Venezuela: bobinas de papel de prensa y libertad de información

En Venezuela, en medio de diversas tensiones sociales, que causaron varias decenas de muertos esta primavera, persiste el debate sobre la libertad de información, lo mismo que el tira y afloja entre los medios de comunicación privados y el Gobierno de Nicolás Maduro. En los últimos años, se han descrito frecuentemente varios problemas de los medios venezolanos, como el cierre de medios por anulación de concesiones, ataques diversos al ejercicio libre del periodismo, hostigamiento judicial, censuras oblicuas o directas y autocensura. En París, en la sede de la UNESCO, conversamos (el día 6 de mayo) con Marco Ruiz, Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela, sobre algunos de esos problemas y sobre un cierto asedio económico que sufren los medios de comunicación.

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El joven dirigente del SNTP nos habla de un panorama en el que la falta de papel para los medios impresos se ha convertido en una necesidad acuciante. Junto a este asunto, Marco Ruiz nos habla también de la falta de transparencia en ciertas operaciones de cambio de propiedad de algunos medios y del manejo de la publicidad como elemento de presión informativa:

Los medios de comunicación no tienen inventario suficiente de papel prensa. Y el gobierno no autoriza la disponibilidad de las divisas necesarias para adquirirlo, a pesar de que no se produce papel prensa en Venezuela. Para importar ese insumo, hay que lograr una autorización legal para adquirir las divisas necesarias. Es la única vía lícita para importarlo”, aclara Marco Ruiz, quien añade: “Llevamos año y medio sin que esos recursos sean autorizados. A día de hoy, incluso algunos medios progubernamentales, están en una situación crítica. Para el SNTP, también es un problema relacionado con la libertad de información, con el pluralismo y la estabilidad laboral de los trabajadores de la prensa. Muchos medios, según han dicho sus directivos, pero también los trabajadores que lo conocemos de cerca, no podrán seguir circulando más allá de tres semanas. Hace pocos días lo decía el diario El Universal, que es el más antiguo de Venezuela (105 años de existencia)”.

Algunos diarios han recibido papel prestado de empresas editoras del país vecino, Colombia. Según la versión gubernamental del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, hay 13.700 bobinas importadas de papel prensa esperando a ser recogidas por sus dueños en el puerto de La Guaira. Los propietarios de los medios impresos replican que el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) retrasa intencionadamente durante meses la autorización de las divisas necesarias para finalizar la compra de ese papel de prensa importado.

Periódicos que tenía cuatro cuerpos de veintitantas páginas cada uno, están circulando a un solo cuerpo y a 8 páginas por cuerpo” – explica el Secretario General del SNTP- “quedan así reducidos los espacios para que se genere un debate ciudadano en torno a los hechos más importantes que están ocurriendo. Hay un retraso premeditado por parte del gobierno nacional, que no ha resuelto en más de un año un tema que está siendo planteado por los empresarios de los medios, en primer lugar; pero asimismo por parte de los trabajadores. Hemos salido a salido a la calle para defender el mantenimiento de nuestros puestos de trabajo y para pedir que este problema se resuelva”.

Marco Ruiz dice que ha habido algunas reuniones entre las partes implicadas, pero que para el Gobierno el asunto no parece prioritario:

En esas reuniones se piden solicitudes de divisas, que se han entregado en varias oportunidades; pero eso no se ha traducido en ninguna solución práctica. En una situación complicada como la que vive el país, el gobierno nacional da prioridad a otros temas antes que al asunto del papel de prensa”.

¿Cómo está ahora el panorama audiovisual en Venezuela?

Hay televisoras ‘privadas’ que han sido “negociadas”, sobre todo en 2013. El año se cerró con la venta de importantes medios de comunicación, tanto impresos como de televisión. Son medios que fueron comprados con dinero público, por parte de personas cercanas al gobierno nacional” –explica Ruiz-, “en algunos casos, eso se ha manejado de manera discrecional, aunque debería ser un hecho absolutamente transparente. No se sabe a ciencia cierta quién los ha comprado. Claro que podemos imaginar, entender, qué ha ocurrido y quién está detrás. El hecho es que se manejan las concesiones para operar, tanto en radio como en televisión, con discreción absoluta. Se otorgan con el criterio de premio-castigo. Si eres propietario de una licencia y has tenido una línea editorial cercana al gobierno, muy probablemente obtienes la renovación. Si has sido crítico, no. Ese criterio de premio-castigo afecta a la libertad, a la independencia y a la pluralidad de los medios. En estos momentos, los medios están de rodillas, sirviendo a los intereses político-partidistas del gobierno nacional”.

