Las fuerzas de seguridad marroquíes procedieron a la detención en El Aaiún de dos periodistas saharauis que trabajan en RASDTV, Hayat Khatari y Salha Boutenguiza.
Los hechos tuvieron lugar el martes 17 en un puesto de control al sur de la localidad saharaui de El Aaiún, sufriendo ambas un duro acoso, fueron detenidas, igual que sus acompañantes, durante casi una hora recibiendo presiones y amenazas de incautar el vehículo, en un comportamiento que refleja el continuo acoso a periodistas y defensores de los derechos humanos saharauis.
Khatari, de 34 años, empezó a trabajar en 2010 tras los incidentes del campamento de protesta de Gdeim Izik, a las afueras de El Aaiún.
Por su parte, la periodista saharaui Salha Boutenguiza ha sufrido con esta, un total de seis agresiones, la última hace casi un año, por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes.
La Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos Cometidas por el Estado Marroquí (ASVDH) condenó la flagrante violación de la libertad de opinión y de expresión que sufren los periodistas y activistas de derechos humanos saharaui.
También, el Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos (CODESA), grupo de defensores de derechos humanos en el Sáhara Occidental, condenó el trato dispensado a las periodistas.
En el mismo contexto, destacaron las continuas violaciones sistemáticas de los derechos humanos por parte de las autoridades marroquíes en los territorios saharauis ocupados, con el objetivo de ″intimidarlos y disuadirlos de ejercer su legítimo derecho a expresar pacíficamente su opinión y defender los derechos de su pueblo”.

La misma organización renovó su llamamiento a «brindar protección a los defensores de los derechos humanos saharauis, poner fin a todas las formas de represión e intimidación y respetar las obligaciones derivadas del derecho internacional de los derechos humanos», entre las que destaca el derecho a la manifestación pacífica y la libertad de expresión.
CODESA hizo un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que asuma «su plena responsabilidad de garantizar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, exigiendo el establecimiento de un mecanismo internacional independiente y permanente para supervisar e informar sobre la situación de los derechos humanos».
Hay que recordar el apagón informativo que vive el Sahara, donde se prohíbe la presencia de organizaciones internacionales de derechos humanos y de periodistas independientes sobre el terreno, incluyendo a numerosos españoles, que son expulsados, lo que ha llegado incluso al Parlamento Europeo.



