“Un país no puede ser adulto cuando no se hace cargo de su pasado”

Francisco Javier Alvear

La Compañía Equilibrio Precario anuncia para dentro de poco su vuelta a los escenarios con una singular propuesta teatral basada en Beatriz (“Tati”) Allende, la hija revolucionaria del presidente chileno: AllendLear. El anuncio se produce justo en el marco de un nuevo aniversario del desaparecimiento de Tati  que -al igual que su padre era médico de profesión- puso fin a sus días un 11 de octubre de 1977 en su exilio de La Habana, Cuba, a la edad de 34 años.

Se trata de la misma compañía dirigida por Arturo (“Tulo”) Rossel, quien en los noventa dejó una profunda huella en la (nueva) escena nacional chilena a partir de obras tan célebres como recordadas, léase, El Ñato Eloy (1994), La Niña de la Calaca (1995) y Caballo, caballero (1998), principalmente.

En efecto, la Compañía Equilibrio Precario desde una propuesta y lenguaje tan impactante como sencilla, plagado de estéticas (música en vivo, diseño, literatura, teatro de sombras, marionetas, etc.) y de objetos (reciclados y en desuso), llegó a ser considerada indiscutiblemente como una de las compañías nacionales de mayor valía y proyección en la práctica del teatro callejero y del teatro de objeto.

Una estética que encuentra su origen en la estancia realizada por Rossel, junto al Gran Circo Teatro dirigido por el desaparecido maestro Andrés Pérez Araya, en la galería de arte Tacheles en Berlín, Alemania. En cuya experiencia es donde este notable creador rescata el reciclaje de objetos para la puesta en escena como significación del consumismo en una sociedad posindustrial como la europea y adaptado -en su uso- a la realidad de Chile, en función de una impecable operación estética que articuló “el valor simbólico y emotivo de los objetos y la carencia de ellos mismos” en una sociedad como la nuestra, como señaló Rossel en su momento.

Con ello, la Compañía Equilibrio Precario se fue haciendo inobjetablemente un espacio de privilegio en el no menos difícil panorama teatral chileno, pues en la práctica con sus montajes ha contribuido de manera decisiva a develar el alma nacional, a través de la puesta en escena tanto de historias locales y mitologías populares como fomentando -especialmente- la recuperación de la oralidad popular de manera profunda y creativa. En concreto se ha instalado, a lo largo de dos décadas, como una de las más legitimadas poéticas (teatrales) de la chilenidad, el insondable “Chile profundo” al que apela impotente constantemente el relato socio-antropológico criollo.

Con motivo de este anunciado estreno de la Compañía Equilibrio Precario -a propósito de septiembre recién pasado que se tiñe inevitablemente en Chile de la imagen del presidente Allende- con un título tan sugestivo que dará, seguramente, mucho que hablar, tuvimos la oportunidad de conversar con Arturo Rossel, director de esta ya legendaria compañía teatral chilena y estas fueron sus interesantes, creativas y espontáneas respuestas:

Allendlear, Arturo Rossel en Santiago de Chile.
Allendlear, Arturo Rossel en Santiago de Chile.

Francisco Javier Alvear: Antes tu compañía se llamó “Equilibrio Precario”, hoy se llama solamente “Teatro Precario”. “Vivimos en un permanente equilibrio precario de las cosas: material, sentimental, humano, histórico, democrático”, declaraban por entonces, ¿qué ha/has/han pasado que acaso se ha perdido el equilibrio?

Arturo Rossel: Es la Tragedia lo que conlleva una usanza que están ostentando en moda cuatro estaciones todos los perejiles Eso es bien horrible en este Chilito. Partamos por ahí. Luego, que, ¿porqué el Equilibrio Precario ya no? Ya no… que no el Equilibrio Precario… es la mejor síntesis… y se mantiene. Pensé en Los Pendenciarios Fútbol Teatro Club. Está por verse. Lo del Equilibrio Precario está zanjado, como en todo hay una semántica implícita. Lo de la conjunción de esto por donde tonteras son embrollo sin brillo por siempre. Tenía relación con un asunto personal que ya no tiene asunto porque ya no es personal. Así que, lo del Equilibrio Precario está zanjado. Porque es la marca y porque refleja la misma estupidez de otrora ahora.

