático y político panameño Tito Arias. Toda una historia de amor, política y danza.

En mi viaje fui a conocer el Instituto de Investigaciones Tropicales Smithsonian, donde me explicaron sobre la  flora y fauna interoceánica y las investigaciones de la región tropical.

En 2014, se inauguró el Biomuseo, diseño de Frank Gehry, donde se detalla la biodiversidad y la historia natural de Panamá y su ruptura ístmica.

Buscando la etimología de la palabra Panamá descubro que es de origen indígena y significa «abundancia de peces, mariposas y flores». Panamá, fue en mi viaje también sinónimo de abundancia de bellezas naturales, de gente amable, de riqueza histórica, arquitectónica y artística, abundancia de conocimientos y lugares, de culturas indígenas como las regiones de Emberá Wounaan y de los indios kunas, con sus tradiciones y arte. 

Sin duda, en Panamá me tocó vivir un momento histórico, el proceso de transición del Canal. Hecho que se cumplió, se asumió el mando y luego se procedió a la ampliación del Canal mediante la construcción de tres esclusas, obras que se concluyeron en 2016.

En la actualidad ha llegado a un récord de tonelaje mientras se planifican importantes inversiones para el 2030, ha prestado intenso servicio marítimo, ha conectado a 1920 puertos y tiene como usuarios a 170 países, con especial predomino de China.

Recuerdo que sentada frente al Pacífico con  la pintora Teresa Icaza, quien me invitaba a que me quedara a vivir en Panamá, leímos versos del poeta panameño modernista Ricardo Miró, él fue testigo de los años azarosos del Canal, de la fundación de la República de Panamá y de su destino ístmico.

¡Oh patria tan pequeña, tendida sobre un istmo
Donde es más claro el cielo y es más vibrante el sol,
En mi resuena toda tu música, lo mismo
Que el mar en la pequeña celda del caracol.

Únase a más de 1100 personas que apoyan nuestro periódico

Podrás comentar, enviar sugerencias y además podrás acceder de forma gratuita a eBooks, póster y contenidos exclusivos de nuestros colaboradores.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.