¿Y las radios, que han sido tan importantes en el pasado para los venezolanos?

Siguen en manos privadas, pero tienen que contar, primero, con que deben renovar la concesión para seguir operando; dos, tienen que obtener publicidad. Y en estos momentos en Venezuela, con una situación complicada, con escasez en las empresas que proveen bienes y servicios, los posibles anunciantes no tienen disponibilidad suficiente. Así que se abstienen de anunciarse porque no están seguros de tener cantidades suficientes. Eso convierte al Estado y a su gobierno, en los principales anunciantes” –ilustra el dirigente del SNTP- “y si el gobierno no se anuncia, esa estación (emisora) puede terminar en la quiebra o se obliga a tener una línea editorial complaciente. En todo el país puede haber una veintena de emisoras de radio que siguen teniendo espacios de participación de los ciudadanos y abiertas a los voceros críticos; pero no son la mayoría. En Caracas, sólo una o dos estaciones de radio de ese tipo tienen espacios informativos, en un contexto en el que los espacios informativos de las emisoras de radio van desapareciendo. Se han convertido (casi) todos en espacios musicales, revistas, entretenimiento, farándula. En la capital, apenas hay esas dos emisoras para acoger distintas posiciones y visiones de lo que ocurre”.

Ante el problema acuciante del papel prensa, Marco Ruiz nos anuncia el envío de una carta urgente del SNTP al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela:

Señalamos el derecho al trabajo de casi 30.000 trabajadores de los medios impresos venezolanos, que ven su estabilidad laboral amenazada. En un año y medio, los medios de comunicación para los que estamos trabajando no han recibido autorización para lograr los recursos necesarios. Eso los ha puesto en una situación delicada para seguir circulando. Los trabajadores de la prensa no somos menos trabajadores que los demás. Y el mismo Presidente viene del sector obrero, fue un representante sindical. Debe conocer cuáles son las necesidades de los trabajadores en este momento. Queremos que se garantice nuestro derecho al trabajo. Evidentemente, como periodistas, como sindicato de profesionales del periodismo, el SNTP defiende también el derecho a la información de millones de venezolanos, que se informan a través de los medios de comunicación hoy día amenazados. Lo planteamos desde la perspectiva de los trabajadores, para que este tema sea resuelto y lo sea de manera transparente. No le hacemos el juego a la patronal. Creemos que las cuentas deben estar claras, que se diga qué se pidió, qué se otorgó, y si en el pasado hubo algún error por parte de las patronales, o no utilizaron esos recursos de manera adecuada, ellos deben responder de lo que pudieran haber hecho. Pero este asunto no debe afectar al derecho de los venezolanos a estar informados; tampoco al derecho a la estabilidad laboral de los trabajadores de la prensa”.

 

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Periodista. Fue colaborador del diario Hoy (Extremadura, España) en 1975/76. Trabajó en el Departamento Extranjero del Banco Hispano Americano (1972-1980). Hasta 1984, colaboró en varias publicaciones de información general. En Televisión Española (1984-2008), siete años como corresponsal de TVE en Francia. Cubrió la actualidad en diversos países europeos, así como varios conflictos internacionales (Argelia, Albania, Kosovo, India e Irlanda del Norte, sobre todo). En la Federación Internacional de Periodistas ha sido miembro del Presidium del Congreso de la FIP/IFJ (Moscú, 2007); Secretario General Adjunto (Bruselas, 2008-2010); consejero del Comité Director de la Federación Europea de Periodistas FEP/EFJ (2013-2016); y del Comité Ejecutivo de la FIP/IFJ (2010-2013 y 2016-2022). Doce años corresponsal del diario francófono belga "La Libre Belgique".

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