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Sorolla y la moda, 1890 – 1920

Si se puede definir a Sorolla en una frase, esa sería amante de lo bello. En Madrid, en años bastante recientes, hemos tenido oportunidad de constatarlo, aparte de su colección permanente en el Museo Sorolla y en el Museo del Prado. Sargent y Sorolla, otoño 2006 a enero 2007, conjuntamente en el Museo Thyssen y Caja Madrid, cuando esta entidad de ahorro estaba considerada como la segunda más importante de Europa, antes de que la hicieran desaparecer los políticos.

También la antológica celebrada en el Prado de mayo a septiembre de 2009, la más importante dentro y fuera de España y que tuvo un precedente en la monográfica de 1963 en los salones del Casón del Buen Retiro.  En 2017 estuvo muy presente en los Tesoros de la Hispanic Society of America. Y la actualmente en curso Un jardín para pintar, organizada por el Museo Sorolla y Caixa Fórum en Sevilla, con Bancaja en Valencia y que itinerará al Museo Sorolla el próximo otoño. Luminosidad, color y belleza en los retratos, en las playas, en los jardines, en los pueblos de España, siempre.

Clotilde con traje negro y traje negro 1900.
Clotilde con traje negro y traje negro 1900.

 Ahora el Museo Nacional Thyssen Bornemisza y el Museo Sorolla acaban de inaugurar una exposición sobre la moda entre 1890 y 1920, dedicada a la mujer, a sus cambios de rol en la sociedad a través de los cambios en la moda, desde cuando se vestía para figurar, para gustar especialmente a los maridos, a cuando pasa a vestirse para sí misma. Desde los trajes encorsetados, llenos de encajes, bordados y jaretas a los trajes liberadores de movimiento y silueta, cuyo paradigma, sin duda, es el magnífico Delphos, un modelo en tafetán de seda y cristal. un diseño único, consistente en el fino plisado ondulado del tejido, patentado por Mariano Fortuny. Y al lado, con una maravillosa túnica dorada Delphos vemos retratada a  su hija pequeña, Elena, en 1909, a la edad de catorce años, una muchacha en flor, con los reflejos dorados de la túnica en la piel. Ella es el cartel de la exposición. Aquí, como en todos los retratos familiares, tema prioritario en su obra, Sorolla muestra hasta rebosar el amor por su familia.

Uno de los hitos de esta exposición es su puesta en escena, de la que se ha ocupado su comisario, Eloy Martínez de la Pera, quizá el mayor especialista hoy en día en España, La ubicación de retratos, trajes, accesorios, sillas, butacas y otras piezas de mobiliario para ilustrar la época de cada retrato, la iluminación tenue o brillante según requiera el caso, el falso suelo enmoquetado, rematado en líneas curvas, crean y dan vida a los diversos estilos de obras de arte expuestas. Creo que el propósito ha sido situar al espectador en esos años en que la transición de la moda fue tan radical.

Elena con túnica amarilla  1909 y vestido Delphos 1920
Elena con túnica amarilla  1909 y vestido Delphos 1920

Decía Ortega y Gasset que ‘las modas no son un hecho frívolo, sino un fenómeno de gran trascendencia histórica, con causas profundas’. Sorolla, como retratista de la alta sociedad a lo largo de esos años va pintando una crónica  de esos cambios a través de  sus elegantes clientes, desde el Rey Alfonso XIII, la Reina Victoria Eugenia, la Reina Madre Cristina de Habsburgo-Lorena, familia, amigos. Están muy presentes los momentos detonantes de esos cambios, la incorporación de nuevos tejidos gracias a la industrialización textil, con repercusión en las clases medias e incluso trabajadoras. La aparición de los grandes modistos con nombre propio, cuyo pionero en Paris es el británico  Charles Frederick Worth, el primero en firmar sus diseños y en introducir desfiles con jóvenes modelos para promocionarlos.  Otro factor importante, la moda en la Exposición Universal de París de 1900. La modista Jeanne Paquin, Presidenta de la Sociedad de Modas en la exposición, introduce la novedad del traje que puede llevarse de día y de noche. El pabellón de España que junto con el de Portugal obtuvo el Gran Premio de la exposición, presentó tendencias y novedades de la moda con los retratos de Sorolla. Paul Poiret, cuyas contribuciones a la moda se equiparan a las de Picasso al arte, liberó a la mujer  del corsé y llegó a ser considerado ‘el rey de la moda’. Su rival Coco Chanel fue su sucesora, no solo ‘devolvió la libertad al cuerpo de las mujeres, también a sus mentes. Sus creaciones en Deauville durante los años de guerra, marcada por la escasez de tejidos, marcó una revolución paralela a la de las artes plásticas. La mujer nunca volvió a ser igual.

