“Paula” es una especie de biopic de los últimos años de vida de la pintora Paula Modersohn-Becker, una de las más importantes representantes del expresionismo alemán del siglo XX. Está dirigida por Christian Schwochow (‘Al otro lado del muro’) y protagonizada por Carla Jury (“Blade Runner 2049” ), Albrecht Abraham Schuch (“Midiendo el mundo”) y Stanley Weber (“Violette”)

Paula Modersohn-Becker, prácticamente desconocida fuera de Alemania, es la primera mujer que tuvo un museo dedicado enteramente a su obra. En Bremen, donde se encuentra ubicado, celebrarán el centenario de su muerte el próximo 21 de noviembre. Una muerte muy prematura, tenía solo 31 años, a consecuencia de una embolia, a los pocos meses de dar a luz a una niña exactamente como había temido su marido.
En esta reconstrucción de los últimos años de la vida de Paula, precursora del expresionismo alemán, lo más destacado son el valor y la determinación con que ella creyó en su talento, cuando nadie más lo creía, y la forma en que intentó abrirse camino, mezclándose con la bohemia de la movida de un París de principios del siglo XX, que más parece una opereta en su reconstrucción -con grupos reducidos que cantan La marsellesa por las esquinas y parisinos que “hablan con acento alemán” (NouvelObs), al menos en la versión francesa- que la “ville lumière” donde Paula buscaba el reconocimiento que no conseguía en su país, y donde en un año encontró un amante y pintó las 750 obras que dejó al morir.
“Paula” es la historia de una mujer que luchó con todas sus fuerzas por emanciparse en una sociedad paternalista y muy conservadora; una mujer también caprichosa y egoísta, que consiguió llegar a la meta que se había marcado aunque apenas tuvo tiempo para disfrutarla.



