Survival ofrece las 12 imágenes tribales más bellas

Survival Internacional, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales, acaba de dar a conocer las imágenes ganadoras de la competición fotográfica organizada por su 45 aniversario.

La bella imagen de un joven de la tribu asurini de Tocantins se alzó con el primer puesto del concurso. © Giordano Cipriani / Survival International
La bella imagen de un joven de la tribu asurini de Tocantins se alzó con el primer puesto del concurso. © Giordano Cipriani / Survival International

 

El primer premio ha sido para el sorprendente retrato de un hombre asurini de Tocantins, en la Amazonia brasileña, del fotógrafo Giordano Cipriani.

Estas bellas instantáneas nos adentran en la increíble diversidad y los modos de vida únicos de los pueblos indígenas y tribales. Gracias a ellas podemos presenciar, por ejemplo, un instante de la carrera de larga distancia de un indígena tarahumara en México vestido como bailarín Matachines, de la “danza de moros y cristianos”, durante el peregrinaje a San Guadalupe en el poblado de Nararachi (Chihuahua).

Tarahumara saltando, y la iglesia Nararachi, en Chihuahua, México. © David Ducoin / Survival International
Tarahumara saltando, y la iglesia Nararachi, en Chihuahua, México. © David Ducoin / Survival International

Los tarahumaras se llaman a sí mismos rarámuri que significa corredores a pie; para ellos es sinónimo de las personas o los humanos. A los mestizos, en general, se les designa con el término chabochi, los que tienen barbas, y a los que conviven con ellos y comparten su cultura les llaman napurega rarámuri. Una leyenda cuenta que, antiguamente, hubo robo de ganado y una serie de episodios de violencia. Cansados de la situación, se juntaron los gobernadores tarahumaras con los jefes apaches. Los rarámuris dijeron que querían dejar de pelear y que les invitaban a beber tesgüino, y así hacer las paces. Los tarahumaras hicieron un tesgüino que prepararon los hechiceros con una yerba somnífera, destinada a los apaches. Ya dormidos, los metieron a una cueva y los tapiaron con piedra y lodo. Al despertar, los apaches se pusieron a gritar tan fuerte que se escuchaban sus gritos en el valle. Por eso bautizaron el valle como Narárachi, que significa “El Lloradero”. Los apaches, por supuesto, ya no volvieron a pelear. En la actualidad, una gran parte de esta comunidad vive casi como sus antepasados, sin agua, sin luz, sin teléfono.. y con los servicios básicos lejos.

Un hombre hamer del valle del Omo, en Etiopía, salta hábilmente por encima de una fila de toros como parte de una ceremonia matrimonial. © Salvatore Valente / Survival International
Un hombre hamer del valle del Omo, en Etiopía, salta hábilmente por encima de una fila de toros como parte de una ceremonia matrimonial. © Salvatore Valente / Survival International
Pescador santhal desplegando su red en Bengala Occidental, India. © Partha Pratim / Survival International
Pescador santhal desplegando su red en Bengala Occidental, India. © Partha Pratim / Survival International

En otras fotografías podemos sorprendernos con el salto de toros de un hamer, una tribu que vive en las zonas de influencia del río Segen, al sur de Etiopía. Sus tradiciones orales dicen que son el resultado de la fusión de poblaciones de diferentes orígenes étnicos, provenientes del norte, este y oeste de su actual territorio de residencia (Banna, Kara, Bume, Ari, Me´en, Tsamai, Konso). A mediados del siglo XIX ocupaban los montes del norte del Lago Turkana y que en ese tiempo ya vivían de la agricultura (sorgo, alubias, calabazas, verduras), de la ganadería (vacas, ovejas, cabras, asnos), de la apicultura, la caza y la recolección de frutos. La población actual es de unas 43.000 personas. Se caracterizan por sus elaborados peinados, decoración y marcas corporales, pintando su cuerpo de muchos colores y vistiendo montones de abalorios, tanto los hombres como las mujeres.

En otra magnífica imagen se puede ver el hogar de los igorotes, en la montaña de Filipinas. Se trata de un conjunto de pueblos que habita en los terrenos abruptos de la Cordillera Central, al norte de la isla de Luzón. Están conformados por seis tribus de origen etnolingüístico común, conocidos como los Ibaloys, Kankanaeys, Ifugaos, Kalingas, Apayaos y los Bontocs. A todos ellos se les denomina con el término genérico de Igorotes, una palabra derivada de la raíz “golot”, que en su idioma significa montaña.

En total han sido 12 las imágenes galardonadas, cuyos autores son:

  • Fabien Astre (fotografía indígenas mentawais, Indonesia)
  • Una foto, una sonrisa (fotografía niños surmas, valle del Omo, Etiopía)
  • Arman E. Barbuco (fotografía igorotes, Filipinas)
  • Christian Declerq (fotografía comunidad indígena willoq, Perú)
  • David Ducoin (fotografía salto de tarahumara, México)
  • Nicolas Marino Arch (fotografía mujer tibetana, Tibet)
  • Andrew Newey (fotografía adi, India)
  • Partha Pratim (fotografía hombre santhal, India)
  • Johann Rousselot (fotografía mujer kondh, India)
  • Sarah Sandring (fotografía tienda innu, Canadá)
  • Salvatore Valente (fotografía salto joven hamer, valle del Omo, Etiopía).

Las doce fotografías ilustran el calendario de Survival de 2015, destinado a recaudar fondos para las vitales campañas de la organización, y serán expuestas en la galería londinense The Little Black Gallery entre el 2 y el 16 de diciembre, así como en otros países donde Survival cuenta con oficinas.

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Periodista. Tras más de 30 años en el sector de la construcción en general, de la mano de una publicación para profesionales, un buen día nuevos derroteros la llevaron al mundo de la política, pero sin dejar la comunicación. Esa época determinó el comienzo de un camino dirigido a la solidaridad, a la defensa de los derechos humanos, a la denuncia. Poco después dejó España y se instaló en México. Allí comenzó a publicar en el periódico México Inteligente, donde tuvo su propia columna. Posteriormente, colaboró con el Periódico de Puebla y con revistas literarias, donde editó poesía. Un buen día contactó con Periodistas en Español, medio que le permitió relatar a los españoles lo que sucedía en el país azteca, así como describir las maravillas de su naturaleza. Tras siete años de estancia en México, a mediados de 2018 regresó a España. Actualmente sigue los avatares mexicanos y continúa contándolo en Periodistas en Español.

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