¡La guerra! La gran tragedia fue el mayor detonante de cambios en todos los aspectos. Si la forma de vivir cambia, esa forma hay que vestirla de otra manera. Esto está muy patente en los retratos, trajes y accesorios en la exposición. Y es una delicia sumergirse en las causas y efectos profundos de lo que se acababa de vivir.  El vestido de 1920 prestado por el Museo del Diseño de Barcelona; los de Madeleine Vionnet de 1918 y 1921; el estudio para retrato y retrato de la Reina Victoria Eugenia de 1918 que la hacen parecer más joven que en su retrato de 1911, gracias a su atuendo estilizador. Solo los retratos de Clotilde, la elegantísima mujer de Sorolla, son un reflejo minucioso de  esta gran crónica de cambios sociales a través de la moda.

Diseños de Worth, Jeanne Paquin y Paul  Poiret
Diseños de Worth, Jeanne Paquin y Paul  Poiret

La sabiduría en el montaje ilustra con precisión la historia de esta gran evolución social en las secciones expositivas, tanto en el Thyssen como en el Museo Sorolla. En el Sorolla íntimo dedicado a la familia del pintor en su vida cotidiana, destaca un soberbio retrato de Clotilde pintado en 1906, vestida de negro, que destila toda la elegante armonía de sus elementos. Procede del Metropolitan Museum of Art de Nueva York. Al lado, un traje negro de hacia 1900, préstamo del Museo de Artes Decorativas de París, ilustra la vestimenta burguesa en los albores del siglo XX.

En Retrato de Sociedad  están los encargos nacionales e internacionales a un ya famoso Sorolla. Retratos y vestidos que se hacen eco tanto de las últimas tendencias  como de un conservadurismo nostálgico. La Reina  Victoria Eugenia en 1911, en un retrato conservado en la Hispanic Society of America, es una muestra de esto último; Mrs. Ira Nelson Morris con sus hijos, también de 1911, marca la modernidad, así como el vestido de Julia Virac, 1910/15 del Museo del Traje de Madrid.

Sección importantísima es la dedicada al Veraneo elegante. Nadie como Sorolla podía interesarse por un tema que había vivido desde la infancia, la presencia del mar. Por eso le dedica un espacio tan singular. Los efectos terapéuticos de los baños de mar descubiertos en la segunda mitad del XIX, crean un nuevo costumbrismo social que las y los elegantes se encargan de vestir  con trajes claros y vaporosos y grandes pamelas. Bajo el toldo, Zarautz, del Sant Louis Art Museum; Clotilde en la playa del Museo Sorolla de 1904 o Elena en la playa de 1909; el retrato del suegro de Sorolla, Antonio García en la playa en 1909; María en La Granja en 1907 y otros retratos familiares en Biarritz . Sus trajes de verano que van de 1900 a 1915 dan testimonio de otra moda, reflejo de cambio social.

Bajo el toldo y Clotilde en la playa
Bajo el toldo y Clotilde en la playa

En París y la vida moderna, los hitos son los ya mencionados Retrato de Elena con túnica amarilla Delphos de la colección privada Mariano Fortuny y Madrazo y el Delphos azul de 1920, auténtica joya del arte de la moda prestado por el Centro de Documentación y Museo Textil de Tarrasa.