FJA: Con esta nueva propuesta veremos algo similar (estéticamente) a lo que nos tienes acostumbrados, una estrategia dramatúrgica centrada en la plasticidad (reutilización de objetos como potencial dramático, la figura del actor, técnica de sombras, multimedia, etc., banda sonora en vivo y la presencia de un narrador), la visualidad, etc. o ¿existe algún cambio en el tema del lenguaje escénico?

AR: El lenguaje es el mismo, apelamos a las mismas técnicas que en tu pregunta demuestras. “Ejercicios Teatrales” como peyórica y desmédrica la critica nos trato hace un buen rato. Con la diferencia de los años que son muchos, de los montajes que son varios, de las técnicas que fueron variando y desvariándose…; pero sobre todo del TEMA que estamos tocando. Arturo y luego, o sea, estamos más viejos, no nos vienen tan fácilmente con hueás. Y existe una rabia implícita respecto al trato que se le ha dado a figuras históricas que merecen su reconocimiento. ¡¡¡Si no existe de la oficialidad, bienvenido sea que provenga de las Artes!!! Esa es nuestra consigna…

FJA: Has estado pivoteando en este último tiempo, a partir de tus dos últimos montajes, entre las figuras históricas y los clásico del teatro universal (Clotario y Ubu Rey, por ejemplo), con esta nueva propuesta (AllendLear) pareces fundir ambas cuestiones, ¿es esa la idea?

AR: Nadie sabe pa’ quien trabaja. Lo que tú me haces ver yo nuca me lo cuestione. No tengo clero porque hago lo que hago y nunca me lo he cuestionado. Cacho que los procesos de creación pasan por eso, por ser un proceso de creación, luego se desarrollan y constituyen como tal. Lo más probable, creo, es que consistan en un desarrollo natural de las cosas. No tengo idea que vamos o voy a hacer mañana y tampoco me lo cuestiono. Porque da un poco lo mismo y siempre nos ha caído un poco mal lo teórico. ¿El por qué? y ¿por qué? ¡¡¡Porque sí!!!

FJA: Qué fue lo que te llamó la atención de un personaje como Tati Allende, la hija revolucionaria del presidente, como la llamó la escritora española Margarita Espuña en un libro que se hace cargo de su figura. ¿Su tragicidad?

AR: ¿Qué me llamo la atención de la Tati? Todo. Su figura, su cercanía con Allende (obvio), el puente que armó entre el MIR y Allende. Desde chico me llamo la atención el MIR, y era lógico, eran unos bandidos… ¿¿¿Qué mejor??? Con la Dictadura y al saber de la muerte de la Tati se acrecentó en mí, por lo menos, la figura trágica y consecuente (consecuencia era una palabra recurrente en esa época). También, me interesaba la historia de Carmen Castillo. Son figuras que uno se arma en la mentecita y la mente manda sola, no para de jugar aunque uno no lo sepa. Arturo, Lo de la Tati es enorme. Y representa no solo a ella o a los diligénciales sino que a mucha gente que en procura de su sueño (emocional, creacional, ético y estético) simplemente dieron su vida. Es un Homenaje…

Creo, también, que sería necesario explicar por qué nos motiva desarrollar esta puesta en escena. Tiene que ver con sacarse de los quicios la tontera de saber que existió gente tan valiosa en nuestro país, pero que en procura de sus sueños, los mismos nuestros, fueron masacrados. A cualquier persona sensible eso le hiere el corazón. Nosotros éramos unos pendejos pero igual nos dimos cuenta de que estaba quedando la cagada. Forma parte de nuestro prontuario…

Y, ahora, que Santiago vive una “Primainvierno”, o sea, la luz primaveral a templanza 15 grados atardeciendo como que habla de lo mismo. ¿O será que uno se obsesiona?

