Violeta Parra o las cuecas que da la vida

Ella, Violeta Parra, a veces suave llorar de viola en des-concierto; otras más, arrebato violento que fulgura en la oquedad de la noche; siempre madre, hermana, amante que abreva desasosiegos en la cueca de sus manos.

Xulio-Formoso_Violeta-ParraJuré al dibujo que siempre me acompaña que escribiría una Violeta muy bien librada. Pero no se puede; Cultivaba una esperanza pero no correspondiste.

Nacida un 4 de octubre, los platillos de su balanza nunca lograron el equilibrio. Su signo fue la incertidumbre, su azar el camino andado apurando la vida para saber que lo más seguro es que tal vez quién sabe si el próximo hombre si resulta ser el que es y trae consigo la felicidad: esa chispa alocada y trashumante que le hace guiños y huye dejando la piel tatuada, sin embargo y sin razón.

Violeta improvisa un mundo. Su fuerza vital seduce. Es el suyo conocimiento poético y, por tal, riguroso en su belleza. Busca ascuas en cualquier rincón de la casa de los recuerdos y remueve el rescoldo hasta avivarlo sin escrúpulos. Ilumina tenuemente hasta percibir la figura de quien le perturba el ánimo, acelera el latido, convoca suspiros con cientos de amigos: Amigos tengo por ciento/ para toda mi delicia/yo lo digo sin malicia/con verdadero contento./yo soy amiga del viento/que rige por las alturas/ amiga de las honduras/con vueltas y torbellinos/amiga del aire fino/con toda su travesura.

Parra que se enreda, trepa, cubre, brinda sombra donde guarecerse para escapar del bochorno de la tarde. Sonríe atrapada en la línea de fuego de una mirada enamorada. Cuenta los días para que el mundo de la palabra se deslave, para que un alud de versos la deje a la intemperie, en la desnudez impúdica de quien ama.

Ella toma la poesía como discurso. Réproba de temores absurdos, deplora las voces de la insensatez que claman muerte y brinda un espaldarazo a la vida. Gracias a la vida que ha dado tanto/ me ha dado la risa y me ha dado el canto. Se cuelga al alma un amuleto ancestral y protege lo que es, no importándole si es el suyo un amor legal porque sabe y siente que legítimo sí lo es.

Pequeña guitarra que es flor de humanidad, seducción líquida que invita a vaciar la vida de tristezas hasta que no queden más que anhelos: Para olvidarme de ti/voy a cultivar la tierra/en ella pienso encontrar/alivio para mis penas. Es solsticio de invierno que avanza ocupando el sitio de los pasos no dados.

¡Ay, mi Violeta! Contigo me recorto en un eclipse lunar y clamo al amando retrechero e indiferente: ¡Tonto tú que te pierdes en tus propias sombras sin percibir que hay texturas innombrables escondidas en los pétalos de las caléndulas con los que te acaricio! ¡Ay, mi Violeta! Aléjate del agua estancada de los imbéciles, del sigilo de las serpientes. El tiempo no cesa su marcha deteniendo las manecillas del reloj ni pegándose un tiro: Cuando se muere la carne/el alma se queda a oscuras.

Violeta chilena, flor escondida en los ruedos de uno que otro continente que cuán a menudo se olvidan de su contenido. Vamos a dos almas a construir una palabra muda, un trazo discente. Firmémoslos con tinta de sudores mezclados; vamos a sellarla con saliva, lágrimas y semen mientras el mundo poetiza alrededor nuestro.

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Ileana Ruiz (Venezuela). Activista de derechos humanos, investigadora social y periodista. Asesora en resolución de conflictos, educación popular, participación ciudadana y derechos humanos y profesora de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad. Articulista en el semanario venezolano “Todosadentro” del Ministerio de la Cultura desde 2006. Premio Nacional de Periodismo de Opinión, 2013. Entre sus publicaciones: De la indignación a la implicación (2006); Pueblo de agua: Cuentos para la educación en derechos humanos sobre la identidad del pueblo warao (2009); Servicio de policía bajo la mirada ciudadana (2010); La clave del acuerdo. Practiguía para la resolución pacífica de conflictos (2011); Pasos dados poco a poco. Memoria y cuentos del proceso de constitución de los Comités Ciudadanos de Control Policial (2012).

3 Comentarios

  1. Me uno a lo que dicen Alicia y Vega. Maravilla de dibujos, ¿qué más se puede decir?
    Se pueden descargar al ordenador pulsando el boton derecho del ratón y marcando “guardar imagen”, lo que sucede es que el tamaño que trae es mínimo. Lo ideal sería poder hacerlo con el original que seguramente es mucho mayor. Me parece que no debe ser demasiado complicado habilitar esta opción pero a tamaño más grande.

  2. Tiene razón Alicia Maldonado, qué maravilla son los dibujos de Xulio Formoso. Confieso que todos los días veo a Periodistas en Español con la esperanza de ver que nueva maravilla se le ha ocurrido dibujar. Ojalá pudieran publicarle todos los días algun dibujo nuevo y es que cada día lo hace mejor, si es que eso es posible.
    Este de Violeta es bellísimo, ese paisaje de la Cordillera de fondo enmarcando una figura muy poco común y originalísima de la Violeta de Chile, es simplemente soberbio.
    Pregunto si no sería posible poder descargar estos dibujos a su tamaño original. Es decir, que al marcar con el puntero el dibujo aquí en esta página, nos diera acceso a poder descargarlo en nuestro ordenador desde los archivos de Periodistas. Pienso que no debe ser muy difícil hacer esto, otros sitios de Internet lo hacen.
    Yo y estoy segura que muchas lectoras más les estaríamos muy agradecidas.

  3. Gracias a la vida, que me ha dado tanto!! Confieso que me gusta en la voz de Mercedes Sosa. Gracias a la vida porque existan personas como tú. Lo que no entiendo es la paradoja de la vida y la muerte, tan cerca una de la otra si cortamos la primera por la vía del suicidio. Gracias por ser, sobre todo unida a la maravilla de dibujos de Xulio Formoso.

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