Clotilde sentada en un sofá
Clotilde sentada en un sofá

En el Museo Sorolla los objetos de la exposición se han integrado en los espacios de lo que fue la casa de la familia Sorolla, conservada como tal, con su mobiliario y cuadros de su colección permanente. Ambos se enriquecen mutuamente. Aquí la comisaria ha sido la actual directora del Museo Sorolla, Consuelo Luca de Tena.

Predominan los retratos de la familia Sorolla, que incluye un desnudo de espaldas de Clotilde recostada. Destaca el efecto enriquecedor de los vestidos que imprimen una nueva animación a los retratos. Ese es por ejemplo el caso de ese maravilloso retrato de Clotilde sentada en un sofá de 1910 y al lado un modelo de Jeanne Paquin que conserva el Museo del Traje de Madrid. Un retrato de Joaquín Sorolla hijo de 1911 y Clotilde  con un sombrero digno de Ascot, de 1910, trajes de día, de verano y de mañana de la primera década del siglo XX constituyen una crónica de estilos mucho más relavante que la escrita.

También aquí hay una sección dedicada al retrato de sociedad. Al lado de un Retrato de la Reina Cristina de 1888, procedente del Museo de la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos S.A., se exhibe un vestido del Museo del Traje de hacia 1890. Ambos vestidos, el del retrato y el natural se caracterizan por sus artísticos bordados y por el extraordinario entalle debido al corsé. También está La bella Raquel con sombrero Belle Époque. Y el que vemos en el Retrato de la amiga de Mr. Ryan, uno de los Sorollas de la Habana. Hay vestidos verdaderamente egregios, como los del Museo del Traje y de la colección de Ana González Moro; otro del Museo de Artes Decorativas de París, los tres de finales del siglo XIX.

Traje 1890 junto a retrato de la reina Cristina
Traje 1890 junto a retrato de la reina Cristina

Termina la exposición en el Museo Sorolla con Una familia elegante, la familia Sorolla por supuesto. Varios retratos de Clotilde: En el jardín, contemplando la Venus de Milo, con mantilla española, en la playa. De María y Elena, de toda la familia en la playa de Zarautz. y de Biarritz. Algunos trajes que ilustran las épocas de los retratos, entre ellos un Paul Poiret de 1911, un dos piezas de cuerpo y falda en muaré, jacquard de seda y encajes de la colección de Ana González Moro. El friso con el que Sorolla decoró el comedor de su casa, en el que está Elena vestida con su Delphos amarillo en actitud de colocar una guirnalda de frutas.

Esta exposición es un auténtico homenaje a la mujer, omnipresente como protagonista de los cambios sociales que se produjeron entre la última década del siglo XIX y las dos primeras del XX. Son mujeres privilegiadas; no podía ser de otra forma hablando de moda. Una moda que aún tardaría en socializarse. Para ello hubo que sufrir otra guerra, quizá la más terrible que ha conocido la historia por ahora.

Ficha de la Exposición:

  • Título: Sorolla y la moda.
  • Organizan Museo Nacional Thyssen Bornemisza y Museo Sorolla.
  • Fechas: 13.02.18 a 27.05.18
  • Comisario: Eloy Martínez de la Pera.
  • Obras: 72 pinturas y 60 piezas de indumentaria.


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Sobre Teresa Fernandez Herrera

Algunas cosas que he aprendido a lo largo de mi vida. Soy Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, master en Psicología del Deporte por la UAM, diplomada en Empresas y Actividades Turísticas, conocedora de la Filosofía Védica. Responsable de Comunicación y Medios en Madrid de la ONG Internacional con base en India, Abrazando al Mundo. Miembro de la British Association of Freelance Writers. Certificada en Diseño de Permacultura. Trainer de Dragon Dreaming, metodología holística para el crecimiento personal, grupal y comunitario en el amor a la Tierra. Autora en Periodistas-es, colaboradora en las revistas Natural, Verdemente, The Ecologist para España y América Latina. Profesora de inglés avanzado.

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