FJA: ¿Qué lectura haces de su relación con el presidente, su padre, y ello en relación a King Lear y el tema la ingratitud filial y del poder en el mito shekespereano, mezclados con la vejez y la locura?

AR: Lo shakespereano de la pega que estamos haciendo es porque siempre hemos hecho lo mismo, o eso creo yo. Los vínculos teatrales son como las ferias libres. Las podís documentar, amedrentar, reprimir, desalojar, hasta matar…, pero como son libres van a seguir existiendo aquí o en la quebrá del ají. Se mezclaron dos conceptos. El AllendLear con la Alegría. La Alegoría también entra en el cuento. Como todo no más.

Es tratar de demostrar que existió una Generación Perdida, a la que representa muy fielmente la Tati, hablamos del MIR y sus más que pulentos sueños. De cómo unos muchachos, hombres recién hechos dieron su vida, incluida la Tati, en procura de un asunto del cual hoy en día no se guarda ni siquiera una mísera memoria (con Arturola excepción del Museo de la Memoria). Pero la Historia de nuestro chilito todavía está demasiado tapada o traumada. Padres sin sus hijos, hijos sin sus padres. Tratar de explicar aquello shakespereana, parranística y equilibrio-precariamente hablando, o sea en Escena.

Nos motiva el dolor intrínseco, queremos darle una vuelta al afecto neoliberal y a sus aires de grandeza. Nadie puede ser grande si no se da cuenta de dónde proviene, así como un país no puede ser adulto cuando no se hace cargo de su pasado.

FJA: ¿Has tomado contacto con la familia o la fundación (FSA) (muy celosos de la figura de Tati)?

AR: No nos hemos metido con nadie Fundacional, tampoco con los Museos, menos con las Instituciones. Y no es por una choreza, es porque es.

Luego… la trastienda de la Tati llama mucho la atención. Ella genera cosas y se las estamos buscando. La vida de la gente es patrimonio de nadie y en este caso se corrobora aquello. Hablar del Edificio de los Chilenos en La Habana Cuba post ’73 es el medio ni que cuento. Preguntarse por el antes, el durante y el después es el medio ni que tratar de hacerla saber hacer lo mejor posible. Y en eso estamos…

Creemos que –como país- nos falta la Premisa. Nos sobran composiciones musicales. Homenajes a Tevito, a la carta de ajuste de TVN, a Víctor Jara, los Quila, etc… Pensamos que una buena premisa tiene que ver con algo que ya se ha hecho eterno y que consiste en como los padres con la intención de prodigarles un mundo mejor a sus hijos terminan no conociendo a sus hijos o por lo menos no pueden sacar provecho de criarlos, amarlos y verlos crecer. Es crudo y triste, no digo que esa sea la premisa, la seguimos buscando pero creo que por ahí va.

FJA: ¿Alguien se ha interesado en auspiciarte o patrocinarte en este proyecto?

AR: Luego… ¿¿¿De si alguien se ha interesado???… ¡No! No nos hemos acercado a nadie. La autogestión es propia. Por lo que he cachado, luego llegarán los apoyos. Y es lógico. Pero ahora nos hemos batido con nuestros insumos.

FJA: ¿Para cuándo tenemos estreno, cóctel y aplausos?

AR:

Trabajos consultados

  • Carvajal, Fernanda y Camila Van Diest. “Equilibrio Precario: contraluces desde la intemperie, desequilibrios desde los márgenes”. Nomadismos y Ensamblajes: Compañías Teatrales en Chile 1990-2008. 193-245. Medio impreso.
  • Rossel, Arturo. “El Ñato Eloy y la Niña de la Calaca”. Revista Apuntes de Teatro 109 (1995): 101-102. Medio impreso.
  • Apuntes de teatro / Pontificia Universidad Católica de Chile, Escuela de Teatro. Santiago: La Escuela, 1987- (Santiago: Alfabeta) v. nº 109, otoño- invierno, (1995) p. 101.
  • Entrevista publicada también en revistapuroteatro.com

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