Timothy Hyunsoo Lee: Nadie muere solo

Con el título “No one dies alone” (Nadie muere solo), el artista coreano-americano Timothy Hyunsoo Lee (Corea del Sur, 1980), presenta en la Galería Sabrina Amrani su segunda exposición individual, “No one dies alone”, que reúne pinturas e intervenciones muy novedosas en la obra del artista.

Serenity, de Timothy Hyunsoo Lee

 

Asombra tanta conciencia de la finitud en alguien tan joven, que para nosotros los occidentales sería por fuerza un discípulo de Francisco de Quevedo y de los filósofos existencialistas: “No one dies alone” surge de la curiosidad acerca de la concreción de la existencia más allá del espacio de la conciencia, repleta como está de incertidumbres impredecibles y riesgos, esencialmente definida por el horizonte temporal de finitud, que es la mortalidad.

Contemplando su obra más reciente, vemos cómo, desde una concepción de la memoria traumática que presidía su obra anterior, se encamina hacia una faceta extrovertida recién descubierta hacia el exterior, tratando de reconstruir su mundo interior.

Así, el montículo de enterramiento de los reyes, usual en Corea y tradicionalmente asociado con la muerte en el Mundo Antiguo, es para la obra de Hyunsoo Lee una puerta a otro mundo, facilitado por las posibilidades de éste. Esta obra se ubica, dentro de la Galería Sabrina Amrani, en una cámara oscura con hierba colocada en el suelo, una representación de la entrada a las tumbas reales, pero también una referencia a la serenidad nostálgica que Hyunsoo encuentra en yacer en un campo de hierba por la noche mirando el cosmos.

En este nuevo trabajo, el artista invita al público a un viaje a través de ese espacio entre la vida y la muerte, entre la historia y la memoria, entre los sueños y las pesadillas, construyendo delicadas líneas en el filo de la vida como locura narrada. En medio de todas ellas, el título “No one dies alone” trataría de responder a esta pregunta: ¿Qué papel juega la extinción personal en la comunidad de la memoria?

En esta búsqueda, Hyunsoo Lee investiga la naturaleza de las imágenes como una presencia efímera del recuerdo, articulando un espacio intermedio entre la vida y la muerte. Por medio de esta presencia, frecuentemente fantasmal y espectral, el artista no sólo interviene en el tiempo para demorar o sortear la muerte, sino que se pregunta si la experiencia de la mortalidad a la que él se asoma por primera vez, es íntima o pública, una muerte en soledad, o un movimiento dentro de una comunidad.

Con un ludismo macabro, Hyunsoo Lee relaciona el billete de lotería con el paso al más allá y el significado que adquiere para los inmigrantes coreanos en los Estados Unidos de América, y la promesa de bienestar inmediato.

Es la misma cuestión que, acerca del sueño americano, se explora a través de la obra de neón “Serenity” (2015), en la que el artista traslada el factor humano a una inscripción comercial. Las luces de neón se asocian en las culturas de consumo a las formas más dramáticas de publicidad y su brillo hipnotizante llama a una audiencia a interactuar con su mensaje, pero para Hyunsoo Lee, con dos culturas e identidades, las luces de neón representan un reclamo y una serie de recuerdos desencadenados de su primera interacción con Nueva York, en Times Square.

Serenity parpadea en un azul pálido, amenazando con extinguirse en cualquier momento, un guiño a la fugacidad de nuestra existencia.

Lotto (Farewell), 2015 Scratched gold leaf on aluminum print. 40×60 cm.

También el pan de oro comienza a ocupar un lugar simbólico en la obra del artista, con sus referencias tanto a la inmortalidad como a la realeza: uno de los ejemplos más tempranos del uso de pan de oro en el arte está en la máscara mortuoria egipcia del Rey Tutankamon. Al igual que en los iconos cristianos del medioevo, vemos cómo aquí se aplica el pan de oro como una capa externa de memoria: todo lo que merece la pena ser recordado, debe ser bañado en oro.

Para entender tal profundidad y tanta capacidad de captación en alguien tan joven, es necesario saber algo de su biografía personal y académica: Nacido en Corea del Sur, Hyunsoo Lee trabaja y vive en NY. Su amor por el dibujo comenzó cuando era niño, pero su decisión de dedicarse al arte profesionalmente ocurrió durante su último año de master en Biología, Dibujo y Neurociencia en la Wesleyan University (EE.UU.). Atraído por el proceso creativo del arte, Timothy apartó sus aspiraciones de ser médico y alquiló un estudio en Williamsburg, en el que trabaja actualmente.

  • Hyunsoo Lee: No one diez alone
    Galería Sabrina Amrani (Calle Madera 23, Malasaña, Madrid).
    Del 13 de enero al 28 de febrero de 2016

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Doctor en Filología por la Complutense, me licencié en la Universidad de Oviedo, donde profesores como Alarcos, Clavería, Caso o Cachero me marcaron más de lo que entonces pensé. Inolvidables fueron los que antes tuve en el antiguo Instituto Femenino "Juan del Enzina" de León: siempre que cruzo la Plaza de Santo Martino me vuelven los recuerdos. Pero sobre todos ellos está Angelines Herrero, mi maestra de primaria, que se fijó en mí con devoción. Tengo buen oído para los idiomas y para la música, también para la escritura, de ahí que a veces me guíe más por el sonido que por el significado de las palabras. Mi director de tesis fue Álvaro Porto Dapena, a quien debo el sentido del orden que yo pueda tener al estructurar un texto. Escribir me cuesta y me pone en forma, en tanto que leer a los maestros me incita a afilar mi estilo. Me van los clásicos, los románticos y los barrocos. Y de la Edad Media, hasta la Inquisición.

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